“O, como dicen, soy gay”

El lunes 18 de febrero, poco antes de las siete de la mañana, el reportero de espectáculos Mauricio Clark publicó esto en su cuenta de Twitter:

clarketo

Dos horas después, dijo esto al aire en el noticiero Primero Noticias que conduce Carlos Loret de Mola:

Primero, algunos dicen que esa extraña salida del clóset no fue una movida valiente porque lo hizo para adelantarse a una revista de espectáculos que iba a hacerlo al día siguiente (TV Notas, tal vez, que publica un número nuevo cada martes).

Salir del clóset, siempre, es un acto que requiere valor. Aunque “todos lo sepan”. Aunque “no tengas de otra”. Seguro todos conocemos a alguien que es homosexual y no lo dice. Aunque lo sepamos. Aunque a nadie le importe. Aunque viva en un clóset absurdo o de cristal.

Y es precisamente el clóset lo que rige muchos discursos, actitudes y contenidos del medio (televisión) y la empresa (Televisa) donde trabaja Clark y donde hay tantos clósets. Así que da gusto ver a un personaje público hacer esta declaración en un país donde, a diferencia de Estados Unidos, por ejemplo, esto no es común. Ojalá no me pase de optimista y esto signifique algo bueno más adelante, como sugiere el activista Ricardo Baruch.

baruchdom

Pero parece que todo esto se le olvidó a Clark. Se le olvidó que es un comunicador. No salió del clóset en una sala con su mamá o algunos amigos escuchándolo. Lo hizo con cámara, micrófono y mucho rating. Como un supuesto profesional de la comunicación y con dos grandes errores: primero, usar teleprompter, como señala el periodista Alejandro Brofft.

alejandrobrofft2

alejandrobrofft

Segundo, vinculando su homosexualidad con su adicción a las drogas. Aunque Clark no haya dicho “Tengo un problema de adicción porque soy homosexual” sino “Tengo un problema de adicción porque no me acepto (como homosexual)”, eligió frases equivocadas y el mensaje que envió es uno bastante negativo. Como queda claro en comentarios en redes sociales y en medios de comunicación que retomaron el episodio. Y es un mensaje falso, además. Creo.

Hizo falta lo que casi siempre acompaña estas salidas del clóset tan públicas: el tono de alegría, de celebración, de orgullo. No necesariamente por ser gay sino por ser honesto y valiente. “Éste soy yo, soy feliz de serlo y de anunciárselo al mundo”. Faltó, incluso, un poquito de arrogancia.

Cualquiera que haya estado en el clóset conoce el mal rato, la presión y la depresión que se puede experimentar en muchos niveles. Por dramático y exagerado que parezca, algunos enfrentan auténticas batallas tratando de conciliar su orientación sexual con su religión, con sus expectativas de vida, con las expectativas de sus familias. Y lidian con eso de muchas maneras, incluyendo adicciones. Pero, como apunta el escritor Miguel Cane:

aliascane2

Supongo que todo esto es otro recordatorio de que todavía falta mucho trabajo a favor de la visibilización de personas homosexuales (reales, más que personajes de telenovelas o series) en la televisión mexicana. Hacen falta más personas como Clark que estén out. Pero con mensajes más positivos.


El Pollo y Pepe entran a un bar gay…

 

Primero, un recuento:

1. Iván García, medallista mexicano en Londres 2012, tuiteó esto:

2. De las reacciones que he leído, la de Pepe Flores en Vivir México es la que me parece más elocuente y atinada.

3. Algunos comentarios de lectores en el post de Pepe muestran desde las limitaciones de su criterio (el típico que asume que tanto Iván como Pepe son gays, y más importante, ¡reprimidos!) hasta la homofobia más barata que exige a los gays “portarse como hombres”, pasando por reacciones más simpáticas: concluir que, más que ofendidos, los gays están decepcionados porque Iván les gusta.

Iván tiene 18 años. Lo que le preocupa que la gente piense de él y la forma de expresarlo coincide seguramente con lo que piensan o dicen más chavos de su edad. Lo que diría cualquier preparatoriano o universitario, heterosexual o gay de clóset, si en su salón de clases corrieran rumores sobre su orientación sexual. Hasta aquí no creo que haya que quemar vivo al muchacho.

Pero, como señala Pepe, Iván no es cualquier preparatoriano o universitario. No es un tuitero más ni un joven más. Acaba de regresar a México con una medalla de plata al cuello que le da más notoriedad de la que tenía antes. Le guste o no, lo haya escogido no, le da también más responsabilidad ante los jóvenes que lo siguen y que lo toman como referencia de atleta, de éxito, de ejemplo a seguir.

Muchos de esos seguidores son, por cierto, gays. Por ejemplo, Matthew Mitcham (no sé si la imagen a la que enlazo es real o fue intervenida, pero ilustra muy bien este punto), que además es su colega. Para mí no es tanto que el tweet de Iván sea ofensivo por decir que los gays no son tan hombres. Me preocupa más que alguien considere que debe deslindarse de un rumor así. Porque, pues, ¿qué tendría de malo?

