Netroots Nation & Netroots Connect 2014

Netroots Nation logo

Hace unos días estuve en la ciudad de Detroit para participar por segundo año en Netroots Nation, un encuentro anual de activistas, comunicadores, periodistas, blogueros y políticos de Estados Unidos (y unos cuantos de otros lugares). Y en Netroots Connect, la pre-conferencia LGBT del encuentro principal. Pude ir gracias a la beca que otorga el comité organizador del evento. (Thank you, Michael Rogers and Brad Delaney!)

Durante seis días, tuve la oportunidad de participar en mesas de discusión, talleres y conversaciones menos formales sobre nuevas estrategias de activismo LGBT, comunicación y difusión para posicionar un mensaje o una causa en medios, cómo contar historias para fortalecer estrategias de comunicación, establecer alianzas entre varios sectores (gobiernos, empresas, organizaciones civiles, medios de comunicación) y la importancia de los cambios culturales, además de los legales, en el trabajo a favor de derechos humanos e igualdad.

Netroots Connect logo

Lo mejor de estos encuentros es intercambiar ideas y experiencias, reforzar o aprender nuevas herramientas para mi trabajo en México. Comparto algunas fotos, y en este enlace pueden leer sobre la edición de 2013 en San José, California.

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El clóset y los medios y la gran familia queer

*Este texto lo publiqué originalmente en The Huffington Post.

Ellen PageA principios de este año viajé a Mérida, la ciudad donde nací y viví 18 años, para ir a la boda de Chalo, un querido amigo de la preparatoria. Me encontré con personas que no veía desde que salimos de la escuela y platicamos sobre nuestros trabajos, nuestros planes, nuestras parejas. Estaba muy contento de escucharlos, de contarles, de ponernos al día.

También me sentí raro. Recordé mi inseguridad cuando platicaba con algunos de ellos en los recreos, a la salida de la escuela o en fiestas sobre, por ejemplo, quién nos gustaba, qué niña nos parecía guapa o a quién queríamos enamorar (así le llamábamos al proceso que iba desde invitar a una niña a salir hasta hacerla tu novia).

Según yo, cuidaba magistralmente qué decía, qué palabras usaba, en qué tono hablaba para no indicar de ninguna manera que estaba mintiendo, para que no se me notara. Porque no me interesaba ninguna chava y me atraían más bien algunos de nuestros compañeros. En estos reencuentros en la boda de Chalo faltaba algo: ese escudo imaginario que me acompañó toda mi adolescencia ya no estaba. Conversar sin el miedo de que “se me notara” algo y no tener que esforzarme por mantener apariencias me hizo sentir muy cómodo.

Una comodidad liberadora, porque el clóset es agotador.

Hace seis o siete años que le dije a mi familia y amigos que soy gay. Recibí desde sermones sobre cómo “formar relaciones que no producirán nuevas vidas destruye el amor que dios nos da” hasta un correo electrónico de “bienvenido a esta gran familia de queers” de una tía lesbiana. Hoy sigo conociendo historias igual de variadas. Las anécdotas van de lo más chistoso a lo más deprimente.

En un mundo donde la homofobia permanece en todo tipo de espacios, donde muchos jóvenes cargan esos escudos imaginarios, salir del clóset sigue siendo relevante. Y no sólo en la privacidad de nuestras casas, escuelas y oficinas, sino en la esfera pública. Por eso me emociona tanto escuchar discursos como el de Ellen Page en la conferencia de Human Rights Campaign, donde dice que es gay y recuerda que “hay personas que van a la escuela todos los días y los tratan como mierda o sienten que no pueden decirle la verdad a sus papás”.

O leer artículos como el que escribió Maria Bello en The New York Times sobre ser bisexual, contradiciendo el mito de que la bisexualidad no existe o que los bisexuales nada más están confundidos. O ver a Michael Sam, Brian Boitano, Ian Matos y Tom Daley destapando poco a poco la homofobia que existe en el mundo deportivo. Salir del clóset sigue importando y más jóvenes necesitan escuchar esas historias. Sin duda es lo que a mi yo de 16 años, tan lejos de caras conocidas que hablaran abiertamente de su orientación sexual, le hubiera gustado escuchar.

Los medios de comunicación dan forma a esos clósets, pero también los clósets moldean a los medios. Y sí, algunas de estas declaraciones de celebridades y atletas son una acción de mercadotecnia. Sí, algunas son parte de una estrategia de comunicación con asesoría de expertos en el tema. Sí, “ya todos sabíamos” que un par de ellos eran gays o lesbianas. ¿Y qué? ¿No podemos celebrar que alguien dejó de fingir y la está pasando mejor? ¿Que le está diciendo al mundo que su sexualidad no es motivo para avergonzarse o esconderse? Un truco para impulsar la carrera de alguien no está peleado con mandar un mensaje positivo. Salir del clóset, en privado y en público, todavía tiene un gran peso.

El clóset es agotador. Es una máscara pesada, como dice el personaje de José María Yazpik en La vida en el espejo cuando le confiesa a su papá que es gay. Yo quiero que vengan más Ellens, Marias, Michaels, Toms. Más Rickys, Chavelas, Rachel Maddows y Kevin Kellers (para los que somos fans de Archie Comics). Quiero que cada vez más mexicanos y latinoamericanos se animen también. Total, de varios ya sabemos y ya ven que no pasa nada. Yo prometo enviarles un mensaje de bienvenida a la gran familia queer.


Entrevista en Betún

En el nuevo número de la revista Betún, su editor Johnny Carmona me hizo una entrevista sobre mi colaboración con medios de comunicación y con GLAAD, por qué decidí meterme en activismo LGBT y otros temas. Si les interesan los medios que recomiendo seguir en uno de los videos, son: The Huffington Post (las secciones Gay Voices y Voces), Out y Blabbeando.

etm entrevista

La revista en general está buenísima, así que descárguenla ya o suscríbanse. Y la portada de este mes es un súper personaje: Genaro Lozano.

genaro lozano portada


Enrique Torre Molina y el activismo gay internacional

*Cristian Galarza publicó esta nota en SDP Noticias el 22 de octubre de 2013.

Enrique Torre Molina y el activismo gay internacionalEnrique Torre Molina es un joven activista y blogger, que aborda desde diferentes direcciones la problemática LGBT (Lésbico, Gay, Bisexual, Trans).

Enrique es de Mérida, Yucatán, pero ahora vive en la Ciudad de México. Tiene estudios por diferentes instituciones como la Universidad de las Américas Puebla, Harvard University, New York Public Library, la Universidad Nacional Autónoma de México, el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación, el National People of Color Media Institute de GLAAD y Netroots Nation.

Se destaca por su manera clara e inteligente de comunicar ideas y resaltar hechos noticiosos; por eso le hicimos una entrevista en SDPnoticias. Queríamos saber su perspectiva en torno al activismo LGBT y su opinión sobre la evolución que la sociedad ha experimentado al respecto.

A continuación, la entrevista en 3 partes con Enrique Torre Molina:


Conferencia en Universidad Autónoma de Chiapas

El pasado 7 de mayo estuve en Tuxtla Gutiérrez para dar una conferencia en la Universidad Autónoma de Chiapas sobre la situación de los movimientos LGBT en México y un taller a estudiantes sobre medios de comunicación y diversidad sexual:

pósterconferenciaconferencia2Muchas gracias a la universidad, Pablo Bautista, Enriqueta Burelo y a la organización Manatíes del Grijalva, Secretaría de la Juventud y Ayuntamiento de Tuxtla Gutiérrez por la invitación y todas sus atenciones.


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