Diversidad Capital: discriminación por edad

banner

Esta semana en Diversidad Capital por Capital 21 hablamos sobre discriminación por edad con:


Periodismo LGBT: ¿qué informamos? ¿Para qué?

*Josué Cantorán publicó este texto en Reversible el 8 de noviembre de 2013 sobre la mesa de periodismo LGBT que el medio organizó la semana pasada. Las fotos son de Raúl Bravo.

foto¿El periodismo sobre temas de la comunidad LGBT es para todas las personas o sólo para los no heterosexuales? ¿Qué informamos acerca del colectivo y para qué? ¿Creamos conciencia social o reafirmamos estereotipos? ¿La diversidad sexual es un nicho de mercado para el periodismo o una herramienta de conciencia política?

Las cuestiones anteriores, todas un tanto complejas y difíciles de responder sin una reflexión previa, fueron las que planteó sin preámbulo Ana Francis Mor, actriz, escritora y columnista de la revista emeequis, al inicio del foro “Periodismo LGBT” organizado por Reversible y que se llevó a cabo el pasado 31 de octubre en el auditorio de la Comisión de Derechos Humanos del estado de Puebla.

Inició la charla Paco Robledo, director general del portal EneHache, mismo que, según sus propias palabras, “hace una curaduría de información de lo que existe en otros blogs y en otros espacios para hablar de tú a tú las personas no heterosexuales”.

Robledo recordó que algunos de los primeros medios que produjeron información especializada en temas concernientes a los colectivos LGBT fueron la agencia Anodis y el suplemento Letra S, publicado en el diario La Jornada, pero otros se quedaron a la mitad del camino y han desaparecido.

Ello se debe, explicó, a que la mayoría de estos medios son sustentados por empresarios autoempleados y que “duran como tal lo que el autor aguante”, por lo que lamentó que sea la búsqueda de patrocinios el principal obstáculo que enfrentan los temas enfocados a estos temas, pese a que las estadísticas revelan que sí hay lectores interesados en consumirlos.

Periodismo LGBT, ¿peridismo para todos?3Para Enrique Torre Molina, activista y periodista freelance que ha publicado piezas en un buen número de medios –tanto especializados en temas LGBT como en otro tipo de publicaciones–, la independencia es conveniente porque permite al periodista profundizar en los temas que son de su particular interés para después ofrecer los resultados a algún medio que pudiera publicarlo. La desventaja, empero, es que eso “económicamente es muy complicado”.

La tarea del también bloguero se ha enfocado en eso: en escribir sobre eventos, conferencias, marchas, libros u obras de teatro que considera que son relevantes, interesantes o divertidas y que pueden generar un debate público productivo.

–Ése es el primer pasito para generar un contenido y escribir un artículo. Algunos de esos contenidos los preparo con toda la intención de que alguna manera contribuyan a cambiar, aunque sea tantito, las ideas o los prejuicios que puede tener alguien con respecto a la diversidad sexual o las personas LGBT, para contribuir o abonar a la discusión pública sobre cierto tema, o empezarla.

Enrique, que ha colaborado tanto en medios de comunicación especializados en temas LGBT como en otros enfocados a política o, incluso, entretenimiento, considera que ello resulta ventajoso porque cada uno presenta un reto distinto y una forma diferente para mostrar y plantear los temas a los lectores.

La situación laboral de Cristian Galarza es un tanto distinta. Él empezó en el blogueo independiente pero ahora coordina la sección “Gay” de un portal informativo, SDP Noticias, que no se enfoca en temas de diversidad sexual, por lo que el reto es hacer que los lectores, quizá no tan acostumbrados a estos asuntos, puedan interesarse en ellos.

–Al no ser un medio gay, recibimos la verdad muchos comentarios negativos de los lectores. Aunque una nota pueda tener muchos likes, y que a la gente le gustó, no comentan la nota positivamente (…) La gente que sí comenta deja comentarios homofóbicos –explicó.

Dicho portal busca, por lo anterior, mantener una línea editorial ambigua al respecto de los temas. A decir de Cristian, el hecho noticioso se informa a los lectores sin ofrecer una postura a favor o en contra, pues consideró que la información de su portal va dirigida a dos tipos de personas: “los que quieren hacer negocios con la comunidad LGBT y los que simpatizan con esta comunidad sin pertenecer a ella”.

La siguiente participación de Ana Francis Mor, moderadora del foro, puso sobre la mesa un cuestionamiento importante sobre los medios dedicados a la cobertura o producción de noticias sobre temas LGBT: que no hay iniciativas suficientes de mujeres lesbianas, que el periodismo LGBT se queda únicamente en la “G”.

foto3Y una pregunta más: ¿está comprometido este periodismo con los derechos humanos, un tema que tanto atañe a esta comunidad, o sólo con el marketing? ¿Se puede estar comprometido con ambos?

