Entrevista con Fred Karger

*Una versión más corta de este texto se publicó en Ohm en julio de 2012. La entrevista en inglés está disponible en este enlace.

Karger es el primer candidato abiertamente gay de un partido importante a la presidencia de Estados Unidos (2012). El oficio político lo aprendió de haber trabajado en nueve campañas políticas, incluyendo las de Ronald Reagan y George H. W. Bush. Preside la organización Californians Against Hate (ahora Rights Equal Rights) y en entrevista exclusiva para Ohm nos aclara qué significa venir de un partido conservador y luchar por los derechos LGBT.

¿Por qué quieres ser presidente de Estados Unidos? Estoy muy preocupado por la dirección de nuestro país bajo el presidente Obama. No ha hecho todo lo que yo esperaba: recuperar nuestra economía, levantar el espíritu de los estadounidenses. Ha fallado. Creo que tengo la habilidad de devolverle a este país el espíritu que Ronald Reagan trajo con éxito –y trabajé para Reagan siete años. Creo que es tiempo de que un candidato abiertamente gay participe y tenga éxito. Eso será muy bueno para nuestro movimiento de derechos civiles en todo el mundo.

Una reacción común a ti, a tu historial, es el shock de que eres estadounidense, judío, gay y republicano. ¿Qué respondes a la visión tan en blanco y negro que mucha gente tiene de la política en tu país? El Partido Republicano ha hecho muchas cosas malas, particularmente en los últimos 35 años, en el área de derechos gays. Todo el mal que ha salido de la política parece venir de los republicanos, y ése no es el Partido Republicano con el que crecí. Se ha vuelto muy diferente. Nunca fue un partido a favor de la discriminación, o que hablara de asuntos sociales como lo hacen ahora los candidatos. Es importante que quienes creemos en un Partido Republicano más incluyente con personas jóvenes, mujeres, gays, lesbianas, bisexuales, personas transgénero y todos, no nos rindamos. En este país hemos sido exitosos gracias a los republicanos.

Cuéntame de la campaña. ¿Qué respuesta has obtenido? ¿Puedes hablarme de otros LGBTs o aliados heterosexuales en tu partido? ¿Alguna organización LGBT te apoya? Obtuve mi primer apoyo de una organización LGBT estatal, Equality Michigan, y me sentí muy honrado. Es la primera vez que lo hacen. He apelado a otras organizaciones, pero es algo lento por mi conexión y afiliación republicana. La campaña ha sido un trayecto extraordinario de más de dos años. He conocido a decenas de miles de personas, y me gustaría pensar que he afectado muchas vidas de manera positiva. He recibido mensajes por email y Facebook, sobre todo de personas jóvenes que se sienten inspiradas por lo que estoy haciendo. Que alguien abiertamente gay contienda por el cargo público más alto en nuestro país manda un mensaje de que pueden hacer lo que quieran en la vida, incluso contender a la presidencia. He estado en escuelas, hablado con adolescentes y miembros de asociaciones gay-straight, en universidades, antros, bares, shows drag. He estado en todo el país, y es muy inspirador y educativo. He mandado mensajes de inclusión y transformación del gobierno, y han sido bien recibidos. Una vez que la gente me conoce o me escucha, creo que mucho de su escepticismo desaparece. Eso ha sido una gran fuente de orgullo para mí.

¿Cuál es el valor de tener políticos abiertamente LGBT y de tener un candidato abiertamente gay? Ya el hecho de tener candidatos manda un mensaje de que nos acercamos al punto en el que no tenemos que escondernos más. Estuve en el clóset casi toda mi vida adulta. Siempre he sido gay, pero lo mantuve secreto, y no quiero que otros tengan que vivir así. Es un mensaje importante para nuestra comunidad. Los tiempos han cambiado. Para muchos de nosotros todavía es difícil salir del clóset, pero cada vez lo hacen más personas y en edades cada vez más tempranas. Tener candidatos abiertamente gays, lesbianas, bisexuales, transgénero, envía un mensaje poderoso a nuestra comunidad en todo el mundo, a nuestros opositores, a nuestros aliados, de que deben tomarnos en serio, de que tenemos un impacto en el proceso político.

