Gatopardo: callar el grito

*Alejandra González publicó este texto en Gatopardo el 24 de junio de 2014.

Lo que sucede en la cancha y la tribuna durante un partido de futbol, o cualquier otro deporte, no se queda sólo ahí. Un mundial es también un encuentro de culturas, razas, creencias, valores y vicios.

Entre la afición mexicana gritar “puto” al portero rival anticipando cada saque de meta, se ha convertido en una tradición. No es fácil identificar cuándo empezó a usarse, pero un porra del Atlas de Guadalajara presume haberlo inventado alrededor del 2003 como castigo a Oswaldo Sánchez, portero que inició su carrera en ese equipo, pero que posteriormente se cambió a Chivas, su principal rival.

Diez años después, el ya mundialmente famoso “¡Puto!”, atrajo la atención de la organización independiente Fare (siglas en inglés para “Futbol contra el racismo en Europa”) –red dedicada a combatir la discriminación en el futbol europeo–, que contactó a la FIFA de manera oficial para que se abriera una investigación disciplinaria por conducta inapropiada de los espectadores durante los partidos Camerún-México y México-Brasil. La afición brasileña se había contagiado del popular grito y le hizo competencia a México gritándolo durante su enfrentamiento del 17 de junio.

Sin embargo ayer, apenas una semana después del inicio de esta investigación, la FIFA anunció que su Comité Disciplinario decidió absolver a la Federación Mexicana de Futbol y descartar todos los cargos al considerar que “el incidente en cuestión no es considerado insultante en este contexto específico”.

Cabe mencionar que para la FIFA sancionar a México habría significado recibir presiones para castigar también al equipo anfitrión y sabotear irremediablemente esta edición de su evento y negocio más importante. La FIFA decidió pasar de largo el incidente quizá también para no prolongar un debate del que difícilmente saldría bien librado, tras elegir como sede de los próximos mundiales a Rusia y Qatar, ambos bajo la mira internacional por la violencia que se ejerce en esos países contra mujeres y homosexuales.

Además, ello pondría el dedo en la llaga a otro tema sumamente incómodo para la organización: la presunta corrupción que llevó a la elección de Qatar como sede del mundial de 2022. Diarios como el Sunday Times revelaron hace algunas semanas que Mohamed bin Hammam, un ex directivo de la FIFA de origen qatarí, pagó hasta 5 millones de dólares a directivos del fútbol africano para asegurar un buen puñado de votos para su país.

Además, la revista France Football denunció que Ángel María Villar (Presidente de la Real Federación de Fútbol de España y vicepresidente de la FIFA y la UEFA), Florentino Pérez (presidente del club Real Madrid) y Sandro Rosell (expresidente del club Barcelona), ejercieron presión para apoyar la candidatura Qatar. De acuerdo con el medio francés, los tres hicieron un “acuerdo secreto” para conseguir el voto favorable de países como Guatemala, Argentina, Brasil y Paraguay.

Más allá de la decisión de la FIFA y de su cuestionable autoridad moral, en México el tema levantó un valioso debate en diversos medios de comunicación y redes sociales. Muchos periodistas y líderes de opinión como Daniel Moreno y Antonio Martínez Velázquez publicaron artículos al respecto. Martínez Velázquez dijo no encontrar al grito homofóbico ni discriminante, pero aplaudió el hecho de que cada vez más entidades particulares reflexionen en torno a la posibilidad de acotar derechos reconocidos, en este caso el de libertad de expresión.

Facebook, Twitter, YouTube o la FIFA son particulares masivos con efectos públicos y son ellos los que probablemente no atiendan a ninguna tradición jurídica  para decidir qué se dice y qué no; con un razonamiento que no es del todo público y que no pasa por el Estado,

escribió en su blog.

En defensa del grito se ha dicho que la palabra “puto” tiene otras acepciones; que es parte del idioma vernáculo; que en medio de la pasión deportiva no es posible ser demasiado políticamente correctos; que prohibirlo es frenar la libertad de expresión; que los estadios son espacio para la catarsis, etcétera. Pero es cierto también, como escribió en su artículo de la semana pasada el periodista Daniel Moreno, “que la libertad de expresión no es absoluta. Y que las palabras importan, algo dicen y que, en este caso, específicamente reflejan nuestro desprecio a una comunidad”.

