Charla Ignasi Millet con el activista Enrique Torre Molina en la Cineteca Nacional

*Conaculta publicó este texto como comunicado no. 506/2014 el 29 de marzo de 2014.

Ignasi aquí y ahoraMás que un documental se trata de un grito de libertad y de verdad; es una muestra de la urgente necesidad de comunicación de la sociedad y la familia; es una enseñanza sobre la vida, sus vueltas y empezar de nuevo; así se refirió sobre el filme el museógrafo y activista Ignasi Millet, protagonista de Ignasi M., durante la charla que sostuvo la noche del viernes 28 de marzo con Enrique Torre Molina, en la Sala 4 Arcady Boytler de la Cineteca Nacional.

Luego de que se presentara en función única y especial el documental del director catalán Ventura Pons, ambos activistas charlaron con el público presente sobre el filme que narra la vida de Millet, quien es seropositivo y se vio obligado a cerrar su empresa debido a la crisis económica española, además de que está a punto de perder su casa hipotecada para tratar de salvar su negocio.

Durante la conversación, el protagonista explicó que si bien el largometraje no aborda como tema principal la homosexualidad y su enfermedad de transmisión sexual, sí es un proyecto activista en favor de la comunidad lésbico gay, frente a la injusticia y desigualdad en torno de ese tema.

“Dejaré de ser activista y luchador hasta que dejen de existir políticas públicas, actitudes humanas y expresiones sociales de rechazo en contra de mi comunidad”, precisó.

Explicó que el documental que compite por el Premio Maguey durante el Festival Internacional de Cine de Guadalajara, se ha presentado en 26 festivales de cine a nivel internacional; por lo que el propio director ha asegurado que se trata de uno de sus trabajos más exitosos y mejor recibidos por los medios y la crítica.

El protagonista, quien es amigo de Pons desde hace 28 años, dijo que el recibimiento positivo por parte del público se debe a que es un collage de historias sobre la lucha y superación de la gente que le rodea, a quien admira por su intento por enfrentar las adversidades que podrían ocurrirle a cualquier persona, sin importar sus preferencias sexuales.

El material aborda distintos temas, desde los que tienen que ver con salud pública, diversidad sexual, religión, la crisis económica española y sus efectos en la cultura del país; de la solidaridad de la gente, de los amigos, de la familia y la sociedad en general.

Millet aseguró que el material surgió con el objeto de motivar a muchas familias al diálogo, a la confianza y el apoyo mutuo, por lo que considera que ha cumplido con el objetivo ya que los espectadores descubren a una familia integrada por un hombre gay y una mujer lesbiana; dos hijos heterosexuales, un abuelo egocéntrico y una abuela que se siente fracasada; todos se comunican y funcionan mejor que muchas otras familias consideradas “normales”.

“Es una familia que se rige por la confianza y la verdad; por el diálogo y la libertad de ser tú mismo, lo que ha hecho que entre nosotros haya una gran amistad, además de los lazos sanguíneos”, exaltó.

Ignasi reconoció que este trabajo le permitió consolidar de manera personal temas como el apoyo familiar y social, pero sobre todo le enseñó que la vida da la oportunidad de volver a empezar, aunque sea de cero para resurgir y reencontrarse consigo mismo.

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Cuánto pesa un corazón normal

*Este texto se publicó originalmente en Gatopardo el 11 de octubre de 2013.

un corazón normal2Larry Kramer es todo menos normal: un activista gay que fundó Gay Men’s Health Crisis y ACT UP, organizaciones pioneras en la defensa y cuidado de personas viviendo con VIH. Autor de libros como Reports from the Holocaust, The making of an AIDS activist, The tragedy of today’s gays y Faggots. Y de The normal heart (Un corazón normal), que escribió en 1983 y estrenó en Nueva York en 1985.

Después del rechazo de agentes y directores teatrales, Un corazón normal hoy se presenta en Broadway, gana premios Tony, espera su estreno en cine en 2014, y a partir del viernes 11 de octubre llega al Teatro Helénico de la Ciudad de México. En esta obra actúan Edgar Vivar, Carlo Guerra, Eduardo Arroyuelo, Pilar Boliver, Hernán Mendoza, Horacio Villalobos, Juan Ríos, Claudio Lafarga, José Daniel Figueroa y Pedro Mira. La dirección está a cargo de Ricardo Ramírez Carnero.