¿Qué puedes decirme de la relación Estados Unidos-México, del tema de migración? Actualmente soy el único republicano a favor de otorgar la ciudadanía a inmigrantes ilegales en este país. Se estiman entre 11 y 15 millones. Mis ancestros vinieron de Europa en busca de una vida mejor para ellos y sus familias. Así que entiendo las razones de los inmigrantes para estar aquí, legalmente o ilegalmente. Debemos ayudarles a asimilarse, a no continuar en la ilegalidad, pagar impuestos y construir la sociedad. Pero los republicanos están haciendo todo lo que pueden para alejar de su partido a los hispanos.


Gabriel entrevista a Lol Kin

*Una versión más corta de esta entrevista que edité, hecha por Gabriel Gutiérrez, se publicó en Ohm en julio de 2012. Gabriel es periodista en temas LGBT. Conduce el programa Código Diverso en Código DF, estación de radio de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México.

Judith Vázquez y Lol Kin Castañeda el día que se casaron. Foto cortesía de Lol Kin.

Lol es activista, política, y trata de buscar siempre el consenso. Ha organizado marchas del orgullo en la Ciudad de México y en 2010, junto con su esposa Judith, fue de las primeras parejas del mismo sexo en casarse en el DF. En ese mismo año, ganó una demanda contra el IMSS para garantizar la seguridad social a la que tienen derecho como pareja. Por primera vez para Ohm nos cuenta sobre las candidaturas, el activismo y las próximas marchas de orgullo gay.

La gente te ubica en activismo político, defensa de derechos humanos y democracia, como una mujer mexicana, lesbiana. Mi compromiso suele ser crítico, no parcial o de amiguismos, y es allí donde baso mis esfuerzos en convocar a acciones conjuntas y colectivas que nos permitan reflexionar respecto a un mismo tema, y con base en esa reflexión, asumir riesgos colectivos.

Buscaste una candidatura plurinominal por el PRD al congreso federal. ¿Por qué brincarte la lógica de ir primero por la Asamblea Legislativa del DF? En el DF hemos avanzado en términos de organización. Emanados de eso, en términos legislativos hemos impulsado leyes que garantizan los derechos de las personas no heterosexuales de manera particular. El DF es la ciudad que tiene representativamente más organizaciones con más tiempo trabajando en el tema. Y no sólo por el movimiento LGBT. Es una ciudad donde los movimientos sociales han facilitado esa transformación colectiva: movimiento feminista, urbano popular, estudiantil del 68. Eso ha permitido que como sociedad cambiemos y que se ancle la democracia en la ciudadanía. Pero el trabajo tiene que realizarse hacia el resto de los estados, por eso la idea de ir hacia la Cámara de Diputados.

¿Se debe tener una candidatura LGBT al interior de los partidos? Sí, si sabemos a qué va. Tenemos que preguntarnos cuáles son los temas a defender, quién define esa agenda, si pasa por una definición individual o por un consenso. En términos prácticos, una candidatura LGBT por sí sola no es un plus. Ha habido varias, y eso no necesariamente suscita una transformación colectiva. Los derechos humanos tienen que ver con un compromiso político. Como vimos en 2009 en la ALDF, quien definió el tema de matrimonios del mismo sexo fue David Razú, y no es gay. La mayoría de ministros en la Suprema Corte de Justicia de la Nación, al menos públicamente, son heterosexuales. En la medida en que no haya consensos y procesos colectivos, una candidatura LGBT no cambia nada.

