Fan fan fan.

Tres veces fan de esta foto y de estos personajes.

El galán es mi papá, que murió hace 19 años y 9 días. De él heredé el nombre, la sonrisa, la forma en que me crece el pelo, la afición por la ropa y la fijación por el orden.

La mujer de pelo gris es su suegra, o sea mi abuela materna, que murió hace casi 2 años. De ella aprendí a sonreír mucho, tararear canciones y disfrutar la vida aunque parezca que hay más razones para no hacerlo. Y a tocar el piano :)

Cuando Mima murió yo estaba en Nueva York. Mi hermana me llamó para avisarme mientras yo iba saliendo de la presentación de Since my last confession: a gay catholic memoir de Scott Pomfret. Esa noche (y ahora viene un súper cliché) caminé por la ciudad hasta que me dolían los pies y no pude llorar ni un poquito. Y me sentí más raro que nunca – creo que fue el famoso estado de shock, que nunca había experimentado. Un poco como el protagonista de L’Étranger de Albert Camus (que nunca terminé, por cierto): muere su mamá y él no sabe qué hacer, así que se mete al cine. La gente lo juzga por no estar triste y por no actuar como debería en tal situación. Ése fui yo esa noche. Estuve a punto de meterme al cine a no estar triste.

Esta entrada no tiene que ver con cumpleaños o aniversarios suyos, ni tampoco acabo de ver esta foto por primera vez. Nomás me dieron ganas porque soy fanssssss de ellos y de la foto y de lo bien que me siento al verla. (Y porque opino que las fotos deberían ser así ahora: con las esquinas curveadas.)

También es dedicado a toda mi familia, que figura poco en el blog porque no los veo taaaaaan seguido (aunque los quiero y extraño sin control) y entonces no hay tantas cosas cotidianas que reportar. Como sea, está padre, ¿no?


TOP 10 / Cosas que prefiero hacer solo.

Hace poco descubrí (creo que gracias a Melanie Gabriel) un website muy interesante y útil: Litemind. Su misión es hacernos más eficientes a través del uso de nuestra mente. Entre otras cosas, tiene un e-book que puedes descargar de forma gratuita y que incluye ejercicios, tips y cosas maravillosas. De ahí he sacado una lista de listas que pueden servir(me) como distracción o motivación, para resolver problemas, etc.
P.D. Querido lector, si le parece que esto de las listas está suuuuuuuper lame, por favor hágamelo saber.

Empiezo con una de 10 cosas que prefiero hacer solo :)

1. Ir de choping.

2. Vivir. Llevo 5 años vivindo fuera de casa (léase no con mi familia). De ésos, he vivido 9 semestres solo, 1 semestre con 11 romies, y 2 veranos con 1 roomie cada uno. Hasta ahora, prefiero vivir solo. Aunque hay algunas personas con quien se me antoja mucho compartir la vivienda (mi hermana o Beto, por ejemplo).

3. Resolver problemas. Pésimo hábito.

4. Ir al super. Creo que soy un multitasker de nivel aceptable. Pero no puedo ir al super y hacer algo más (hablar por teléfono, platicar con alguien…)  Cuando esto pasa, algo se me olvida. Siempre. Mientras que, cuando voy solo, puedo hacer cosas de oso tales como darle personalidad a las lechugas…
…o recibir abrazos de cumpleaños de vacas de peluche.

5. Oficinear (que, además, es mi verbo favorito). Entienda por oficinear la acción y efecto de pasar al menos un par de horas en la compu, de preferencia acompañado de música, siempre acompañado de una bebida (casi siempre café/agua), y a veces algo de comer, mientras checo mails, Facebook, leo noticias u otras cosas varias, escribo mi columna, mando aplicaciones de chamba/internships, palomeo pendientes, blogueo, etc. El mejor lugar para esto es Starbucks, pero puede hacerse también en otros sitios de servicio similar, en la biblioteca de la uni o en un camión/avión.

6. Correr. No entiendo cómo hace la gente para correr/trotar/loquesea mientras PLATICA. No puedo.

7. Empacar.

8. Manejar.
A-mo hacer diligencias mientras escucho música y canto en voz alta (en la privacidad del coche con ventanas cerradas).

9. Tarea, estudiar, ensayos et cetera.

10. Bañarme. Ja.

Y a usted, ¿qué le gusta hacer solooooo?


CALEIDOSCOPIO / ONU LGBT

*Publicado en La Catarina el 25 de marzo de 2009.

El 18 de diciembre de 2008 pasará a la historia como el día que Francia, con el respaldo de la Unión Europea, presentó de manera oficial la Declaración de la Organización de Naciones Unidas sobre Orientación Sexual e Identidad de Género, en la Asamblea General de este organismo. La declaración agrega ‘orientación sexual’ e ‘identidad de género’ a la lista de categorías por las que una persona no puede ser discriminado.

