Las fotos de Rob

La semana pasada, el buen Roberto Campos presentó algunas de sus fotos en una exposición colectiva de alumnos de la Academia de Artes Visuales (AAVI).

El primer acercamiento de este artista a la fotografía fue a través de imágenes del Archivo Casasola publicadas en un libro que hojeaba en casa de su abuela, donde también revisaba los álbumes familiares. Para Rob, la fotografía es

la posibilidad de capturar la realidad tal cual es y crear nuevas realidades, sueños, ideas y personajes, combinando belleza, seducción y deseo … para provocar placer, melancolía, gratitud, nostalgia, sorpresa o disgusto.

Durante sus recorridos por el mundo, “salir con mi cámara ha sido una puerta a la libertad y una manera de sentir independencia en medio de lo desconocido“. En su Flickr pueden conocer muchos lugares. Aquí algo de su viaje a Holbox, un lugar que recomiendo visitar y que -espero equivocarme- parece que pronto perderá el encanto de rusticidad y aislamiento del que gozaba la última vez que estuve ahí.

Rob y yo nos conocimos en enero cuando ambos coincidimos en Mérida. Además de un diplomado en AAVI, estudió con Rogelio Cuéllar (fotógrafo de desnudos) en la Fundación Pedro Meyer.


Dear 16-year-old me

Have you written yourself a letter yet? It’s fun, therapeutic and enlightening.

I don’t know if that is what Joseph Galliano had in mind when he invited Elton John and many more to address written correspondence to their 16-year-old selves, but he sure did a great job putting it together in the book Dear me: a letter to my sixteen-year-old self.

Thanks to my super cool brother in-law, I found out about this project and did it too. Enjoy and feel free to share your letters!

Dear Quique,

Read carefully and believe every. Single. Word here.

You are cleverer and more talented than you think. You are only starting to figure out what you want to do, where, how and why. Those are questions you’ll ask yourself every now and then. News flash: most of the time you won’t get straight answers. Which -and this is the best part- is absolutely awesome. Dreams like “changing the world” won’t go away, but will take on new meanings again and again. Enjoy that. And don’t overestimate your academic skills: you need to study. You also need to work on your writing.

Sorry to break this to you, but you probably won’t grow up to be as attractive as you wish – you are now at your thinnest self, thanks to all that walking around in Paris and spending money on museums, shopping, gifts and everything except a proper meal. Which is smart. Some of those clothes will still be in your closet 8 years from today.
Stop expecting sex to happen any time soon. It won’t. You are too scared and too goody goody to have it now. Don’t trust me? You’ll get picked up by a French guy at a bar downtown Lyon next summer. He is h-o-t, but you’ll leave right before any real action takes place. No need to worry: eventually you’ll get it and you’ll get enough and you’ll get it good.

One thing you’re doing good: working on those friendships. Most of the people who surround you now will stay in your life long enough for you to know that the time and energy spent on emailing them while you were away were definitely worth it. And you will evolve into a social whore, which means you’ll make friends by the hour. People appreciate you much more than you think. Value that responsibly.

One thing you are right about: when you finally decide to come out, you’ll come out for good. The stressful part of it will be so brief you won’t remember it after a short while. You are going to have the greatest time being gay. And, as the more experienced say correctly, when you least expect it you’ll fall in love. Hard. And he’ll love you back. And you both will be more than deserving of those mutual, core-shaking feelings. He is the best. Just be patient!

So, there. Final advice? Relax, have fun, and don’t choke attempting to eat the whole world at once. ;)

Love,
Enrique.


P.D. Soy fan de Ricky Martin

El sábado pasado fui al concierto de Ricky Martin en la Ciudad de México. Además de a-lu-ci-nar-me al punto de dar pena ajena, a lo largo del show y en los días siguientes he pensado mucho en las palabras de Lorenzo Herrera y Lozano y Andrés Duque en sus respectivos blogs. Hoy no podría estar más de acuerdo con sus ideas, que ya desde su momento de publicación me habían parecido muy acertadas. (Enlazo a dichas publicaciones a lo largo de este post.)

Mis comentarios no van sobre el gran show que dio, lo padre que baila, lo sexy que es o lo bien que me cae. Sino sobre por qué él y su abierta homosexualidad importan. (Si quieren leer posturas pesimistas o cínicas respecto a este tema, sugiero migrar a otro espacio. Hoy, aquí, puras porras y descarados halagos para Ricky Martin.)

Mucho más allá de si su salida del clóset fue una sorpresa o no, las implicaciones son por mucho positivas. Este señor empezó en un grupo juvenil, fue actor de telenovelas, estrella noventera de la revista Eres, cantó el tema principal de una película de Disney y el de un mundial de futbol, fue nombrado embajador de Unicef, y se presentaba en programas como Siempre en domingo, uno de los más vistos en México y en un canal notablemente homofóbico. Y ahora lo vemos en portadas de revistas leídas por millones de personas mandando un poderoso mensaje: “Mírenme. Soy gay, tengo una familia y soy feliz“.

