Estreno de “The normal heart”

Hoy a las 22:00 horas es el estreno para televisión en México de The normal heart, a través del canal HBO. Habrá repeticiones en varios horarios hasta el 18 de junio.

La película muestra el inicio de la crisis del SIDA en los ochenta en Nueva York, quiénes jugaron un rol importante luchando contra la enfermedad y a favor del respeto a las personas que viven con VIH.

Esta adaptación de Ryan Murphy está basada en la obra de teatro del mismo nombre que el autor y activista Larry Kramer publicó en 1985. Es un texto brutal y conmovedor. El año pasado, Horacio Villalobos y Pilar Boliver la montaron en México y tuve oportunidad de entrevistarlos para la revista Gatopardo. Pueden leerlo en este enlace.


Cuánto pesa un corazón normal

*Este texto se publicó originalmente en Gatopardo el 11 de octubre de 2013.

un corazón normal2Larry Kramer es todo menos normal: un activista gay que fundó Gay Men’s Health Crisis y ACT UP, organizaciones pioneras en la defensa y cuidado de personas viviendo con VIH. Autor de libros como Reports from the Holocaust, The making of an AIDS activist, The tragedy of today’s gays y Faggots. Y de The normal heart (Un corazón normal), que escribió en 1983 y estrenó en Nueva York en 1985.

Después del rechazo de agentes y directores teatrales, Un corazón normal hoy se presenta en Broadway, gana premios Tony, espera su estreno en cine en 2014, y a partir del viernes 11 de octubre llega al Teatro Helénico de la Ciudad de México. En esta obra actúan Edgar Vivar, Carlo Guerra, Eduardo Arroyuelo, Pilar Boliver, Hernán Mendoza, Horacio Villalobos, Juan Ríos, Claudio Lafarga, José Daniel Figueroa y Pedro Mira. La dirección está a cargo de Ricardo Ramírez Carnero.

A treinta años de distancia de su publicación, el texto es una fotografía del momento histórico de la crisis del SIDA en Nueva York, de la creación de organizaciones civiles que cambiaron el mundo, del reclamo rabioso de activistas a periodistas, médicos y políticos, y de la desidia de autoridades irresponsables ante un problema que no quisieron atender a tiempo. El autor ha aprendido que “lo que realmente se requiere para obtener atención en este país es ser extremo”. Y la sangre hirviendo de Kramer es notoria tanto en sus páginas como cuando habla en cualquier foro.

Esta obra trascendió porque sus temas, críticas y las instituciones que señala no perdieron vigencia. Algunas incluso replantearon sus posturas, precisamente a partir del trabajo de personas como las retratadas en ella. Mientras Ned Weeks, protagonista de Un corazón normal, reclamaba a un reportero de The New York Times que no diera suficiente cobertura a los inicios de la expansión de esta enfermedad, ahora este medio reconoce el trabajo de Kramer y celebra su reciente matrimonio con David Webster.

Sobre Un corazón normal hablé con Horacio Villalobos (quien interpreta a Tommy Boatwright) y Pilar Boliver (Emma Brookner), principales responsables de este montaje en México.

¿Por qué decidieron hacer Un corazón normal?
PILAR: Tanto Horacio como yo terminamos llorando después de leerla. Yo soy totalmente de la generación de quienes padecieron el SIDA en los ochenta y en mis brazos murieron varios amigos. Es una obra que me toca muy profundamente.

¿Con qué reacciones se toparon mientras armaban el proyecto?
HORACIO: El Helénico es un teatro que pertenece al gobierno, y entre 200 obras Un corazón normal obtuvo el espacio. Después competimos por el estímulo fiscal del artículo 226 y Conaculta aceptó que nos dieran el apoyo, lo cual habla bien de las personas que estaban en esos puestos. Al principio, algunos de los actores pensaron que era una obra gay, y al final entendieron que es una obra universal que habla del poderoso contra el oprimido, de los gobiernos y cómo manipulan, de los medios de comunicación coludidos con los gobiernos, de lo que somos los seres humanos.
P: Algunos sienten que el VIH ya pasó de moda, pero hay 80 millones de personas en el mundo viviendo con el virus. Y hay marcas a las que buscamos para patrocinios a las que el tema del VIH no les molesta, pero no quisieron vincular sus nombres con gente homosexual.

Uno de los personajes se pregunta si la omisión por parte del gobierno de Estados Unidos frente a la epidemia, en ese momento, era una estrategia para exterminar a los homosexuales. Llegan a ese grado de paranoia, un poco justificada.
H: Sí, y porque además no sabían de dónde venía, y acaban por golpear al líder de esta organización, a Ned Weeks, un activista que ya no puede más, que está sobrepasado. El gobierno de Estados Unidos los tiene amedrentados, no los apoya y ellos están haciendo cosas con nada de recursos.