A treinta años de distancia de su publicación, el texto es una fotografía del momento histórico de la crisis del SIDA en Nueva York, de la creación de organizaciones civiles que cambiaron el mundo, del reclamo rabioso de activistas a periodistas, médicos y políticos, y de la desidia de autoridades irresponsables ante un problema que no quisieron atender a tiempo. El autor ha aprendido que “lo que realmente se requiere para obtener atención en este país es ser extremo”. Y la sangre hirviendo de Kramer es notoria tanto en sus páginas como cuando habla en cualquier foro.

Esta obra trascendió porque sus temas, críticas y las instituciones que señala no perdieron vigencia. Algunas incluso replantearon sus posturas, precisamente a partir del trabajo de personas como las retratadas en ella. Mientras Ned Weeks, protagonista de Un corazón normal, reclamaba a un reportero de The New York Times que no diera suficiente cobertura a los inicios de la expansión de esta enfermedad, ahora este medio reconoce el trabajo de Kramer y celebra su reciente matrimonio con David Webster.

Sobre Un corazón normal hablé con Horacio Villalobos (quien interpreta a Tommy Boatwright) y Pilar Boliver (Emma Brookner), principales responsables de este montaje en México.

¿Por qué decidieron hacer Un corazón normal?
PILAR: Tanto Horacio como yo terminamos llorando después de leerla. Yo soy totalmente de la generación de quienes padecieron el SIDA en los ochenta y en mis brazos murieron varios amigos. Es una obra que me toca muy profundamente.

¿Con qué reacciones se toparon mientras armaban el proyecto?
HORACIO: El Helénico es un teatro que pertenece al gobierno, y entre 200 obras Un corazón normal obtuvo el espacio. Después competimos por el estímulo fiscal del artículo 226 y Conaculta aceptó que nos dieran el apoyo, lo cual habla bien de las personas que estaban en esos puestos. Al principio, algunos de los actores pensaron que era una obra gay, y al final entendieron que es una obra universal que habla del poderoso contra el oprimido, de los gobiernos y cómo manipulan, de los medios de comunicación coludidos con los gobiernos, de lo que somos los seres humanos.
P: Algunos sienten que el VIH ya pasó de moda, pero hay 80 millones de personas en el mundo viviendo con el virus. Y hay marcas a las que buscamos para patrocinios a las que el tema del VIH no les molesta, pero no quisieron vincular sus nombres con gente homosexual.

Uno de los personajes se pregunta si la omisión por parte del gobierno de Estados Unidos frente a la epidemia, en ese momento, era una estrategia para exterminar a los homosexuales. Llegan a ese grado de paranoia, un poco justificada.
H: Sí, y porque además no sabían de dónde venía, y acaban por golpear al líder de esta organización, a Ned Weeks, un activista que ya no puede más, que está sobrepasado. El gobierno de Estados Unidos los tiene amedrentados, no los apoya y ellos están haciendo cosas con nada de recursos.

¿Qué muestra esta obra, además de un momento histórico?
P: El tema del VIH y la epidemia del SIDA es un pretexto, sin quitarles relevancia, para hablar de la solidaridad humana, del horror de unos seres humanos contra otros, de la lucha por el otro, de tolerancia, lucha política, lucha humana. Es un canto a la vida. Y es un elenco que retrata a un mundo gay nada estereotipado, nada cliché. Además, Horacio y yo tenemos una ventaja: a nosotros sí se nos va la vida en decir lo que está diciendo Un corazón normal.

Kramer ha dicho que, en los días de la crisis, esta historia se trataba más de la ira, y que ahora se trata más de las lágrimas. Aunque el texto es triste, nunca es agachado. Como su autor. Y como él también, sus palabras no pierden fuerza sino que adquieren madurez con cada nueva lectura.

