Matrimonio para todos en Yucatán

A principios de septiembre de 2011, Mérida tuvo su primer programa LGBT en televisión por cable. Unos días después, la revista MidOpen y la Dirección de Cultura del gobierno municipal organizaron un panel sobre medios de comunicación y diversidad sexual. Y a finales de ese año, el mismo gobierno lanzó una campaña en contra de la discriminación por orientación sexual e identidad de género.

En 2012, Yucatán pudo haber tenido su primer diputado abiertamente gay. Y el Centro de Estudios Superiores en Sexualidad tuvo su 6a. Semana de la Sexualidad con temas como bullying por homofobia.

Ahora, el Colectivo Ciudadano por el Matrimonio para Todos y Todas en Yucatán promueve una petición a través de Change.org para reunir firmas que apoyen una modificación del código civil del estado de Yucatán que permitiría el matrimonio igualitario.

matrimonio yucatán

Cada firma significa una carta que se envía a cada diputado del congreso local pidiendo la aprobación de esta propuesta. Firmar es una oportunidad de participar activamente en la historia de la igualdad en Yucatán.

Ya firmé, es muy fácil y te invito a hacerlo también en este enlace.


Gabriel entrevista a Lol Kin

*Una versión más corta de esta entrevista que edité, hecha por Gabriel Gutiérrez, se publicó en Ohm en julio de 2012. Gabriel es periodista en temas LGBT. Conduce el programa Código Diverso en Código DF, estación de radio de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México.

Judith Vázquez y Lol Kin Castañeda el día que se casaron. Foto cortesía de Lol Kin.

Lol es activista, política, y trata de buscar siempre el consenso. Ha organizado marchas del orgullo en la Ciudad de México y en 2010, junto con su esposa Judith, fue de las primeras parejas del mismo sexo en casarse en el DF. En ese mismo año, ganó una demanda contra el IMSS para garantizar la seguridad social a la que tienen derecho como pareja. Por primera vez para Ohm nos cuenta sobre las candidaturas, el activismo y las próximas marchas de orgullo gay.

La gente te ubica en activismo político, defensa de derechos humanos y democracia, como una mujer mexicana, lesbiana. Mi compromiso suele ser crítico, no parcial o de amiguismos, y es allí donde baso mis esfuerzos en convocar a acciones conjuntas y colectivas que nos permitan reflexionar respecto a un mismo tema, y con base en esa reflexión, asumir riesgos colectivos.

Buscaste una candidatura plurinominal por el PRD al congreso federal. ¿Por qué brincarte la lógica de ir primero por la Asamblea Legislativa del DF? En el DF hemos avanzado en términos de organización. Emanados de eso, en términos legislativos hemos impulsado leyes que garantizan los derechos de las personas no heterosexuales de manera particular. El DF es la ciudad que tiene representativamente más organizaciones con más tiempo trabajando en el tema. Y no sólo por el movimiento LGBT. Es una ciudad donde los movimientos sociales han facilitado esa transformación colectiva: movimiento feminista, urbano popular, estudiantil del 68. Eso ha permitido que como sociedad cambiemos y que se ancle la democracia en la ciudadanía. Pero el trabajo tiene que realizarse hacia el resto de los estados, por eso la idea de ir hacia la Cámara de Diputados.

¿Se debe tener una candidatura LGBT al interior de los partidos? Sí, si sabemos a qué va. Tenemos que preguntarnos cuáles son los temas a defender, quién define esa agenda, si pasa por una definición individual o por un consenso. En términos prácticos, una candidatura LGBT por sí sola no es un plus. Ha habido varias, y eso no necesariamente suscita una transformación colectiva. Los derechos humanos tienen que ver con un compromiso político. Como vimos en 2009 en la ALDF, quien definió el tema de matrimonios del mismo sexo fue David Razú, y no es gay. La mayoría de ministros en la Suprema Corte de Justicia de la Nación, al menos públicamente, son heterosexuales. En la medida en que no haya consensos y procesos colectivos, una candidatura LGBT no cambia nada.

Desde un proceso crítico, hace falta cuestionarnos cómo nos estamos organizando e incentivando la participación. La acción directa no puede ser un capricho personal. El activismo tiene que pasar por un debate plural y democrático, que no significa que todos debamos coincidir, sino expresarnos y llegar a un consenso. En ocasiones, la pasión rebasa la estructura de la participación política. Pasión que te hace amar o aborrecer a la persona de enfrente, que tendría que ser tu compañero de lucha y a quien no le concedes respeto, le aniquilas o le promueves una guerra. En el pasado proceso se llegó con certeza a la precandidatura, la única propuesta ciudadana externa era la mía y las demás estaban en una lógica de partido, jugando posiciones y no necesariamente tomando acuerdo para defender nuestros derechos.

Mencionas “colectividad” y “política”. Tenemos una marcha del orgullo dividida, los lectores de Ohm ven un colectivo dividido, apolitizado, al que presuntamente le vale hasta que se encienden las pasiones que mencionas. ¿Necesitamos insertarnos en partidos? Había ofertas suficientes para representaciones ciudadanas, candidaturas que vinieran de la sociedad y fue el PRD quien tomó otras definiciones, no se comprometió con la diversidad sexual. En sentido estricto ni siquiera pudimos competir por un espacio. No creo que haya sido una falta de compromiso. Pasó por otra lógica de poder de un partido que resultó en esta ocasión negligente hacia la ciudadanía. Lo del movimiento, tenemos que reconocer que estamos fragmentados en el sentido más claro porque somos distintos.