Desde un proceso crítico, hace falta cuestionarnos cómo nos estamos organizando e incentivando la participación. La acción directa no puede ser un capricho personal. El activismo tiene que pasar por un debate plural y democrático, que no significa que todos debamos coincidir, sino expresarnos y llegar a un consenso. En ocasiones, la pasión rebasa la estructura de la participación política. Pasión que te hace amar o aborrecer a la persona de enfrente, que tendría que ser tu compañero de lucha y a quien no le concedes respeto, le aniquilas o le promueves una guerra. En el pasado proceso se llegó con certeza a la precandidatura, la única propuesta ciudadana externa era la mía y las demás estaban en una lógica de partido, jugando posiciones y no necesariamente tomando acuerdo para defender nuestros derechos.

Mencionas “colectividad” y “política”. Tenemos una marcha del orgullo dividida, los lectores de Ohm ven un colectivo dividido, apolitizado, al que presuntamente le vale hasta que se encienden las pasiones que mencionas. ¿Necesitamos insertarnos en partidos? Había ofertas suficientes para representaciones ciudadanas, candidaturas que vinieran de la sociedad y fue el PRD quien tomó otras definiciones, no se comprometió con la diversidad sexual. En sentido estricto ni siquiera pudimos competir por un espacio. No creo que haya sido una falta de compromiso. Pasó por otra lógica de poder de un partido que resultó en esta ocasión negligente hacia la ciudadanía. Lo del movimiento, tenemos que reconocer que estamos fragmentados en el sentido más claro porque somos distintos.

Hay quienes quieren participar en un partido político u otro, quienes trabajan en materia de salud, educación, derechos humanos, quienes sólo hablan de VIH, o quienes sólo trabajan con lesbianas. Aquellos que incidimos en términos políticos tenemos que aprender a trabajar con eso: fragmentos. Quienes hacemos este esfuerzo de coordinación tenemos que facilitar procesos colectivos. No somos la única voz, no tenemos un voto de calidad. Tenemos que pensar desde nuestro lugar: ¿cómo facilito el trabajo de manera operativa? Para que una ruta se vaya al cabildeo, otra a medios de comunicación y otra a la sociedad civil. Ése es el arte de sumarse.

Me parece maravilloso que haya dos marchas. A 34 años de distancia, no son los mismos objetivos, la misma gente, la misma lógica, las mismas demandas. Lo grave es que una y otra tienen un discurso condenatorio a la otra propuesta, que una marcha pretenda decir “ésta es la buena y la legítima”. Tendríamos que decir “esta marcha tiene estas características y, si no te gusta, vete a la otra que tiene otras características”. Lamentable que quienes están al frente de uno y otro comité no tengan esta responsabilidad de ser una voz colectiva de mucha gente que no entiende esta utilización de recursos y de la marcha misma para fines personales, y que sí salen realmente a las calles a buscar un espacio y una identidad. Y se encuentran con discursos de odio y de discriminación, de “si no vienes conmigo y te vas a la otra, entonces estás contra mí”.

¿Qué sigue para Lol Kin? El compromiso con el que he participado desde el activismo de derechos humanos, en temáticas que me permiten poner todo mi esfuerzo y construir, y dormir cada noche tranquila. Nadie me debe nada y no le debo nada a nadie. Continúo en este camino. Ahora voy a estar en el Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México (Copred) en la Dirección de Políticas Públicas. Seguiré trabajando por la igualdad y la no discriminación, ahora como funcionaria, pero de la mano de organizaciones sociales, activistas y academia. Hay mucho que construir sobre todo para personas transexuales y transgénero en toda la República.


El legado de Agnes Torres

*Este texto que edité de José Flores se publicó en Ohm en julio de 2012.

“Antes de morir quiero:” reza una pared en Bar Fly, un centro nocturno enclavado en Camino Real, la arteria principal de la vida universitaria de San Andrés Cholula. En la esquina del muro aparece el rostro de Agnes Torres, activista transgénero asesinada el 10 de marzo de este año. Ahí, bajo su mirada, decenas de personas han escrito -al calor de las copas y la música estridente- sus anhelos, deseos y sueños. Ahí, en centenares de palabras, los asiduos al bar rinden homenaje a una mujer que se hizo inmortal con su muerte.

