Paternidad alternativa

*Publicado en Mid-Open en enero de 2011.

Me llama la atención que la igualdad y la justicia sean los valores más aludidos a la hora de defender el matrimonio entre personas del mismo sexo y la adopción por parte de ellos, y que no pongamos el ojo más en el bienestar infantil. Los debates han girado en torno a si los homosexuales merecen o no el derecho de adoptar, más que si los menores de edad merecen o no ser adoptados por gays y lesbianas.

Desde el año pasado, lo anterior es posible en el Distrito Federal y muchos siguen bastante descontentos con ello. Algunos por razones de homofobia. Otros por culpa de mitos como el de que los homosexuales son más propensos a cometer abuso sexual y practicar una serie de cosas consideradas perversiones, cuando de hecho la mayoría de los abusadores sexuales de menores de edad son hombres heterosexuales.

De acuerdo con un artículo de la Red por los Derechos de la Infancia en México publicado en Notiese, la Convención sobre los Derechos del Niño establece el derecho de niños y de niñas a tener una familia, sin definir qué tipo de familia debe ser, dando cabida a un amplio abanico de posibilidades para estructurar una familia. El mismo documento obliga a que el Estado reconozca todos los tipos de familias, y según la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal en México existen alrededor de 15 tipos de familias. Ahora, las leyes que permiten que las parejas homosexuales adopten niños afectan el concepto que muchos tienen de familia, de lo que erróneamente llaman familia natural, ya que finalmente la familia es un invento social.

Una familia homoparental no es necesariamente mejor o peor que una con padres de sexo distinto, como tampoco una familia uniparental es probablemente más o menos exitosa que una donde ambos padres o madres figuran. Como he dicho en artículos anteriores, no creo que un hogar o una familia se construyan llenando cuotas de género y número. Un hogar se construye con amor, confianza, comunicación, respeto, valoración de la individualidad, apoyo… Todos estos elementos los puede aportar cualquier persona o pareja, independientemente de su género y sus preferencias sexuales. ¿O que no hay abandono, abuso y violencia en los hogares tradicionales?

En general creo que en las familias homoparentales hay más flexibilidad y apertura en cuanto a roles de género. Los homosexuales han reflexionado sobre su sexualidad más que sus contrapartes heterosexuales, se han cuestionado su identidad en un sentido amplio, han asimilado de manera más conciente lo que implica ser hombre o mujer, lo que significan masculinidad y feminidad. El aspecto de los géneros y su replanteamiento a partir de la adopción gay es lo que me parece más valioso, aunque esta idea hace mucho ruido en sociedades como la de Mérida donde se han perpetuado costumbres arcaicas y misóginas como el debut de adolescentes de clase alta en sociedad, que las mujeres se casen tan pronto como puedan conseguir con quién en lugar de terminar una carrera universitaria y ejercerla, viajar, ser independientes…

Los activistas y legisladores a favor de la equidad y en contra de la discriminación están haciendo su trabajo, pero los adultos no son los únicos que están contribuyendo a esta apertura: volteen a su alrededor y dense cuenta de que los jóvenes que están ahora en preparatoria, por ejemplo, salen del clóset cada vez más jóvenes, las reacciones de sus compañeros son cada vez más amigables y comprensivas, las actitudes de sus familias son cada vez más informadas y naturalizando el tema. Estas generaciones están también allanando el terreno para que el trato que sufrieron en la escuela por ser niños afeminados o niñas masculinas no lo sufran los hijos de parejas homosexuales por venir de familias alternativas.

A algunos, lo siguiente les parecerá un escenario apocalíptico –ojalá cambiaran de opinión y dieran al menos el beneficio de la duda a las familias alternativas y a los hijos de éstas–, pero es una realidad cada vez más común y afortunadamente cada vez más aceptada: más niñas y niños, más personas en general, educados en el respeto y la celebración de la diversidad.


3 Comments on “Paternidad alternativa”

  1. […] 9, 2011 by Enrique TorreMolina| Deja un comentario Como de costumbre, es un placer colaborar con Mid Open, la única revista de diversidad sexual en mi querida Mérida. Esta vez el editor Luis Buenfil […]

  2. […] Posted on abril 4, 2011 by Enrique TorreMolina| Deja un comentario En este blog he escrito sobre familias homoparentales, su reconocimiento legal, proyectos fotográficos que retratan esa realidad y foros donde se […]

  3. […] This post was mentioned on Twitter by José Raúl Zúñiga, Enrique TorreMolina. Enrique TorreMolina said: Paternidad alternativa http://bit.ly/eFJH8K Mi artículo en la nueva edición de Mid-Open. :) […]


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