Entrevista en MidOpen

Gracias a Luis Buenfil por esta entrevista en la nueva edición  de MidOpen con el diseñador David Salomón en portada.

portadaeditorialentrevistaentrevista2entrevista3


GLAAD exige disculpa por comentario homófobo a Ana de la Reguera

*Cristian Galarza publicó este texto en SDP Noticias el 8 de mayo de 2014.

GLAAD exige disculpa por comentario homófobo a Ana de la RegueraEl portal LatinTimes reporta que la organización GLAAD (Alianza Gay y Lésbica Contra la Difamación) ha pedido una disculpa pública a la actriz mexicana Ana de la Reguera, luego de que compartiera una foto en Instagram donde se refirió a un miembro de su equipo de maquillaje con un término homofóbico aún por aclarar.

Jonathan Lule, fue sorprendido por la actriz mientras dormía durante una sesión fotográfica en Mérida,Yucatán, bromeando, le tomó una foto y la compartió en Instagram escribiendo el siguiente mensaje:“Hasta durmiendo se le nota lo p…. Jajaajaj @jonalule”

Para muchos en redes sociales, la palabra que Ana dejó inconclusa y que iniciaba con “p”, se refiere al término homofóbico “puto”, otros más indican que se trata del adjetivo “pendejo”, igualmente despectivo.

Por su parte, Janet Quezada, vocera de GLAAD para la comunidad hispanoparlante, declaró: “Es realmente triste que alguien pueda encontrar divertido un término despectivo como este”. Luego advirtió que “tomar tan a la ligera el tema” sólo demuestra la poca comprensión de la sociedad hacia los miembros de la Comunidad LGBT.

Ana de la Reguera no sólo tiene que pedir disculpas, deberá hacer algo importante para ayudar a la gente a entender que sus palabras pueden llegar a ser muy hirientes,

puntualizó Quezada.

Ahora se espera la respuesta de Ana, quien es una estrella de cine internacional y deberá afrontar las consecuencias de sus palabras, hayan sido en tono de broma o no.

Algunos como el activista Enrique Torre Molina, relacionado con GLAAD, advierte que lo primero sería preguntarle a Lule si el comentario de Ana lo ofendió.

Así mismo, trasciende que en México la Suprema Corte de Justicia de la Nación, prohibió diferentes términos considerados ofensivos para la Comunidad LGBT (Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans), como “maricón”, “joto” o “puto”.

GLAAD exige disculpa por comentario homófobo a Ana de la Reguera2


El clóset y los medios y la gran familia queer

*Este texto lo publiqué originalmente en The Huffington Post.

Ellen PageA principios de este año viajé a Mérida, la ciudad donde nací y viví 18 años, para ir a la boda de Chalo, un querido amigo de la preparatoria. Me encontré con personas que no veía desde que salimos de la escuela y platicamos sobre nuestros trabajos, nuestros planes, nuestras parejas. Estaba muy contento de escucharlos, de contarles, de ponernos al día.

También me sentí raro. Recordé mi inseguridad cuando platicaba con algunos de ellos en los recreos, a la salida de la escuela o en fiestas sobre, por ejemplo, quién nos gustaba, qué niña nos parecía guapa o a quién queríamos enamorar (así le llamábamos al proceso que iba desde invitar a una niña a salir hasta hacerla tu novia).

Según yo, cuidaba magistralmente qué decía, qué palabras usaba, en qué tono hablaba para no indicar de ninguna manera que estaba mintiendo, para que no se me notara. Porque no me interesaba ninguna chava y me atraían más bien algunos de nuestros compañeros. En estos reencuentros en la boda de Chalo faltaba algo: ese escudo imaginario que me acompañó toda mi adolescencia ya no estaba. Conversar sin el miedo de que “se me notara” algo y no tener que esforzarme por mantener apariencias me hizo sentir muy cómodo.

Una comodidad liberadora, porque el clóset es agotador.

Hace seis o siete años que le dije a mi familia y amigos que soy gay. Recibí desde sermones sobre cómo “formar relaciones que no producirán nuevas vidas destruye el amor que dios nos da” hasta un correo electrónico de “bienvenido a esta gran familia de queers” de una tía lesbiana. Hoy sigo conociendo historias igual de variadas. Las anécdotas van de lo más chistoso a lo más deprimente.

