La más incómoda de los hombres

Foto de Antonio Marquet

En una visita al médico, la vida de Adele cambia por completo: después de ser una mujer adolorida, atormentada, confundida, insegura e incómoda durante 21 años, ahora es un hombre. Abel. Incómodo también. El médico le confirma que tiene un pene y eso es lo que hace hombre a un hombre. Entonces debe vestirse como hombre, caminar como hombre, mirar (a las mujeres) como hombre, saludar como hombre, beber como hombre, fumar como hombre.

Toda un hombre está inspirada en lo que Herculine Barbin, uno de los primeros casos conocidos de intersexualidad, escribió en su diario a mitad del siglo XIX. Se estrenó el 27 de febrero en el Teatro El Milagro y la recomiendo mucho.

Alberto Castillo Pérez invita con esta obra a reflexionar sobre el cuerpo y su significado, sus implicaciones más allá de él mismo, su vínculo con la identidad y con el resto del mundo. Sobre el cuerpo y lo que entendemos como dolor o placer. Sobre lo estricta y determinista que puede ser la ciencia con respecto al cuerpo. Como le dice el médico a Adele/Abel, “Yo soy un representante de la ciencia y la ciencia ve todo con ojos neutros. No juzga. Sólo explica.” ¿Y sí? ¿La ciencia es en verdad neutra?

Foto de Antonio Marquet

Felicidades también a Gabriela Flores Torres (directora), Pilar Cerecedo, Xavier Rosales y Gisel Casas Almaraz (actores), Pauline Rousseau (asesoría corporal), Rodrigo Flores López (música original), Aldo Vázquez Yela (diseño de vestuario y piso) y Alfredo González Aguirre (productor ejecutivo) por una pieza original e inteligente. De ese teatro que uno aplaude y paga con gusto.

Toda un hombre se presenta los lunes, martes y miércoles hasta el 28 de marzo a las 20:30 horas en el Teatro El Milagro (Milán 24, Juárez) de la Ciudad de México. Boletos en taquilla a $150 con descuento para vecinos de la colonia Juárez. Más información en Twitter, Facebook y su sitio web.


Principiantes perpetuos

Anoche asistí a la función de Beginners que Universal Pictures México organizó para prensa LGBT en sus oficinas. Escrita y dirigida por Mike Mills, la historia de Oliver Fields (Ewan McGregor), Hal Fields (Christopher Plummer) y Anna (Mélanie Laurent) muestra diferentes estilos con que el ser humano aborda sus relaciones de amor, amistad y hasta con sus mascotas.

Hal cumple 75 años, es diagnosticado con cáncer y sale del clóset. Adopta entonces un estilo de vida que incluye un novio mucho más joven que él (Goran Visnjic), salidas a bares gays, suscripción a la revista The Advocate e incursión en activismo político. Porque, pues, I don’t want to be just theoretically gay, le dice Hal a Oliver.

Oliver, diseñador gráfico, debe lidiar con esas noticias, la muerte de Hal unos meses después, y sus propios miedos y procesos de autosabotaje en el amor cuando intenta entablar una relación con Anna.

Un diseño de Oliver

Go and have your own experience with your own people, le dice Oliver a Arthur (el perro Jack Russell que heredó de su padre y de quien le cuesta trabajo despegarse) durante una visita al parque. Pareciera que es algo que debiera decirle a su padre: ve, explora, conoce, liga, baila, enamórate… Lo cual Hal hace con o sin aprobación de su hijo, desafiando estereotipos alrededor de la vejez de los homosexuales, como bien apunta en su reseña Antonio Marquet.

Hal es un personaje que no se rinde: ante el amor, la salud, la felicidad. La lección que -intencionalmente o no- le deja a Oliver, y con suerte al público que vea la película, es que ser feliz es una decisión que requiere valor. Y que, aunque todos somos principiantes perpetuos en el fascinante arte de vivir, hay que ser valientes y felices.

Beginners se estrena en 80 salas de la Ciudad de México y Cuernavaca este viernes 26 de agosto. Ojalá pronto llegue a cines del resto del país.

Gracias a Universal Pictures México, Gabriel Gutiérrez y Arturo Castelán por la invitación.