CALEIDOSCOPIO / El otro debate sobre matrimonio gay

*Publicado en La Catarina el 18 de febrero de 2009.

La manera en que se aborda el tema del matrimonio entre personas del mismo sexo hacia el interior de la comunidad LGBT es poco conocida para la sociedad en general.

Laura Markowitz dice en un artículo de la revista Utne Reader que el verdadero punto del debate sobre matrimonio homosexual es si éste es un intento equivocado por parte de gays y lesbianas de encajar en un ideal heterosexual de relaciones íntimas, o realmente un salto crucial en la carrera de la igualdad de derechos. No toda persona LGBT quiere casarse, o quiere un matrimonio que siga el modelo heteronormativo.

Para algunos gays, lesbianas, bisexuales… legalizar el matrimonio entre personas del mismo sexo no es un paso más a la equidad que implica ser respetado y reconocido por el Estado, sino una forma más en que el mismo Estado impone un estilo de vida del cual tantos LGBTs han hecho lo posible por alejarse. Para quienes comparten esa opinión, obtener el derecho a contraer matrimonio similar a aquél de los heterosexuales es conformarse a lo que ellos hacen, someterse a ‘los otros’, y no significa ser aceptados como ciudadanos diferentes pero igualmente valiosos. El rechazo al matrimonio gay por los mismos gays también puede deberse a la homofobia internalizada que sigue presente en la comunidad. Algunos de ellos tienen serios problemas para conciliar su orientación sexual con el resto de su identidad, con los demás aspectos de su vida, y conciben su orientación después de un punto y aparte que la separa de su familia o trabajo. No contribuir o bloquear el avance de derechos es una muestra más de su lucha interna, de esa homofobia.

Para mí, el punto no es si piensas en el matrimonio como la opción para ti. Se trata más bien de tener esa oportunidad como la tiene la mayoría de la gente, de estar en igualdad de circunstancias, parados en el mismo lugar, con las mismas posibilidades legales y socioeconómicas. Es una elección más. Incluso, muchos LGBTs tal vez la quieran para así tener también la opción de no casarse (muy distinto a no hacerlo porque no pueden). Para que, ya teniendo la posibilidad, puedan optar por no tomarla. Este rechazo es una opción importante también.

No todos en la comunidad LGBT ven el matrimonio como algo que se adecua a sus planes, deseos o necesidades. Tal vez ni siquiera la mayoría. A algunos de ellos no les interesa entonces si se legaliza o no. Esa falta de cohesión en la comunidad LGBT o en el movimiento gay, de la cual he hablado en entregas anteriores, es perjudicial porque dificulta el alcance de equidad total. Creo que la solidaridad en la comunidad es un elemento decisivo en este asunto. Y el Estado debe legislar para que todos tengan acceso a lo mismo, sin importar realmente cuántos vayan a acceder a lo que éste ofrece.


12 Comments on “CALEIDOSCOPIO / El otro debate sobre matrimonio gay”

  1. […] diversidad sexual en mi querida Mérida. Esta vez el editor Luis Buenfil publicó un artículo que escribí originalmente en mi columna […]

  2. René says:

    En completo acuerdo Enrique, los derechos no se negocian, ni se adquieren por referendum o plebiscito, son inherentes a todas las personas. Aun cuando las leyes siguen siendo excluyentes en cuanto al matrimonio. En el fondo lo que está en juego es la libertad de cada ser humano de elegir a alguien o a nadie para compartir su vida y sus relaciones sexoafectivas. Un afectuoso saludo.

  3. Estimado (de entrada no sé cuál es tu orientación sexual ni me parece muy relevante para efectos de este comentari),

    Te agradezco que señales mi ignorancia. Te pido ahora que me ilustres en el tema. Te pido también que me digas por qué pones esos términos entre comillas y por qué te parecen tan incongruentes.
    Me da gusto que te haya parecido tan malo mi artículo. La verdad es que eres el primero que me dice eso, así que el ego de repente sube demasiado.
    Finalmente, si tú eres menos ignorante de estos temas y has seguido de cerca el caso del matrimonio entre personas del mismo sexo en DF, y si observas la fecha de publicación (18 de febrero de 2009) de mi artículo, notarás que hay casi un año de diferencia entre ambas cosas. Mi texto no tiene que ver con el caso del DF sino con el debate del matrimonio entre personas del mismo sexo al interior de la comunidad LGBTI.

    ¡Saludos!