En un mundo donde la homofobia permanece en todo tipo de espacios, donde muchos jóvenes cargan esos escudos imaginarios, salir del clóset sigue siendo relevante. Y no sólo en la privacidad de nuestras casas, escuelas y oficinas, sino en la esfera pública. Por eso me emociona tanto escuchar discursos como el de Ellen Page en la conferencia de Human Rights Campaign, donde dice que es gay y recuerda que “hay personas que van a la escuela todos los días y los tratan como mierda o sienten que no pueden decirle la verdad a sus papás”.

O leer artículos como el que escribió Maria Bello en The New York Times sobre ser bisexual, contradiciendo el mito de que la bisexualidad no existe o que los bisexuales nada más están confundidos. O ver a Michael Sam, Brian Boitano, Ian Matos y Tom Daley destapando poco a poco la homofobia que existe en el mundo deportivo. Salir del clóset sigue importando y más jóvenes necesitan escuchar esas historias. Sin duda es lo que a mi yo de 16 años, tan lejos de caras conocidas que hablaran abiertamente de su orientación sexual, le hubiera gustado escuchar.

Los medios de comunicación dan forma a esos clósets, pero también los clósets moldean a los medios. Y sí, algunas de estas declaraciones de celebridades y atletas son una acción de mercadotecnia. Sí, algunas son parte de una estrategia de comunicación con asesoría de expertos en el tema. Sí, “ya todos sabíamos” que un par de ellos eran gays o lesbianas. ¿Y qué? ¿No podemos celebrar que alguien dejó de fingir y la está pasando mejor? ¿Que le está diciendo al mundo que su sexualidad no es motivo para avergonzarse o esconderse? Un truco para impulsar la carrera de alguien no está peleado con mandar un mensaje positivo. Salir del clóset, en privado y en público, todavía tiene un gran peso.

El clóset es agotador. Es una máscara pesada, como dice el personaje de José María Yazpik en La vida en el espejo cuando le confiesa a su papá que es gay. Yo quiero que vengan más Ellens, Marias, Michaels, Toms. Más Rickys, Chavelas, Rachel Maddows y Kevin Kellers (para los que somos fans de Archie Comics). Quiero que cada vez más mexicanos y latinoamericanos se animen también. Total, de varios ya sabemos y ya ven que no pasa nada. Yo prometo enviarles un mensaje de bienvenida a la gran familia queer.


The closet, the media and the big, queer family

*I originally published this post on The Huffington Post.

Earlier this year, I traveled to Merida, the city where I was born and lived for 18 years, to attend my high school friend, Chalo’s, wedding. I ran into people I had not seen since we finished school, and we talked about our jobs, our plans, our significant others. I was so happy to catch up with them.

I also felt weird. I remembered my insecurities when we used to talk at recess, after school or at parties about, for instance, what girl we liked or who we wanted to date. At that time, I thought I mastered the art of choosing every word carefully, and even my tone of voice, to make sure they couldn’t tell I was lying. To keep it from showing. Because, of course, I was not interested in any girl, but actually attracted to a few of our male classmates. At this reunion at Chalo’s wedding, there was something missing: That imaginary shield I wore my whole time as a teenager was gone. Chatting with them without fearing that they could tell I was into boys, and not trying to maintain a certain appearance made me felt so comfortable. A liberating sort of comfort, because being in the closet is exhausting.

I told my friends and family I am gay about six or seven years ago. They responded in different ways, from lectures of how “forming relationships that won’t result in new lives destroys the love that God gives us,” to a, “Welcome to this big family of queers,” email from a lesbian aunt. Now I still hear of stories as varied as mine. Anecdotes range from the funniest to the most depressing.

In a world that still makes a lot of room for homophobia, where many young people still wear imaginary shields, coming out of the closet is still relevant. Not only in the privacy of our homes, schools and workplaces, but publicly. That is why I am moved by Ellen Page’s speech at the Human Rights Campaign conference where she said she’s gay, and reminds us of “people who go to school every day and get treated like shit, or feel like they can’t tell their parents the whole truth.” That’s why I’m glad to see in the New York Times Maria Bello’s article about being bisexual, fighting the myth that there is no such thing as bisexuality, or that bisexuals are just confused. That’s why I get excited to learn that Michael Sam, Brian Boitano, Ian Matos and Tom Daley are brushing off homophobic stereotypes in sports. Coming out still matters, and young people need to hear these stories. My 16-year-old self would have definitely wanted that.