El asesinato de Agnes Torres sacudió a todo el país, pero es en Puebla -el epicentro- donde más ha cambiado el paisaje. En el terreno local, el diputado local Héctor Alonso había sido señalado por sus comentarios homofóbicos. En el nacional, las declaraciones de Juan Pablo Castro aún sacudían el nervio de un país dividido ideológicamente ante la visita del papa Benedicto XVI. En medio de la turbulencia, llegó su homicidio: un acto brutal y aberrante, para coronar una semana infame para los derechos de la comunidad LGBTTTI.

Se rompió el silencio. Con el escrutinio nacional e internacional encima, las acciones llegaron. Primero fue un contingente ciudadano, quien marchó hacia la casa de gobierno para exigir que se esclarecieran los hechos. Después fueron los diputados, quienes en un arrebato de razón -y de arrepentimiento- aprobaron la reforma al artículo 11 de la Constitución Política del Estado de Puebla para añadir el término “preferencias sexuales” a la legislación.

Durante los siguientes días, la Procuraduría General de Justicia exhibió ante las cámaras a los presuntos homicidas, con una investigación que afirmaba -para desencanto y suspicacia de muchos- que el móvil del homicidio de Agnes fue el robo de su automóvil. Así, sin más. En lo legal, el caso culminó como otra lamentable muerte causada por la delincuencia. En el imaginario, permaneció la sensación de un crimen de odio, resuelto pero no admitido por las autoridades.

Su homicidio la convirtió en un símbolo. Agnes fue un personaje público, reconocible, palpable, que nunca se ocultó ni se amedrentó. Fue provocativa para una sociedad que cierra los ojos al ejercicio libre de la sexualidad. Vivió con convicción de sí misma. Lo mismo enfrentó a los comentarios homofóbicos de Javier López Zavala, candidato del PRI a la gubernatura; que a la gente que -frente a ella o a sus espaldas- cuchicheaba y se regodeaba con bromas e insultos. Su actitud, para admiradores o detractores, era imposible de no ver.

La bandera de Agnes fue la dignidad humana. Su legado, el de una persona que supo caminar con la frente en alto y la mano extendida. Su historia se convirtió en patrimonio de una ciudad que necesita con urgencia separarse del conservadurismo, el prejuicio y la discriminación. Se convirtió en estandarte de una lucha que nos identifica a todos: la de la felicidad con uno mismo, la de la congruencia y el respeto mutuo.

Queda mucho trecho por recorrer. La legislación de Puebla aún no reconoce la figura de crimen de odio (como lo hace, por ejemplo, el Código Penal del Distrito Federal). Tampoco se permite que las personas transgénero asuman legalmente la identidad que eligieron: Agnes vivió como mujer, pero para la ley murió como Abraham. Ésa es una batalla que nos toca a nosotros. Ése es el homenaje que le debemos.

Porque antes de morir, quiero vivir como Agnes: libre.


Ohm 18

Al fin se publicó un nuevo número de la revista Ohm donde participé editando algunas piezas y con un texto propio:

Guillermo Macas colaboró desde Mérida con noticias. Para la sección EstadosJosé Flores de Puebla comparte su opinión sobre el legado de la desaparecida Agnes Torres. La Voz Hetero esta vez fue de Geraldina González de la Vega de la organización Ombudsgay, que cuenta por qué una mujer buga trabaja a favor de derechos LGBT. Gabriel Gutiérrez hizo una interesante entrevista a Lol Kin Castañeda sobre el proceso de candidaturas LGBT a diputación federal, su experiencia y diagnóstico de activismo y política. Por último mi entrevista a Fred Karger, ex candidato gay a la presidencia de Estados Unidos, cuya versión original en inglés está disponible en este enlace.