Puto es una forma despectiva de referirse a alguien que es homosexual, es un insulto. Si alguien lo quiere usar como sinónimo de cobarde o de otra cosa, pues hay que gritar cobarde o esa otra cosa,

dijo el activista y periodista Enrique Torre Molina en entrevista para Gatopardo. “Es la misma palabra que han escuchado muchos hombres a los que han asesinado por ser gays,” agregó. Sin embargo, considera que prohibir su uso no sería una medida certera para atacar el problema. “Prohibir elimina la parte más rica de todo este debate, y la posibilidad de reflexionar y preguntarnos de dónde viene todo eso,” afirmó.

José Flores Sosa, director editorial de Betazeta Networks, una red de blogs en América Latina, ha dedicado muchos artículos a tratar temas relacionados con la comunidad LGBT, y es además un gran aficionado al futbol. Flores contextualiza el grito dentro de un estadio como un espacio catártico donde los asistentes muestran su lado más visceral y nacionalista. “Podríamos decir que el fútbol está, por sí mismo, marcado por la otredad; en ese sentido, no se busca sólo alentar al equipo propio, sino intimidar y sobajar al contrario,” dijo a Gatopardo.

Es muy claro que en el imaginario del futbol la virilidad se resalta como un valor central, y la homosexualidad, junto con lo femenino, se presenta como la antítesis. “Los entrenadores piden que le entres a la bola ‘como hombre’, que no le pegues ‘como niña’ y que ‘no seas puto y juegues’”, explica Flores. “Es manifestación de una homofobia muy arraigada en nuestra cultura y ésa es la más peligrosa, porque se ha hecho invisible,” afirma.

Ricardo Bucio Mújica, presidente del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED), habló del tema en un texto para Animal Político, en donde enfatiza que la palabra “puto” es expresión de desprecio y rechazo.

Es negativa, es estigma, es minusvaloración. Homologa la condición homosexual con cobardía, con equívoco… El sentido con el que se da este grito colectivo en los estadios no es inocuo; refleja la homofobia, el machismo y la misoginia que privan en nuestra sociedad.

De cara al Torneo Apertura 2012, la Federación Mexicana de Futbol presentó un nuevo Código de Ética para el futbol mexicano, cuyo artículo 6º precisa: “Todo aquel involucrado, directa o indirectamente, con la FMF y sus integrantes, deberá respetar la dignidad de las personas y abstenerse de llevar a cabo cualquier acto discriminatorio”. El problema radica, por supuesto, en encontrar la forma de aplicar estas reglas.

Hoy por la mañana, en entrevista con Carmen Aristegui, Miguel “el Piojo” Herrera dijo estar aliviado de que la Federación Mexicana no haya sido sancionada, y a pesar varios intentos de la periodista por lograr que el director técnico se pronunciara en contra del controversial grito, Herrera no tuvo empacho en repetir que él no lo considera un acto de discriminación.

Mientras tanto, y más allá del debate, ayer en el partido de México contra Croacia, el grito de “puto”, no sólo se escuchó más fuerte que nunca en los saques de meta, sino que se extendió también a los tiros de esquina.


Entendemos y valoramos las diferencias de las personas, British Council México

*Enehache publicó esta nota originalmente el 22 de mayo de 2014.

Entendemos y valoramos las diferencias de las personas, British Council México

En el marco del Día Internacional de Lucha Contra la Homofobia, el British Council en su oficina del Distrito Federal, México, dio la bienvenida a más de 70 invitados de diferentes ámbitos, edades, géneros y orientaciones a un foro que titularon “La no discriminación en contra de la comunidad LGBT: retos y metas en México”.

Por primera ocasión, en 70 años de existencia, esta oficina gubernamental del gobierno inglés abrió su agenda a tocar este tema en México, siendo labor de Lena Milosevic, directora de esta institución, el dar el discurso de bienvenida, para fijar el tono de las ponencias a seguir:

El British Council ha estado presente y activo en Mexico por más de 70 años. Nuestro trabajo es fomentar la confianza entre Mexico y la Gran Bretaña a través de las artes, la educación y el inglés. Trabajar efectivamente en el área de diversidad es una parte central en el trabajo que realizamos.