Hay quienes quieren participar en un partido político u otro, quienes trabajan en materia de salud, educación, derechos humanos, quienes sólo hablan de VIH, o quienes sólo trabajan con lesbianas. Aquellos que incidimos en términos políticos tenemos que aprender a trabajar con eso: fragmentos. Quienes hacemos este esfuerzo de coordinación tenemos que facilitar procesos colectivos. No somos la única voz, no tenemos un voto de calidad. Tenemos que pensar desde nuestro lugar: ¿cómo facilito el trabajo de manera operativa? Para que una ruta se vaya al cabildeo, otra a medios de comunicación y otra a la sociedad civil. Ése es el arte de sumarse.

Me parece maravilloso que haya dos marchas. A 34 años de distancia, no son los mismos objetivos, la misma gente, la misma lógica, las mismas demandas. Lo grave es que una y otra tienen un discurso condenatorio a la otra propuesta, que una marcha pretenda decir “ésta es la buena y la legítima”. Tendríamos que decir “esta marcha tiene estas características y, si no te gusta, vete a la otra que tiene otras características”. Lamentable que quienes están al frente de uno y otro comité no tengan esta responsabilidad de ser una voz colectiva de mucha gente que no entiende esta utilización de recursos y de la marcha misma para fines personales, y que sí salen realmente a las calles a buscar un espacio y una identidad. Y se encuentran con discursos de odio y de discriminación, de “si no vienes conmigo y te vas a la otra, entonces estás contra mí”.

¿Qué sigue para Lol Kin? El compromiso con el que he participado desde el activismo de derechos humanos, en temáticas que me permiten poner todo mi esfuerzo y construir, y dormir cada noche tranquila. Nadie me debe nada y no le debo nada a nadie. Continúo en este camino. Ahora voy a estar en el Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México (Copred) en la Dirección de Políticas Públicas. Seguiré trabajando por la igualdad y la no discriminación, ahora como funcionaria, pero de la mano de organizaciones sociales, activistas y academia. Hay mucho que construir sobre todo para personas transexuales y transgénero en toda la República.


Héroes de la Inclusión Social

Americas Quarterly es una revista sobre análisis político, económico, de desarrollo social y políticas públicas en el continente americano. Con cuatro números al año de contenido inteligente y fresco se ha convertido en una de mis favoritas.

Hace unos meses invitaron a sus lectores a proponer Héroes de la Inclusión Social en los distintos países de la región. Héroes que merecen ese título porque, desde sus respectivos ámbitos de acción, han trabajado a favor del respeto a los diferentes géneros, orientaciones sexuales, razas, condiciones sociales, etcétera. Héroes que han contribuido al progreso mediante el combate a la discriminación.

Sugerí a un personaje que admiro y mis motivos fueron tomados en cuenta: David Razú, diputado local en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (donde preside la Comisión de Derechos Humanos), es uno de los 24 en la lista en el nuevo número de AQ.

David acompañado de Lol Kin Castañeda y Judith Vázquez. Foto de Keith Dannemiller en AmericasQuarterly.org

Los invito a leer la pieza donde David habla de su rol en hacer de la Ciudad de México la primera entidad en Latinoamérica con matrimonio legal para parejas homosexuales.

Gracias a Ryan Berger (editor asociado de AQ) por el aviso.


Colaboración en MidOpen 10

Desde el sábado pasado está en circulación la edición 10 de MidOpen. La revista, editada en Mérida y distribuida en la península de Yucatán, se supera con cada nueva publicación.

Esta vez tiene más páginas y mejor contenido que incluye: requisitos para contraer matrimonio en el Distrito Federal (muy oportuno, considerando las dudas comunes de parejas homosexuales en otros estados), una recomendación para escuchar el programa Código Diverso de Gabriel Gutiérrez, una colaboración de Alex Reyes (editor de Ohm), fotos del segundo aniversario de MidOpen y del panel sobre medios de comunicación y diversidad sexual que llevamos a cabo en septiembre.

También está el artículo sobre bullying por homofobia que publiqué en M Semanal en febrero.

Para más información y puntos de distribución, síganla en Twitter, Facebook, su sitio web o escriban a contacto@revistamidopen.com.


Agnes

Creo que conocí a Agnes Torres en la cabina de Elocuencia 8080, la estación de radio estudiantil de la Universidad de las Américas Puebla. Yo participaba en el programa El Divergente de la asociación Diversitas y ella fue invitada a una de las transmisiones. No fue la única vez que enriqueció nuestras actividades con sus conocimientos.

En 2010, durante un panel sobre matrimonio homosexual en Puebla que organizó el departamento de mi licenciatura, le calló la boca a un político que se equivocaba una y otra vez en su elección de palabras al referirse a personas trans y a trabajadoras sexuales. Esta anécdota la recuerda también mi amiga Tania en su blog.

Agnes también era lo que con mucho cariño llamo cultura popular de Cholula. Todos la ubicaban y casi todos tenían algo padre que decir de ella. Los viernes la veía bailando en Bar Fly, como complemento perfecto a la música de su querido Velvet Boy, DJ del lugar. Estuvo en alguna de mis fiestas de cumpleaños y hace unos meses coincidimos en la boda de dos grandes amigos en común.

Su sello eran la cordialidad y franqueza para hablar con cualquiera, lo mismo para saludar que para defender sus temas. Con el asesinato de Agnes, Cholula se queda sin un personaje y el mundo sin una voz de las que todavía no hay suficientes. Me sumo a la invitación de Arturo Loría de hacer algo para no olvidar a Agnes y honrar su trabajo a favor del respeto a la diversidad, desde nuestras ganas y posibilidades.


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