Media shapes these closets, but closets shape the media as well. And, yes, some of those coming outs serve marketing purposes for celebrities and athletes. Yes, some are part of communication strategies with the help of experts. Yes, “we already knew” a couple of you were gay or lesbian. So what? Can’t we celebrate that someone stopped pretending, and is having a better time? That they are telling the world they have no reason to be ashamed or hide? A publicity stunt to advance someone’s career and sending out a positive message are not mutually exclusive events. Coming out of the closet, privately and publicly, is still powerful.

Being in the closet is exhausting. It’s a heavy mask, says Mexican actor José María Yazpik’s character when he comes out to his dad in La vida en el Espejo. I hope to see more Ellens, Marias, Michaels, Toms. More Rickys, Chavelas, Rachel Maddows and Kevin Kellers (for us fans of Archie Comics). I want to see more celebrities in Mexico and Latin America coming out too. We already know who a few of you are, anyway. It’s no big deal. And I promise to welcome you to this big family of queers.


Mexican Supreme Court rules on gay partner benefits

*This piece was originally published by Michael Lavers on Washington Blade on January 31, 2014.

Mexican Supreme Court rules on gay partner benefitsThe Mexican Supreme Court on Wednesday ruled the same-sex spouses of those who receive benefits under the country’s social security system must receive the same benefits as their heterosexual counterparts.

El Economista, a Mexican newspaper, reported the justices in a 3-2 ruling said the Mexican Social Security Institute – Instituto Mexicano del Seguro Social in Spanish – must extend the same benefits that married heterosexual couples receive to gays and lesbians who have either tied the knot or entered into civil unions.

José Alberto Gómez Barroso, who married his partner in Mexico City in 2012, sought legal recourse through the Mexican judicial system after officials denied his request to add his spouse as a beneficiary under the country’s social security system. A lower court last year dismissed Gómez’s case after he passed away.

“The court’s ruling without a doubt is cause for celebration,” Alex Alí Méndez Díaz, a lawyer who filed lawsuits in 2011 and 2012 on behalf of three same-sex couples who tried to apply for marriage licenses in Oaxaca, told the Washington Blade. “The Supreme Court has been at the forefront of taking up decisions in relation to the rights of the LGBT community in Mexico.”

The ruling comes against the backdrop of the movement in support of marriage rights for same-sex couples in Mexico that continues to gain momentum.

The Mexican Supreme Court last February ruled the Oaxacan law that bans same-sex marriage is unconstitutional. States must also recognize gay nuptials that have taken place in Mexico City since the Mexican capital’s same-sex marriage law took effect in 2010.

A lesbian couple last month exchanged vows in Guadalajara in Jalisco. Gays and lesbians have also married in Colima, Chihuahua and in Quintana Roo and Yucatán on the Yucatán Peninsula on which the resort city of Cancún is located.

Same-sex couples in Baja California del Norte in which Tijuana is located and other states have sought marriage rights through the Mexican legal system. Coahuila currently extends property and inheritance rights and other limited legal protections to gays and lesbians.

“Since the legalization of same-sex marriage in Mexico City, the Mexican Social Security Institute has been one of the toughest organizations to lobby, one of the most stubborn institutions when it comes to amending their rules and giving equal treatment to its affiliates who have same-sex couples,” Enrique Torre Molina, an LGBT rights advocate and blogger in Mexico City, told the Blade on Thursday as he discussed the Mexican Social Security Institute ruling. “This is another step towards equality for gay and lesbian couples.”

Méndez stressed gay and lesbian Mexicans continue to suffer discrimination as long as they are unable to secure marriage rights.

“The court responded within the extent of its authority, but the result is insufficient,” he told the Blade. “The respect of human rights should be the general rule and its violation is an exception that must be addressed.”


Follow

Get every new post delivered to your Inbox.

Join 112 other followers