Para Enrique Torre Molina, la primera cuestión es una que se repite en distintos foros donde periodistas de medios LGBT se han congregado y reconoció que sí “hay una falta total de mujeres en esto”. Con ello coincidió Paco Robledo, pero sostuvo que en EneHache las mujeres lesbianas son uno de los sectores del público más fieles y con mayor participación crítica.

En cuanto a la posición que pueden tomar los medios de comunicación sobre los derechos humanos, Torre Molina consideró que todos los medios de corte LGBT buscan, al menos medianamente, incidir políticamente en los temas del colectivo, mientras que Cristian Galarza consideró que la cobertura de los avances en materia de derechos humanos es como tal un apoyo a dichas causas.

La forma en que los medios de comunicación –especializados o no– cubren los temas que conciernen a las poblaciones LGBT sigue siendo insuficiente y no se realiza aún de la forma ideal. Hace falta priorizar el reporteo sobre la información externa; urge diversificar contenidos para abordar no sólo la “G” sino todas otras letras del infinito alfabeto de la diversidad; es necesario también que desde la mirada LGBT se hable de otros temas, de política por ejemplo.

Los retos para los medios son enormes pero las iniciativas ya existentes pueden ser un punto de partida para que la especialización periodística permita mayor profundidad en las coberturas.


Mesa de diálogo sobre periodismo LGBT en Puebla

La revista electrónica Reversible organiza una mesa de diálogo sobre periodismo LGBT este jueves 31 de octubre a las 18:00 horas en la Comisión de Derechos Humanos de Puebla. Estaremos Cristian Galarza (SDP Noticias), Francisco Robledo (Enehache) y yo, moderados por Ana Francis Mor. La entrada es libre para quien quiera acompañarnos y entrarle a la discusión.

Periodismo LGBT, ¿peridismo para todos?


Negociando con Dios

Uno de los espacios con mejor oferta de teatro en la Ciudad de México es el Foro Shakespeare. Hace poco estrenaron El narco negocia con Dios y la recomiendo mucho. El texto es de Sabina Berman, dirige Ana Francis Mor, y actúan Moisés Arizmendi, Haydeé Boetto, Itari Marta y Juan Carlos Vives.

Esta semana decidieron ofrecer 10 pases 2×1 a través de mi blog y Twitter. Hay dos maneras de ganárselos:

Miércoles 4 de julio: En un tweet escribe una frase o ejemplo de doble moral. Puede ser propio o ajeno. Debes usar el hashtag #YoNegocioConDios, arrobar a @ElNarcoNegocia y a @eTorreMolina. Habrá 5 ganadores con esta dinámica.

Jueves 5 de julio: En un tweet escribe qué personaje de otras obras de Sabina Berman te gusta y por qué. Debes usar el hashtag #YoNegocioConDios, arrobar a @ElNarcoNegocia y a @eTorreMolina. Habrá 5 ganadores con esta dinámica.

Puedes participar en las dos dinámicas, pero sólo puedes ganar un 2×1. El viernes 6 avisaré a los ganadores que podrán asistir a ver El narco negocia con Dios este domingo 8 de julio a las 18:00 horas en el Foro Shakespeare (Zamora 7, Condesa). Sus nombres estarán en la taquilla para que accedan con un acompañante por el precio de un boleto.


Les Nouvelles: Platicando con Ana Francis

*Colaboración de Lourdes Alvaradejo (lulu@enriquetorremolina.com).

Hace unas semanas platiqué con Ana Francis Morcabaretera y Reina Chula, como se describe ella misma en su columna. Además de dedicarse al mundo del show business, Ana Francis se considera a sí misma una activista y feminista.

Al teatro se ha dedicado desde hace varios años.

Estaba terminando la escuela y conocí a Tito Vasconcelos, conocí el mundo del cabaret porque lo que pensé es que esa gente se estaba divirtiendo mucho en el escenario y yo me la pasaba fatal. En esa época en la escuelas de actuación tenían la idea de que entre más hecho mierda estuvieras mejor actor o actriz ibas a ser, y el cabaret me llamó mucho la atención y me di cuenta de que ahí podía hablar de lo que yo quería y que las cosas que me molestaban se podían hacer presentes. Podía tener una salida mi vena política y activista. La empecé a adquirir mucho con Tito. Y con Jesusa [Rodríguez] y con Liliana Felipe vino a agarrar forma.

El asunto de la escritura ha podido explorarlo a partir de otra perspectiva desde hace cuatro años con la revista Emeequis, en donde cada quincena Ana Francis tiene un espacio llamado Manual de la buena lesbiana.

El nombre ni lo inventé yo. Lo inventó María Renée Prudencio en pláticas de domingo, de estar diciendo estupideces, pues decíamos ‘el manual de buena lesbiana dice que hagas esto, que no hagas lo otro’, y me pareció muy divertido. Quería ver este asunto desde otro lado, me hacía falta la perspectiva divertida. Pertenezco más al movimiento feminista y a veces es muy dogmático, pero yo conocí el asunto de la diversión y el placer. Entrarle a un público mixto, porque la revista le entra a un gran público, entonces era muy interesante estar en un espacio no lésbico sino diverso.