El mismo día, Siria leyó un documento opositor encabezado por la Organización de la Conferencia Islámica que, entre otras cosas, afirma que la declaración podría llevarnos a “la normalización social y posible legitimización de varios actos deplorables, incluyendo la pedofilia”. Ambos documentos están abiertos a ser firmados actualmente. Algunos de los Estados firmantes de este texto son China, Rusia, la mayoría de los países de África y Medio Oriente.

Es increíble que, hasta hoy, el cuerpo intergubernamental más importante del mundo no tenga una dependencia dedicada a la defensa de millones de homosexuales que son discriminados, colgados, apedreados, torturados, decapitados y sentenciados a muerte alrededor del mundo. Con la declaración introducida por Francia se sienta un precedente en la historia de la ONU, donde generalmente los temas de derechos LGBT han sido un tabú. Naciones Unidas tiene órganos subordinados que se especializan en proteger a mujeres, niños, indígenas y refugiados, pero ésta es la primera vez que los derechos gays están siendo discutidos en el foro más grande de la organización. Se está haciendo historia.

Países como México, Australia y Japón, ya firmaron a favor. El gobierno de Obama también ha expresado su intención de firmar, después de que Estados Unidos se negara a dar su apoyo durante la presidencia de Bush. Y actores como Amnistía Internacional, Human Rights Watch, la Comisión Internacional de Derechos Humanos de Gays y Lesbianas, la Asociación Internacional de Gays y Lesbianas, entre otros, han colaborado de manera estratégica.

El Vaticano, que sólo tiene presencia en calidad de observador permanente, ha manifestado una postura de total oposición a través de su representante Celestino Migliore, ya que la declaración podría ser utilizada “para forzar a los países a reconocer el matrimonio entre personas del mismo sexo, haciendo a quienes aún no lo reconocen un objeto de presión internacional.” Esto no es ninguna sorpresa, pero sí es lamentable que la iglesia católica intente entorpecer un avance social de esta magnitud – una vez más. De forma contradictoria, Migliore también ha recalcado la disposición de la Santa Sede de apoyar acciones que pongan fin a cualquier tipo de discriminación hacia homosexuales alrededor del mundo (sería bueno que Migliore leyera la definición de discriminación).

Al ser una propuesta de resolución, el texto queda como una declaración política y no tiene ningún carácter vinculante, es decir, no obliga a los países a cambiar nada en su legislación. Pero independientemente de la efectividad del documento, es incomparable el peso que tiene una declaración de esta naturaleza al abrir la posibilidad de que, finalmente, los derechos de los LGBTs sean reconocidos de manera casi universal.


Beto dice…

Beto es tipazo. Nos conocimos hace como seis años y ahora es de mis mejorsísimos amigos. Acaba de mudarse al Centro Histórico de la siempre fascinante Ciudad de México, donde me bienviene cada vez que voy de visita. Te queremos, Beto, te queremos.

Beto también es el primer fotógrafo certificado de TUCCN y diseñó el banner (esa cosa maravillosa que ven hasta arriba con el título, una vista de Lower Manhattan y yo haciendo como que beso un edificio). Y ésta es la razón por la que aconseja leer el blog:

Porque a veces habla de mí, Alberto Castro, el más guapo de todos los gays yucatecos.
Beto Castro / Centro Nacional de las Artes, el más guapo de todos los gays yucatecos… NOT! / México DF


MID-OPEN / Homofobia 1 – Gays 0

Éste es el artículo con el que colaboré en la última edición de Mid-Open con motivo del Día Internacional Contra la Homofobia. Lo pego ahora como texto para que se vea mejor (en la imagen de la entrada anterior no se lee taaaaaan bien) y para incluir links que creo que podrían interesarles :)

El 17 de mayo se celebra el Día Internacional Contra la Homofobia (IDAHO, por sus siglas en inglés) en alrededor de 50 países – desde el año pasado es también contra la transfobia. Este día coincide con la fecha en que la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 1990, retiró finalmente la homosexualidad de su lista de enfermedades, y tiene el objetivo de coordinar varios eventos en Bélgica, Costa Rica, Cuba, Estados Unidos, Francia, Holanda, México, Reino Unido… que se llevan a cabo para promover el respeto a gays y lesbianas en todo el mundo. A diferencia de otras manifestaciones, como las marchas del orgullo gay que promueven la orientación sexual e identidad de género como motivo de celebración, IDAHO hace énfasis en la homofobia como un mal social que debe combatirse de manera abierta.