¿Qué muestra esta obra, además de un momento histórico?
P: El tema del VIH y la epidemia del SIDA es un pretexto, sin quitarles relevancia, para hablar de la solidaridad humana, del horror de unos seres humanos contra otros, de la lucha por el otro, de tolerancia, lucha política, lucha humana. Es un canto a la vida. Y es un elenco que retrata a un mundo gay nada estereotipado, nada cliché. Además, Horacio y yo tenemos una ventaja: a nosotros sí se nos va la vida en decir lo que está diciendo Un corazón normal.

Kramer ha dicho que, en los días de la crisis, esta historia se trataba más de la ira, y que ahora se trata más de las lágrimas. Aunque el texto es triste, nunca es agachado. Como su autor. Y como él también, sus palabras no pierden fuerza sino que adquieren madurez con cada nueva lectura.

Un corazón normal
A partir del 11 de octubre y hasta el 15 de diciembre
Viernes, sábados y domingos
Teatro Helénico (Av. Revolución 1500, Guadalupe Inn)
Boletos en taquilla y Ticketmaster


Netroots Connect en San José

El pasado 19 de junio, un día antes de que empezara el congreso Netroots Nation, fue la pre-conferencia Netroots Connect en San José, California. Es una reunión de activistas, blogueros y periodistas LGBT de Estados Unidos y otras partes del mundo, y asistí gracias a una beca que obtuve de parte de Netroots. La organiza un equipo muy trabajador encabezado por Michael Rogers.

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table discussionwhen & how

daniel villarrealglaadUna de las dinámicas más interesantes y divertidas fue enlistar sucesos relevantes para la historia de las personas LGBT en diferentes décadas y temas: política, derechos humanos, discriminación, arte, cultura, medios de comunicación, salud, leyes…

1940s 1950s 1960s 1970s 2 1970s 1980s 2 1980s 1990s 2 1990s 2000s 2010spresentation presentation2Como la mayoría de los participantes son originarios de Estados Unidos, o viven y trabajan ahí, era fácil que las discusiones se centraran en lo que sucede ahí. Así que en todos los espacios donde me tocó estar traté de ampliar la conversación para incluir México y Latinoamérica, y el resto del mundo. Brian Tofte-Schumacher del International Gay & Lesbian Human Rights Commission y yo moderamos una discusión sobre activismo transnacional: cómo pueden articularse activistas y organizaciones de diferentes países alrededor de problemas que afectan a personas LGBT más allá de un país o de temas que tengamos en común.

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Vito

Hoy vi Vito. Por fin. Gracias al Festival Internacional de Cine en Derechos Humanos de Cinépolis. El documental de Jeffrey Schwarz presenta varios aspectos de Vito Russo que lo inmortalizaron como un personaje padrísimo del movimiento de liberación gay en Estados Unidos.

Varios personajes como Larry Kramer y Richard Berkowitz (otro personaje interesante que conocí hace tiempo) cuentan su historia. Vito fue autor de The Celluloid Closet y miembro fundador de GLAAD. Sobre esto último no profundizan tanto como esperaba. Descubrí que el tipo era, además, muy simpático y divertido.

Hay algo que me llamó la atención de manera particular. En un fragmento de video que incluyen en la cinta, Vito habla de cómo nunca se sintió mal por ser gay. Desde chico supo qué onda, y ni antes ni después de salir del clóset pensó que eso que pasaba por su mente, por su cuerpo, era algo incorrecto, malo, pecaminoso. Me gustó porque no es común escuchar a hombres de su generación hablar así de su experiencia homosexual. Pero los mensajes a su alrededor (más comunes y agresivos que hoy, supongo) o la tragedia del SIDA no fueron suficientes para que Vito se odiara.

Y me identifiqué: ni mi educación religiosa, ni la Mérida conservadora y moralina donde crecí, ni mi estancia en grupos apostólicos, ni la homofobia que vi todos los días en la escuela fueron motivos para pensar que había una falla en mis gustos. Una parte rota. Que algo o alguien en un más allá se había equivocado. Eso, definitivamente, facilita bastante la decisión y el proceso de guardar(te) en un cajón durante años.

En fin, muy recomendable.


Un pornógrafo gay en México

*Ésta es la versión completa del texto que se publicó en Chilango. Gerardo tiene un tumblr y el 25 de agosto participará en una mesa de trabajo sobre educación sexual en la Muestra Cine y Sexo: la Mirada Femenina en la Ciudad de México.

En una entrevista para el sitio web Let’s Talk About Sex, Paul Morris, productor de la compañía de porno Treasure Island Media, dijo que la pornografía es hoy el género más influyente y diseminado en el planeta. Justo por eso me sorprende que Mecos Films, la primera productora de pornografía gay en México, sea también la única. Gerardo Delgado la encabeza y platiqué con él en el Centro Histórico de la Ciudad de México, en un departamento que resultó menos oscuro y más alivianado de lo que esperaba. Igual que él.

