Clase en Centro

Hoy me toca ir a hablar sobre mercado LGBT y representaciones LGBT en medios de comunicación, moda y publicidad a alumnos de la Licenciatura en Mercadotecnia y Publicidad en la universidad Centro. :)

material


FCKH8 en México

Some dudes marry dudes. Get over it.

Ésta y otras frases se han vuelto populares gracias a las playeras, calcomanías y brazaletes de FCKH8, una marca que usa “malas palabras” y un poquito de shock value para difundir mensajes de tolerancia a la diversidad sexual. Y para combatir, como su nombre lo indica, el odio.

Luke Montgomery y su novio Eduardo Cisneros, detrás de este proyecto, están en el DF. Me preguntaron si conocía a alguien que pudiera asistir en la producción de uno de sus videos. En seguida pensé en Chucho E. Quintero.

Chucho estudia Cine y Televisión en Centro. Ha sido traductor e intérprete en los festivales Mix México, Macabro y FICCO, y ha ganado premios como Mejor Director Joven del Instituto Mexicano de la Juventud.

Aquí el resultado de la colaboración de Luke y Chucho:

Chucho ahora trabaja en su segundo largometraje. Dice que, aunque gran parte de los personajes en su trabajo tienen un elemento queer,

procuro que no defina quién soy o las decisiones que tomo tanto personal como profesionalmente, aunque me queda claro que es parte de mí y una constante influencia en lo que hago. Quisiera pensar que, gay o heterosexual, me hubiera encantado trabajar con Luke en FCKH8, porque la sexualidad no debería ir de la mano con la opinión que uno tenga acerca de la homofobia y los derechos humanos. Que son eso, humanos.


Joyería ofensiva: ganadores

El mes pasado My Charm Offensive y yo ofrecimos tres piezas de joyería ofensiva para quienes respondieran de la manera más divertida e interesante qué diseño de esta marca usarían y por qué. Les comparto las respuestas ganadoras y finalistas:

Alex, Horny:

María, Blonde:

No lo puedo negar. Me gusta ir a antros y tomar gratis, tener más citas que todas las chicas que conozco, que los policías no me multen, que me dejen meterme en las filas más largas. Puedo fingir nacionalidades a mi conveniencia. Mi cuello está hecho para el collar de Blonde, para reafirmar lo obvio. Soy blonde y la vida es una fiesta para las blondes.

Guillermo, Poof:

Además de mi fetiche con casi todo lo inglés, creo que es una excelente forma de transmitir (por cursi que parezca) el orgullo de ser gay. Muchas veces prefiero utilizar gay pride en vez de orgullo gay porque en mi idioma suena extraño. Sin embargo, ése es realmente el sentimiento. Creo, definitivamente, que los homosexuales tenemos el derecho y, tal vez por ahora hasta la obligación, de mostrarnos orgullosos de quiénes somos, comunicar que no nos sentimos avergonzados, como muchos quisieron pretender o imponer. Especialmente en mi ciudad, provincial, de tamaño mediano, con una sociedad muy conservadora en la que los homosexuales se sienten más o menos orgullosos de ser tal y como son dependiendo de la zona de la ciudad donde se encuentren. Yo quiero usar mi cadena especialmente donde la gente se sienta cautelosa de mostrarse como es, y tal vez inspirar un poco de confianza en aquellos que la necesitamos. Muchas veces uno, tan out and proud, también necesita plantarse bien para aguantar las sacudidas.

Óscar, Geek:

¿Quién juega a Star Wars con su erección y condones fluorescentes cual lightsabers? Ok, yo. Lo admito.

Carli, Blonde:

Representa la rubia despampanante, californiana y tonta que llevo dentro. Colgarme otras palabras igual causa impacto, pero me gusta que Blonde tiene un impacto más sutil. Representa la parte cínica y cagada de mi personalidad. Me gusta la idea de que la gente me voltee a ver porque no puede creer que un hombre traiga colgado en el cuello una cadenita que diga que es rubia.

Jaime Daniel, Horny:

Me he quedado más veces horny de las que he tenido sexo. Siempre me interrumpen. Una de las más recientes fue en mi casa en la beach con un ex. Creo que me cortó por no fuckear con él. Fuimos nosotros dos solos porque iba a ser nuestra primera vez -entre nosotros, cable aclarar- y queríamos tener todo el tiempo del mundo. Entramos a la casa con todo, en pleno faje, con miras al fucking en el segundo piso. Empieza la quitada de ropa y se nos olvida el condón en el carro, así que bajo a buscarlo. Entra mi tío (resulta que mis papás le prestaron la casa, gracias) y mi momento horny se acabó. Y así me han interrumpido varias veces: la policía en mi carro, en el momento del jack off, etc.

Gracias a todos los que participaron. :)


Alejandro Brofft para MidOpen

Alejandro Brofft es profesor y periodista especializado en moda (de los mejores, le digo siempre, pero es demasiado modesto). Colabora con el diario Reforma, la revista Código, El Fanzine, entre otros medios.

Hace unos días platiqué con él en la Ciudad de México para MidOpen sobre periodismo y blogueros de moda, las diferentes plataformas de moda en México, educaciónmodelos transexuales y marcas con publicidad LGBT:

Pueden seguir a Alex en Twitter.


Poof

Poof es un término del slang británico para referirse a un hombre gay, homosexual, etcétera. Para algunos es despectivo. Yo prefiero colgármelo en el cuello con esta pieza de My Charm Offensive.

Los invito a visitar el sitio web de esta marca que tiene unos diseños padrísimos. Próximamente, por aquí, podrán obtener unas piezas de regalo. :)


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