Quiero ser muy claro sobre lo convencido que estoy de lo siguiente: no exagero ni saco de proporción este hecho (o la salida del clóset de casi cualquier figura pública). Su impacto es grande, deseado, bienvenido. Estos acontecimientos son tanto o más importantes que la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo, el derecho de parejas homosexuales a adoptar, la legislación de crímenes por homofobia…

Por supuesto que Ricky Martin aprovechó la ola (y abonó a ella) de buena recepción a figuras abiertamente LGBT, particularmente en Estados Unidos. No es un pionero, pero eso no le quita mérito a sus acciones. Por supuesto que todo es parte de una estrategia mediática, pero eso no le resta mis aplausos a la misma. Ingenuos los que lo critican por ello. Nadie con una carrera como la suya haría declaraciones como las que ha hecho sin la certeza de que su éxito no se vería comprometido. ¿Cuál es el problema con eso? ¿Qué hay de malo?

Que el punto de todo esto no se escape: el hecho de que un cantante pop reconocido alrededor del mundo haya decidido publicar su orientación sexual sabiendo que su carrera estaría a salvo es señal de progreso social y cultural. Es motivo de celebración.

Y aquí les dejo mi parte favorita del MAS Tour


El Mix celebra XV años de cine y diversidad

Festival y audiencia hemos sido uno desde el principio: los quince años los cumplimos juntos.” Así concluyó la entrevista que hice ayer por escrito a Arturo Castelán, fundador y director general del Festival de Diversidad Sexual en Cine y Video.

El Mix, como es mejor conocido, cumple XV años y los festeja durante varias semanas a partir de este jueves 12 de mayo en la Cineteca Nacional, Cinematógrafo del Chopo, Centro Cultural José Martí y Cinépolis Diana. La primera noche abren con Una familia muy normal y la cartelera incluye una función de Le refuge con presencia de Ronan Choisy, una función de La otra familia (a cuyo elenco y director entrevisté recientemente) con apoyo del Centro Nacional para la Prevención y el Control del VIH/Sida y el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación, y mucho más.

Arturo contestó a mis preguntas sobre la historia, evolución, obstáculos y público de este proyecto.

La decisión de iniciarlo parte de su “necesidad de participar en un fenómeno artístico que me enloquecía, en el que no me encontraba presente.” El Mix “nace con apoyo de su hermano MIX NYC [New York Queer Experimental Film Festival], el más grande y antiguo festival de cine gay experimental en el mundo.”

¿El principal obstáculo? “La indiferencia a la cultura en el país, reflejado en el poco interés en este tipo de eventos y muestras –no sólo gays– del lado de la iniciativa privada; y los obstáculos que ponen ciertos sectores públicos, disfrazados de reglamentos burocráticos.” Arturo enfatiza en que no es un asunto de “orientación sexual: en el mismo sector gay también existe un mercantilismo feroz.”

Comparando la primera edición y ésta, Arturo habla de tres notables diferencias:

  • Junto con el festival “se ha creado un público, una audiencia interesada en verse reflejada, interesada en participar con la crítica y el seguimiento, con la creación de sus propios trabajos”.
  • Los avances en términos legales de los homosexuales en México. “Hace quince años existía una coyuntura ya olvidada: el azote del SIDA y el nacimiento de un nuevo activismo – descabezado, pero con grandes alcances como ya lo hemos visto.
  • “La gente ya no cree que el festival sea un encuentro de cine pornográfico, sino que va más allá y es notorio que ya tanto audiencia como festival podemos hacer cine de arte oscuro, o comedias comerciales, o filmar historias que serán multipremiadas en el extranjero.” En mi opinión, se ha construido un sentido de comunidad entre los que están detrás del festival y los que ocupan las butacas.

El festival se presenta también en foros de Monterrey, Cuernavaca, Zacatecas y dos funciones especiales en el Festival Internacional de Cine de Morelia. “Estaremos contentos de recibir más invitaciones.”

Más información en Twitter, Facebook, su blog y festivalmixmexico@gmail.com.


Bill: apasionado y feliz

Anoche fui a la presentación de Bill Cunningham New York, documental de Richard Press, en la Cineteca Nacional. El evento fue organizado por la publicación El Fanzine y me invitó el buen Johnny Carmona.

Bill es fotógrafo y periodista de moda en The New York Times. Su columna “On the street” se publica los domingos con imágenes de personas que retrata en distintas esquinas de Manhattan, por donde el octogenario artista se mueve en bicicleta. No se fija en quién sea. No le preocupa tanto obtener una buena foto. Su tirada, no más ni menos, es mostrar su versión de la belleza y el estilo de esos personajes.

Más allá de lo buena que está la cinta y de la excelencia del trabajo de Bill (hace tiempo que incluí un link a su columna en las recomendaciones del lado derecho de este blog), su forma de manejarse es lo que yo más admiro y considero digno de practicarse todos los días.

Bill es creativo y perfeccionista. No pretende más que hacer lo que genuinamente le apasiona. “Money is cheap, but freedom is the most expensive“, dice cuando le preguntan sobre el secreto de su éxito y de disfrutar su actividad diaria - lo cual es evidente. Y, en esa sencillez, ha logrado ser un auténtico pionero de su campo.

Los invito, queridos lectores, a echarle ojo si tienen oportunidad. Y si quieren saber más de él, aquí un artículo que publicó The New Yorker sobre Bill en 2009.


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