Mejor conocido como El Diablo y fan de la pornografía desde los 11 años, siempre quiso trabajar en esta industria. “¿Por qué nada más le metió un dedo?” o “¿Por qué echaron los mecos en el pinche balón de futbol americano?” eran algunas de sus reacciones al ver escenas en diferentes cintas. El sueño de convertirse en pornógrafo finalmente se cumplió a sus 37 años.

¿Cómo y por qué empezaste a hacer porno? Un día quedé muy deprimido después de trabajar en un restaurante de éxito. Era chef, diseñé la carta, y toda la parte creativa me gustó mucho. Después de un año de trabajar en una cocina donde todos los días lidias con cuchillos, fuego, arte, cocineros, clientes, rapidez, perecederos, era como muy estresante para mí. Decidí abandonar el restaurante, darme un break y pensar qué iba a hacer de mi vida. Un gran amigo me preguntó, le dije que porno y me ofreció ayuda. Y así empezamos a crear una productora con la que hicimos La Putiza y La Verganza. Salía más barato hacer dos películas que una. Yo coordinaba todo el evento, pero no me sentía con la capacidad de dirigir una película y un proyecto tan grande, porque nunca había dirigido nada en video. No sabía agarrar una cámara. Mi mayor acercamiento con esa parte era que había estudiado Literatura Dramática y Teatro en la UNAM. Entonces creamos un muy buen grupo de amigos, porque no teníamos el suficiente dinero ni el suficiente talento para hacer una buena película. El que escribía telenovelas, pues que escriba el guión. El que es artista, que haga la dirección de arte. El que es hombre de ideas le puso los nombres. El amigo financiero nos dijo que no iba a ser negocio. No le creímos, pero tenía razón. Y yo era como el productor ejecutivo. El primer día de grabaciones me puse como asistente de dirección. Y de repente al final me quedé a cargo del proyecto.

¿Qué pasó con la primera película? Esto fue en 2004, todavía no estaba terminada y nos enteramos del Festival Internacional de Cine Erótico Gay de Barcelona, el Heat Gay. Nos dieron chance de mandarla y nos ganamos dos premios: Mejor Película Gay y Mejor Guión, que en porno no es tan fácil de ganar como Mejor Mamada o Mejor Doble Penetración. Entonces cuando la sacamos en diciembre en México ya en la portada venían los sellos de que nos habíamos ganado premios. Eso fue un gran boom para la prensa que ya estaban más interesados en saber de nosotros porque habíamos ganado dos premios en el extranjero. El primer artículo que sacaron fue en la sección de Cultura de Reforma. Decía “México no gana en nada más que en porno” o algo así.

¿Cuál fue la reacción de los medios gays? El estreno fue raro. Fueron treinta y tantos medios: Televisa, Canal 22, Azteca, radio, periódicos, de todo. Los únicos que no, fueron los gays. Boys & Toys, una revista de esa época, vio que habíamos utilizado como relaciones públicas a su ex editor, se emputó y se fue. ¿Por qué? No sé. Los de Ser Gay, una revista horrenda, no se llevaban con el dueño del antro, entonces no fueron. Y Homópolis, si no les comprábamos publicidad, no iban a sacar nada. Entonces los medios gays realmente me valen madres. La primera película gay fue Sexxxcuestro, pero nosotros hicimos mucho ruido.

A partir de entonces, ¿qué ha cambiado? ¿Ya es un negocio? Ha habido etapas. La Putiza no fue negocio porque fue un producto caro. Nos asociamos con una productora de cine y nos salió muy caro. La piratería nos estaba matando. Por la cuestión de las máscaras no pudimos venderla en Estados Unidos, principal consumidor de porno en el mundo, porque hay una norma que dice que porno con máscaras se presta a violación o se puede pensar en violación. Al final de cada escena necesitábamos que todos se quitaran las máscaras y nosotros no hicimos eso. Apenas recuperamos lo invertido. Yo que realmente quería seguir en el negocio creé Mecos Films con nuevos socios que conocí cuando estaba haciendo la postproducción de La Verganza: Electrobeat y Mayor Tom. Teníamos que hacer algo barato, sacar el material, y así fue como creamos Selección Mexicana. ¿Y cómo empieza la industria porno en un país donde no hay porno como México? Pues con un tipo que quiere ser director y con actores que quieren ser actores. Ahí fue cuando ya tuve que tomar el nombre porno como director y me puse El Diablo. Al principio nos fue bien porque la pudimos vender en Estados Unidos. Cuando sacamos la segunda fue el cambio de que todo mundo empezó a ver porno por internet y ya no en DVD. Se nos cayó el negocio y no nos actualizamos a crear una página de internet enfocada a los gringos. Entonces el segundo producto no fue tan grande. Ahorita otra vez estamos levantando, produciendo para una productora en San Francisco que se llama Treasure Island Media. Le vamos a maquilar una serie latina.