También me da gusto ver recomendaciones de parte de Lulú Alvaradejo, colaboradora de este blog, en la Sección L.

Gracias por leer. :)


Jóvenes con listones rojos

*Publicado en Chilango el 23 de julio de 2012.

Desde 1985, cada dos años se realiza la Conferencia Internacional de Sida. En 2008 fue en la Ciudad de México y este año la edición 19 es en Washington, D.C. Se trata de la reunión más grande de profesionales que trabajan en temas de VIH: más de 20 mil científicos, investigadores, activistas, empresarios, encargados de políticas públicas y personas que viven con VIH/Sida en 200 países intercambian información en la misma mesa. Hablan sobre el estado de la epidemia, descubrimientos recientes, lecciones aprendidas y acciones que tomarán para abordar la epidemia de manera más eficiente y desde distintos ámbitos.

En nuestro país, casi 15 personas al día descubren que tienen Sida. Los estados que concentran el mayor número de casos son, en este orden, Distrito Federal, Estado de México, Veracruz, Jalisco y Puebla. La gran mayoría de los infectados son hombres. El Centro Nacional para la Prevención y el Control del VIH/Sida ha registrado esta información de 1983 al 30 de junio de 2012.

México necesita de un evento como la conferencia de esta semana, y tenemos representantes de varias asociaciones participando. Dos de ellos son Aram Barra y Yahir Zavaleta de Espolea, una organización de jóvenes y para jóvenes con base en el DF y con trabajo en toda América Latina. De acuerdo con ellos, más del 40% de los nuevos infectados de VIH son jóvenes de 15 a 24 años de edad. Por eso es tan importante que chavos movidos como ellos se involucren en el tema. Sobre esto platiqué con ellos:

¿Ustedes van a la conferencia a proponer algo, poner temas específicos en la mesa?

Espolea participa en esta conferencia con sus tres agendas permanentes de trabajo: género, política de drogas y VIH. A esta edición de la conferencia asistiremos cinco espoleos, tendremos 32 presentaciones (entre ponencias y talleres), dos ruedas de prensa y dos participaciones orales en protestas masivas en la ciudad. Además de cubrir la conferencia principal, asistiremos a cinco pre-conferencias: jóvenes, usuarios de drogas, hombres que tienen sexo con hombres, latinos, y personas que viven con VIH.

Además de presentar nuestro trabajo durante los últimos tres años, Espolea tiene el objetivo particular de servir como puente entre el foro y los jóvenes que observan desde México y otras partes del continente.

¿Para qué le sirve a Espolea y a otras organizaciones mexicanas participar?

La Conferencia Internacional de Sida es un foro de suma relevancia estratégica para las organizaciones que trabajamos en la respuesta al VIH y Sida. Representa la oportunidad perfecta para interactuar con y promover acuerdos entre activistas, tomadores de decisiones, hacedores de política, personas viviendo con VIH y otras comunidades relevantes. Este año Espolea actúa como co-presidente de la Fuerza Joven, una alianza global de redes y organizaciones de jóvenes respondiendo al VIH. Eso nos ayuda a entender mucho mejor las realidades de otras latitudes y mejorar la cooperación internacional.

Como jóvenes, es muy importante que estemos presentes y respondamos con atención a las inseguridades que ofrece la crisis económica global a los alcances que hemos logrado en torno al VIH en la última década. Nuestra responsabilidad de participar en este espacio es aprender y compartir; aprender de lo que otros están haciendo y compartir lo que en nuestra experiencia ha funcionado en nuestro país o en nuestra comunidad.

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Espolea es también una de las organizaciones pequeñas que este año recibe el Red Ribbon Award. El premio lo otorga ONUSIDA en cada edición de la conferencia y en el caso de Espolea responde a su labor en prevención de VIH entre usuarios de drogas. El red ribbon (listón rojo) es un símbolo internacional en el movimiento para erradicar el Sida. Felicidades a Espolea por este reconocimiento.


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