En 2006, el Comité del IDAHO lanzó una petición para despenalizar la homosexualidad en los países donde ésta aún es considerada un crimen castigado con cárcel o incluso pena de muerte. Entre los signatarios de la petición estuvieron el Reverendo Desmond Tutu de Sudáfrica, el escritor portugués José Saramago, el ex presidente de la Comisión Europea Jacques Delors, la filósofa Judith Butler, y artistas como Cindy Lauper, David Bowie, Elton John y Meryl Streep. A finales de 2008, el documento fue presentado ante la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU) y permanece abierto a firmas ya que no ha sido adoptado de manera oficial.

En México, se lleva a cabo un esfuerzo similar desde el 17 de mayo de 2007, cuando la Cámara de Diputados celebró por primera vez el Día Nacional de Lucha Contra la Homofobia mediante un foro de discusión con académicos, investigadores, políticos, organizaciones, estudiantes y otros miembros de la sociedad civil.

Ahora, ¿por qué existe un día dedicado a la lucha contra este mal? ¿Qué es la homofobia y por qué es tan necesaria su erradicación? Se trata de una aversión extrema, irracional y obsesiva hacia la homosexualidad y las personas homosexuales. Esto probablemente nos remite a gente llena de maldad y con ganas de matar gays. Y aunque la homofobia efectivamente encuentra su expresión máxima en el asesinato u otros crímenes de odio, también se manifiesta con ideas, actitudes, sentimientos, palabras y acciones que pueden ser más sutiles pero igual de dañinas. Es simple y pura discriminación. Me atrevo a decir que todos los que leen este texto (y quien lo escribe también) tenemos alguna actitud, utilizamos frases o llevamos a cabo acciones homofóbicas.

Típicamente pensamos que la homofobia es un tema de heterosexuales versus homosexuales, porque esta dicotomía se percibe a menudo como un par de grupos contrarios. No hay tal cosa. Si se trata de clasificar tajantemente a las personas, para este tema yo prefiero hacerlo en aquellas que discriminan y aquellas que respetan y aceptan. Pero pretendamos, para fines de esta metáfora, que sí somos dos equipos. Pensemos que en efecto los gays y lesbianas se llevan sólo entre ellos y no pueden fraternizar con los que se encuentran fuera de su círculo demográfico. Que estamos ubicados en una cancha de soccer (o el deporte que mejor les funcione para este planteamiento) y participamos de un partido contra los bugas. Que cada jugador en nuestro bando representa a un gran número de integrantes de la supuesta comunidad lésbica, gay, bisexual y transgénero. Malas noticias: nuestro equipo es bastante chafa y mete autogoles todo el tiempo.

La discriminación entre los mismos que son blanco de ella es lamentable. Las muestras de homofobia entre los propios homosexuales son francamente patéticas. Y la homofobia interna es un tipo de rechazo muy triste. Estoy convencido de que la solidaridad en una comunidad es un elemento clave para fortalecerla, hacerla sobrevivir y avanzar.

Algunos ejemplos: colocar letreros afuera de antros gays con mensajes como Se prohíbe la entrada a vestidas (término peyorativo para travestis) o señalar en un tono parecido a locas, chacales, machorras, trannies. Difamar a los bisexuales diciendo que esa orientación no existe, que es un autoengaño mientras se animan a salir del clóset como homosexuales. Ocultar tu orientación en la escuela o el trabajo porque asumes que serás rechazado. No decirle a tus papás que eres gay porque, según tú, no es necesario y ya se dieron cuenta. Alegrarte cuando alguien te dice que “no se te nota”. Juzgar a personajes como Ricky Martin porque “sólo buscan publicidad”, cuando los destapes de figuras públicas como él favorecen a la comunidad LGBT. Obstruir la legalización de derechos y políticas públicas que nos benefician como ciudadanos. Autoreprimir formas de expresión (gestos, frases, prendas de vestir) por miedo a vernos “demasiado gays”. Contagiar el VIH intencionalmente. Autocensurarnos (conversaciones o muestras de afecto) en lugares públicos. Todo eso es homofobia.

Pero es que desde que nacemos, vamos aprendiendo a ser homófobos. A través de papás, hermanos, profesores, noticias, televisión, libros, frases que escuchamos en conversaciones de sobremesa… recibimos continua educación en las artes de la discriminación. Hay demasiados mensajes en el ambiente que alimentan el discurso homofóbico. Y desaprender lo aprendido es un verdadero reto. No abogo porque todos seamos amigos y nos tomemos de la mano por el hecho de compartir una orientación. Lo que propongo es que no nos perjudiquemos usando como talón de Aquiles la homosexualidad.


Follow

Get every new post delivered to your Inbox.

Join 106 other followers