¿Por qué no hay nadie más haciendo porno gay en el país? Primero, tenemos mucho porno bueno y barato, a $15 afuera de cada metro y gratis en internet. Estamos acostumbrados a ver mucho porno gringo, europeo, el que sea, y del que te guste a ti específicamente. Segundo, mucha gente todavía cree que es ilegal hacer porno en México y no se animan. Tercero, porque son flojos o el porno no les excita tanto como para crear una industria.

¿Qué necesita alguien para salir en tus películas? ¿Qué buscas cuando haces casting? Siempre llegan muy nerviosos. Trato de relajarlos un poquito. Te vuelves un poco psicólogo. A veces llegan tan nerviosos que no se callan, entonces ahí los dejo. Les platico cómo trabajamos, cómo producimos, el tiempo que nos tardamos, lo que me gusta de un actor porno. Ahí es cuando les digo que un actor porno actúa el placer. Se siente muy rico tener sexo, pero ahora quiero verlo en tu cara, con todo tu cuerpo y tu expresión. Busco un conjunto de cara, cuerpo, miembro, nalga, dependiendo de si es activo o pasivo. Y mucho es la actitud. Hay grandes actores porno que no tienen el gran miembro o no son tan guapos, pero la actitud a la hora de coger es lo que prende a la gente. Eso me gusta encontrar o sacarle al actor. Les pregunto qué les gusta en el sexo, qué es lo más fuerte que han hecho, como para calentar motores y pasar a la segunda parte del casting donde me enseñan su cuerpo, una erección, los pongo a cachondear con ellos mismos y les digo qué caras quiero que hagan, qué tipo de placer quiero que me demuestren.

¿Han llegado chavos bugas o que a la hora descubren cosas que antes no les gustaban? Sí. Ya me tocó con uno que nunca había sido pasivo, y cuando llegó su compañero de escena le encantó, le fascinó, le propuso que se la metiera y se le fue como agua. Y ya llevo dos heterosexuales que han tenido sexo con hombres. Eso me excita mucho. Mi deporte favorito son los bugas, entonces trabajar con un buga que es la primera vez que tiene sexo gay está padrísimo. Aparte está padre que la gente se imagina que mis actores son escorts o asumen algo sobre su nivel cultural, cuando la verdad es que tengo abogados de la Libre de Derecho, arquitectos, premios nacionales de pintura del INBA, grandes artistas, diseñadores, músicos. Realmente de todo. El intercambio cultural a la hora de conocer a la gente está bien padre.

¿Tienen que ser mexicanos? No. De preferencia me gusta trabajar con mexicanos, pero han llegado venezolanos, brasileños, de Honduras, República Dominicana, y un argentino. El 90% de mis actores son mexicanos.

¿Cuál es tu política para pruebas de VIH o escenas bareback? En principio todo lo trabajábamos con condón. Ahora que ya empezamos a hacer porno bareback tenemos dos grupos: el de la gente que en su vida coge bareback y quiere hacer porno bareback sin saber su estatus ni el de la otra persona, y la gente que quiere hacer porno bareback sabiendo el estatus de la otra persona. Estamos tratando de conseguir pruebas rápidas para hacerlas nosotros en el mismo set.

¿Qué otros proyectos tienes? Tengo uno con ChicosRicos.com. Es también porno latino mexicano con historia, porque lo que tenemos con Treasure Island Media es sin historia, que está padre porque es rápido. Un producto para hacer, sacar y vender rápido. Y la energía sexual va a ser muy padre. Pero no hay mayor historia: uno está medio encuerado, el otro ya está encuerado y empiezan a coger. Pero a mí, a lo mejor porque estudié teatro, sí me interesa y me excita mucho saber algo más en una escena porno. Por qué están cogiendo. Una mínima anécdota. Y con Mecos Films seguir trabajando en porno bareback, que es lo que está vendiendo. El porno con condón ya no vende.

¿Algo que quieras agregar? Que me encanta el porno. Como cada día trabajo más en porno, cada día veo menos porno. Pero me doy cuenta de que toda la gente ve muchísimo. Las mujeres, por ejemplo, que antes eran mal mercado para el porno, ahora son muy buen mercado. Cada vez las mujeres ven más porno. Eso me gusta. Creo que el porno te enseña, te crea fantasías que a lo mejor no habías tenido. Muchas cosas que a mí no me gustaban y que las vi en porno ahora me gustan. La gente nos escribe y muchas de las cosas que nosotros hacemos en porno les incitan a crear fantasías, a renovar el sexo. Y es importante tener buen sexo. Coges rico y el día te parece fabuloso. Si coges muy rico, te puede durar toda la semana.


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