Implementamos nuestra política de igualdad a través de una estrategia de diversidad. La diversidad supone la creación de un ambiente inclusivo y prácticas que beneficien a la organización y a aquellos que trabajan para, y con ella. Toma en cuenta que las personas difieren de otras de muchas maneras: por ejemplo, género, edad, raza/etnia, orientación sexual, habilidad física, capacidad mental, creencia y religión, educación, situación económica, personalidad, estilos de comunicación y maneras de trabajar. Entender y valorar estas diferencias puede resultar en mayor participación y puede volverse una herramienta de éxito a nivel individual, grupal, organizacional o de mayor alcance en la sociedad.

Además de monitorear nuestros procesos y comportamientos internos  estamos comprometidos a enviar mensajes fuertes, asumiendo nuestra parte en remover barreras y corregir desequilibrios causados por la desigualdad y la discriminación.

El programa de hoy, con un panel diverso, se enfocará a tratar los retos que enfrenta México al tratar de erradicar la discriminación contra la comunidad LGTB.

El panel estuvo conformado por:

  • Jacqueline L’Hoist Tapia, Presidenta del Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación en la Ciudad de México.
  • Irasema Yazmín Zavaleta, Directora de Análisis Legislativo en Conapred.
  • Ricardo Baruch de ONG Espolea.
  • Iván Gómez Tagle, Coordinador del grupo Jóvenes LGBT México.
  • Jaime Kohen, cantante.
  • Enrique Torre Molina, especialista en medios de comunicación.
  • Carlos Alberto Ramos, experto en discriminación y salud mental.

Afortunadamente cada más organizaciones, instituciones y empresas comienzan a “salir del clóset”, haciendo públicas sus políticas internas de inclusión y diversidad. Es cuestión del día a día y de las personas que forman parte de dichos grupos de trabajo, que convaliden la congruencia de las políticas y los hechos. Con esto, conseguir que más empresas se contagien y confirmen los beneficios en productividad interna que pueden tener la aplicación efectiva de este tipo de lineamientos y bases de trabajo.


Día Contra la Homofobia en British Council

El British Council en México organizó un panel el pasado 16 de mayo con motivo del Día Internacional Contra la Homofobia. Participé ahí junto con Iván Tagle de Jóvenes LGBT México, Ricardo Baruch de Espolea, Carlos Ramos del Centro Comunitario de Atención a la Diversidad Sexual, el cantante Jaime Kohen, Irasema Zavaleta del Conapred, Jacqueline L’Hoist del Copred, Lena Milosevic del British Council y Ana Tovar (co-fundadora de la Semana de Diversidad Sexual en el ITAM) como moderadora.

foto6 foto7foto2 foto3 foto4foto5foto8Las fotos son de Ana, Gabriel Zepeda, Cristian Galarza y el British Council.

Muchas gracias a Lena, Patricia Millán, Mariana Nova y Jorge Neiszer por la invitación. Y a quienes fueron a conversar con nosotros, sobre todo a los jóvenes, por una mañana llena de discusiones interesantes sobre homofobia, discriminación, medios de comunicación, trabajo, salud, música y políticas públicas.


Entrevista en MidOpen

Gracias a Luis Buenfil por esta entrevista en la nueva edición  de MidOpen con el diseñador David Salomón en portada.

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British Council México a favor de la diversidad

invitaciónCon motivo del Día Internacional contra la Homofobia y la Transfobia, el British Council México organiza este 16 de mayo una mesa de discusión con personajes de organizaciones civiles, música, medios de comunicación, gobierno local y federal, donde tendré el gusto de participar:

El evento es de 11:00 a 14:00 horas, entrada libre y es recomendable confirmar asistencia a la dirección que aparece en la invitación. Al final habrá oportunidad de hacer preguntas.

Para medios de comunicación hay registro de prensa disponible. Más información en este enlace.

Gracias a Patricia Millán por la invitación.


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