Cuando su compañera de compañía teatral, Marisol Gasé, comenzó a colaborar con la revista escribiendo sobre teatro, Ana Francis le propuso a la publicación su columna, aunque inicialmente ellos le dijeron que ya tenían una columna sobre sexualidad. “Pero no, güey, no es una columna sobre sexualidad, porque las lesbianas no nada más cogemos, hacemos otras cosas en la vida. Entonces la comencé a escribir, les gusto desde la primera y me dijeron, pues vas. Y ha tenido mucho éxito.”

El espacio

ha ido cambiando conmigo. Al principio fue el anecdotario personal y una transición política y cultural de la sociedad y la ciudad. Con la columna me ha tocado ver los cambios que tienen que ver con sociedad de convivencia, han sido cosas que me han pasado en lo personal y en lo público porque yo me he convertido en una persona, he ido desarrollado el oficio de escribir y he ido participando desde otros lugares. Me fui haciendo cada vez más feminista, más activista.

Las respuestas a la columna desde el inicio han sido favorecedoras y sólo una vez le han mentado la madre. De hecho, tal ha sido la respuesta que la revista le propuso hacer una recopilación de sus textos para hacer un libro. “Buscamos hacerlo lo más público posible. Las mayores compradoras del libro son lesbianas pero también a todo el público. Y estamos por publicar el segundo próximamente.” (En este espacio les daremos la información al respecto).

El reconocimiento que le ha dado la columna viene acompañado con el hecho de que lo privado se convierte en algo público.

Es un proceso solitario, escribir, en lo privado están tu computadora y tú. De pronto resulta que miles de personas lo leyeron, la gente cree que sabe de ti por lo que leyó, pero no. Sí conocen cosas, pero no saben quién eres, saben partes importantes pero no saben quién eres. Es un proceso chistosito.

También está la parte de salir del clóset a través de la columna.

A la hora que eres lesbiana, después de los años de drama y de ese pedo, te enfrentas a la situación de que sigues queriendo a tus hermanas igual, tus hermanas te siguen queriendo a ti, entonces nos tenemos que ver los domingos y tenemos que convivir desde otro lugar. Ya pasamos el drama pero, ahora, ¿qué hacemos con eso? Entonces mirarlo desde la integración y ser parte de la diversidad. No somos la diversidad. Somos parte de la diversidad.

A esto suma que “cuando salió el libro, hasta mis tías de Querétaro sabían que era lesbiana, pero es un proceso complicado. Más que el asunto de si eres lesbiana o no, el asunto de que tu vida privada está en lo público”.

Sobre estar dentro o fuera del clóset, ella comenta que cada vez más personas públicas salen, hecho que ayuda a reconocer la diversidad. Este nuevo reconocimiento es producto de que las lesbianas feministas

ya se partieron el hocico. Nosotras somos las beneficiarias y hay que seguir trabajando. En esta ciudad la tenemos mucho más fácil. No es lo mismo ser una lesbiana de Coyoacán que una de San Felipe, una lesbiana blanca que una lesbiana indígena. También creo que pertenezco a otra generación y, de alguna manera, no soy leída nada más como lesbiana sino también como activista feminista, como cabaratera, como comediante, entonces tengo esa posibilidad. No me etiqueta la chamba completamente, no me limita. Supongo que también a muchas compañeras les puede costar la chamba.

Sobre este punto, mantenerse dentro o fuera, opina que

tienes el caso de Beatriz Paredes, que dan muchas ganas de sacarla del clóset porque es una persona incongruente, porque es una mala política, porque es una ciudadana chafa y porque peligra la Ciudad de México si ella fuera la Jefa de Gobierno. Entonces dan ganas de preguntarle por qué no ha salido del clóset. Porque ha demostrado que no es congruente. Se dice feminista y poco le faltó para ponerse a encarcelar mujeres por abortar, entonces ahí es donde me dan ganas de sacar a alguien del clóset. Pero me parece que cada quien su clóset y defiendo el derecho de la gente a tener su vida privada, aunque hay personajes políticos públicos que si dan ganas.

A inicios del año, Ana Francis escribió en su columna sobre sus deseos para el 2012. Cuando le pregunté al respecto, comenta que lo primero que necesitan las lesbianas y las mujeres es igualdad y luego visibilidad. “La garantía del Estado que una vez que nos hagamos visibles no nos van a matar, no nos van a quitar la chamba, no nos van a quitar a nuestros hijos y vamos a tener acceso a todo lo público”. Para ello cuenta con la gente.

Tengo mucha esperanza en los movimientos ciudadanos […] Es un momento bien interesante del país, veo mucha violencia, mucho error, pero también mucho hartazgo […] Me da esperanzas cuando veo a gente que se está preocupando por ver cómo van las cosas y donar un poquito de su tiempo para otras causas […] A mí me queda claro que, si esta ciudad tiene las cosas que tiene, no es por el gobierno sino por la sociedad civil que se ha metido, porque hemos colaborado. Más que eso, molestado y empujado.