  4. el ABOGADO says:

    Estimado homosexual:

    Es usual la ignorancia en temas que se vinculan directa o indirectamente a aspectos jurídicos tal y como es “el matrimonio entre homosexuales”

    Aspectos como “igualdad de circunstancias” “opciones” y cualquier otro sinónimo me resulta sumamente incongruente…

    Me pareció aburrido, vacio, sin contenido, superfluo y demás sinónimos que puedas encontrar, a tu “obra”, la cual podría denominar como: “Patadas de ahogado de un Gay frente a la reforma en materia familiar en el DF”.

  5. Jorge Aldana says:

    Qué tal, Enrique. Concuerdo con tu reflexión final en este texto. Pienso que lo deseable es que la gente que conforma a la población LGBTTTI no busque encajar en ideales de relaciones heterosexuales, que finalmente son construcciones culturales impuestas y que imposibilitan otras formas de convivencia. Lo ideal sería que buscáramos eso que mencionas: la igual de oportunidades, exigir el reconocimiento de lo nuestros derechos porque como ya muchos han mencionado, éstos no se negocian.
    El derecho al matrimonio independientemente del sexo de quienes deseen unirse de ese modo, debe “estar ahí”. Tener la opción, como bien expresas, de hacerlo o no. Más no estar imposibilitado por no encajar, ahora sí, en las normas que dicta la hegemonía heterosexista.

    Pienso que algunos integrantes de la población LGBTTTI encuentran a lo aprobado el pasado 21 de diciembre como una “ley hecha al vapor” o se muestran apáticos a estas importantes reformas al Código Civil del DF porque ellos mismos no estaban preparados para un suceso de tal magnitud. Las razones son diversas. Pero es incuestionable que habiendo ya familias integradas por dos “madres” o dos “padres” y sus respectivos hijos, la posibilidad de tener reconocimiento y protección legal no puede negárseles por más tiempo. No podemos esperar a que la sociedad madure para “aceptarnos”, no se tiene la certeza de cuándo sucederá eso.

    El Estado debe legislar (entre muchas otras labores), y nosotros: educar y educarnos.

    SALUDOS.

  6. fernanda fitzmaurice says:

    Super interesantes tus articulos , acabo de descubrir este sitio , lo seguire leyendo muchos saludos . Marifer ..

  7. Beto says:

    ¿Cuándo vas a escribir sobre las cosas superficiales que tanto me gustan?

  8. Da-beat says:

    Por cierto, yo hice algo sobre las muxes también, después de conocer a su Líder Amaranta Gómez Regalado en el AIDS 2008 en su sede D.F.

    http://thedangerousmuse.blogspot.com/2009/03/muxe.html

  9. Da-beat says:

    Buen artículo.
    Creo 2 cosas.. Que esto quizá sea un paleativo para la comunidad LGBTTTI.
    Y que ya era hora de que las autoridades reconocieran que nosotros no somos ciudadanos de segunda clase, pagamos los mimos impuestos que los heterosexuales y debemos/merecemos los mismos derechos.

    Creo que yo personalmente no contraería nupcias con mi actual novio (casi 2 años de relación) ni con ningún otro que se me atraviese (no literal)

    Pero sin embargo, creo que los que si desean dar ese paso tan importante tengan el derecho de hacerlo.
    A favor del matrimonio (No universal, ya que no se busca casar perros con gatos.. o planchas con amas de casa)
    Sino del matrimonio entre personas del mismo setso..!

    He disho!

    Saludos desde el diván Sr Torremolina.

  10. NELIA says:

    Como dice el artículo, definitivamente creo que es un salto crucial hacia la igualdad de derechos porque desgraciadamente las minorias tienen que luchar por sus derechos y asi ha sido atraves de los años. Independientemente de que las personas quieran casarse o no, tengo derecho a la opción, por los beneficios que esto me dá, hablando ya de pensiones, prestamos, infonavit, isste, herencia, etc, etc. pero además por la estabilidad emocional que esta unión legalizada me dá. En fin, son muchas cosas que la mayoría de los LGBT no han ni siquiera contemplado porque no lo saben o porque no les interesa pero yo mas bien pienso que es ignorancia. Obviamente falta unión entre los miembros de la comunidad LGBT, hay mucha desinformación y mucha homofobia interna, mucha culpa!! y ni ellos mismos se atreven a luchar por sus derechos porque sienten que no los merecen como cualquier otro ciudadano.
    Esta ignorancia y desinformación tiene que ir cambiando aunque yo veo que aquí en México y especialmente en Mérida, va a ser muy lentamente.

  11. Kalycho says:

    Perdona mi ignorancia, pero jamás había escuchado ese punto de vista. Muy interesante. Deja mucho que pensar.

    Saludos!

  12. papusa says:

    Bravo bien dicho


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