Hay otro punto que me parece todavía más interesante: el doble discurso de algunos quejosos. Es muy cierto que muchos activistas, blogueros, periodistas, tuiteros gays, y gays en general, queremos ir por la vida inmunes al asunto de la ofensa, de la discriminación, de la libertad de expresión. O sea que, por ejemplo, defendamos la prerrogativa de llamarnos ‘puto’, ‘joto’ o hablarnos en femenino entre nosotros, al mismo tiempo que reprobamos a quien lo hace sin ser parte del clan. Sobre todo si lo hace desde una posición de poder o notoriedad (un político, una celebridad, etcétera).

Supongo que habría que examinar caso por caso: quién lo dice, en qué contexto, con qué intención, a quién se refiere. Un poco como cuando un comediante judío hace chistes sobre judíos versus cuando lo hace un no judío. O un negro sobre negros versus un no negro. Y no, no creo que por ser parte de la minoría en cuestión uno tenga necesariamente más “permiso” de burlarse o hacer bromas del grupo. Más bien, ser parte de equis minoría te da, sí, un poquito más de elementos para opinar sobre ella y para que un chiste al respecto sea interpretado de manera distinta.

Lo que comento en los dos párrafos anteriores cambia todos los días. No dejo de preguntarme hasta dónde se vale, hasta cuándo es chistoso, a partir de qué punto conviene indignarse. Ojalá Iván se relaje un poco, le pierda miedo a chismes que no tendrían por qué serle amenazantes, y le pierda miedo a pedir una disculpa. Honesta. Válida. Cualquiera mete la pata.

Y hasta aquí llega mi intento por ordenar las ideas que me ha generado este caso. Que continúe la discusión.


Yo me declaro

Cuando trabajé en el International Gay and Lesbian Human Rights Commission, un grupo cristiano fundamentalista envió un par de faxes en los que condenaba el trabajo de defensa de derechos humanos realizado por la organización alrededor del mundo. Me pareció chistoso el lenguaje utilizado (Arderán en el infierno, por ejemplo, por defender a pecadores), pero la esencia del mensaje era preocupante. Desafortunadamente, casos más graves abundan.

El pasado 6 de julio participé en el panel de tuiteros y blogueros del lanzamiento de la campaña Declárate, creación de Vago Despierta en conjunto con la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, una agencia de la Organización de las Naciones Unidas. Véanlo ustedes mismos…

La campaña va dirigida a todos, porque todos necesitamos saber que los defensores de derechos humanos necesitan ser defendidos para hacer su trabajo de manera más efectiva. Busca llamar, especialmente, la atención de policías, empresarios, políticos y militares, actores sociales que más incurren en violaciones de derechos humanos – una misión importante y urgente.

Alvaro Manzano (fundador de Vago Despierta) mencionó que, al día del lanzamiento, se contaba con el apoyo de al menos 30 medios de comunicación -impresos, digitales y dos televisivos-, autobuses urbanos y pantallas de una aerolínea como aliados de Declárate.

El evento se llevó a cabo en el Teatro de la Ciudad de México y contó con la participación de la actriz Cecilia Suárez, el periodista Javier Solórzano, Lydia Cacho (periodista, escritora y defensora de derechos humanos) y el músico Saúl Hernández (Caifanes y Jaguares). La presencia más aplaudida fue la de Navi Pillay, quien encabeza la agencia de la ONU antes mencionada.

Cecilia habló de los “niveles de descomposición emocional indescriptibles” que México ha alcanzado a causa de las violaciones a derechos humanos, e invitó a los ahí presentes a asumir su papel en la campaña.

Javier reconoció el valor de las redes sociales y sus usuarios en la difusión de esta campaña, y exortó a la Cámara Nacional de la Industria de Radio y Televisión a sumarse de manera activa.

Saúl se dirigió a los jóvenes de México: “Vuélvanse imprescindibles. Declárense y defiendan los derechos humanos.” E invitó a difundir el video y cualquier material pertinente que estuviera en sus manos.

Navi se mostró complacida por el apoyo recibido por parte de artistas, periodistas, activistas, personas de formas y estilos de vida muy distintos (walks of life fue el término que ella utilizó), y recalcó que “todos tenemos el derecho de defender los derechos humanos de forma individual o colectiva, a nivel nacional e internacional”. Señaló también uno de los problemas que los defensores profesionales de derechos humanos enfrentan: el conocimiento deficiente que existe sobre el impacto potencial de su trabajo, el cual “va más allá de las víctimas a quienes protegen directamente”.

Ahora yo los invito a declararse defensores de quienes defienden nuestros derechos, y promover que más y más hagan lo mismo.

Gracias a Inti Mejía y Vago Despierta por la invitación. Felicidades por una excelente organización y traducción simultánea del evento. Más información en Twitter, Facebook, el sitio oficial y declarate_onu@hchr.org.mx.


1 año en Twitter: #FollowFriday

Continúo celebrando un año de tweets, ahora dando #FollowFriday a los tuiteros que más recomiendo checar. ¡Den click a la imagen y disfruten!


1 año en Twitter: los tweets más gustados

A un año de tuitear, los siguientes son mis tweets más simpáticos – con más retweets & favs de amables followers, pues. Enjoy. :)

Ah, y éste, que gustó tanto que se ganó su propia ilustración.

El viernes: ¡#ff!


Follow

Get every new post delivered to your Inbox.

Join 81 other followers