Un corazón normal
A partir del 11 de octubre y hasta el 15 de diciembre
Viernes, sábados y domingos
Teatro Helénico (Av. Revolución 1500, Guadalupe Inn)
Boletos en taquilla y Ticketmaster


La más incómoda de los hombres

Foto de Antonio Marquet

En una visita al médico, la vida de Adele cambia por completo: después de ser una mujer adolorida, atormentada, confundida, insegura e incómoda durante 21 años, ahora es un hombre. Abel. Incómodo también. El médico le confirma que tiene un pene y eso es lo que hace hombre a un hombre. Entonces debe vestirse como hombre, caminar como hombre, mirar (a las mujeres) como hombre, saludar como hombre, beber como hombre, fumar como hombre.

Toda un hombre está inspirada en lo que Herculine Barbin, uno de los primeros casos conocidos de intersexualidad, escribió en su diario a mitad del siglo XIX. Se estrenó el 27 de febrero en el Teatro El Milagro y la recomiendo mucho.

Alberto Castillo Pérez invita con esta obra a reflexionar sobre el cuerpo y su significado, sus implicaciones más allá de él mismo, su vínculo con la identidad y con el resto del mundo. Sobre el cuerpo y lo que entendemos como dolor o placer. Sobre lo estricta y determinista que puede ser la ciencia con respecto al cuerpo. Como le dice el médico a Adele/Abel, “Yo soy un representante de la ciencia y la ciencia ve todo con ojos neutros. No juzga. Sólo explica.” ¿Y sí? ¿La ciencia es en verdad neutra?

Foto de Antonio Marquet

Felicidades también a Gabriela Flores Torres (directora), Pilar Cerecedo, Xavier Rosales y Gisel Casas Almaraz (actores), Pauline Rousseau (asesoría corporal), Rodrigo Flores López (música original), Aldo Vázquez Yela (diseño de vestuario y piso) y Alfredo González Aguirre (productor ejecutivo) por una pieza original e inteligente. De ese teatro que uno aplaude y paga con gusto.

Toda un hombre se presenta los lunes, martes y miércoles hasta el 28 de marzo a las 20:30 horas en el Teatro El Milagro (Milán 24, Juárez) de la Ciudad de México. Boletos en taquilla a $150 con descuento para vecinos de la colonia Juárez. Más información en Twitter, Facebook y su sitio web.


Llega el Festival Internacional de Cine de la UNAM

*Publicado en Vivir México el 20 de febrero de 2011.

Dice Roger Alan Koza que

el cine constituye una matriz perceptiva: las noticias devienen en cortos cinematográficos, los actos escolares se musicalizan como escenas de películas, todos filman, todos narran, todos comentan películas.

Koza es el programador invitado de la primera edición del Festival Internacional de Cine de la Universidad Nacional Autónoma de México (FICUNAM), que tendrá lugar del 24 de febrero al 3 de marzo.

Con la dirección de Eva Sangiorgi y la coordinación general de Claudia Curiel de Icaza, y el apoyo de Conaculta, el Instituto Mexicano de Cinematografía, medios de comunicación y festivales aliados, la máxima casa de estudios del país ha preparado proyecciones en autocinema y cine al aire libre, y muchas actividades más.

El programa incluye:
· Aciertos – Encuentro Internacional de Escuelas de Cine, con la participación de Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Cuba, España, México, Uruguay y Venezuela.
· Coloquio de Cine Contemporáneo, con mesas redondas sobre las construcciones de la fantasía y del discurso político en el cine; palabra, imagen e identidad humana.
· Competencia Internacional de Largometraje, con cintas de Alemania, Argentina, Corea del Sur, España, Estados Unidos, Filipinas, Francia, Grecia, México, Países Bajos, Rumania, Serbia y Montenegro, Uruguay, entre otros.
· La segunda Cátedra Extraordinaria Ingmar Bergman en Cine y Teatro, con un taller de Kelly Reichardt.
· Retrospectiva de la obra de Artavazd Peleshyan, F.J. Ossang y Jean Eustache.
· Otras secciones como Ahora México, Territorios: Apichatpong Weerasethakul y Trazos.

Las sedes son el Centro Cultural Universitario Tlatelolco, la Facultad de Estudios Superiores (FES) Acatlán y Aragón, la Filmoteca UNAM, el Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC) y el Museo Universitario del Chopo.

Los boletos para cualquier película del festival cuestan $30, con 50% de descuento para alumnos, profesores y comunidad universitaria – excepto el autocinema, que cuesta $80 por coche.

Imagen: FICUNAM.