Mameluco

En su texto Óscar Morales: las estatuas sudorosas, Carlos Monsiváis dice que “la lujuria no está en el cuerpo humano sino en la decisión adquisitiva de la mirada.” Las fotografías de Óscar presentan “cuerpos masculinos entregados a la recreación fotográfica, homoeróticos sin duda, heteroeróticos si así se quiere”, enfrentándonos así a “la voluntad estética.” Óscar Morales se ha convertido últimamente en uno de mis fotógrafos favoritos. Su obra es sexy. Punto. Óscar empezó a trabajar en Mameluco hace casi tres años. Participó con ella en la exposición colectiva “Diferente” en el Museo del Chopo (Ciudad de México) como parte del XXIV Festival Internacional por la Diversidad Sexual. De acuerdo con el artista, “en cualquier sitio y cuerpo está la posibilidad absoluta de hallar un paisaje hermoso y un estímulo visual con mucho poder”. La pieza*

es una recolección de retratos de hombres lampiños, velludos, morenos, blancos, altos, bajos, gordos, delgados. Hombres de diferentes edades y orientaciones sexuales. Con todos ellos consolidé un paisaje no sólo erótico, sino también diverso. El uso del blanco y negro centra la atención en sus expresiones y en la sensualidad que la luz natural revela en las siluetas de sus cuerpos.

Para saber más sobre quién es Óscar, échenle ojo en Twitter, Tumblr y su blog.

*165 x 122 cm, 2009-2011, fotografía digital, impresión Lambda.

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Las fotos de Rob

La semana pasada, el buen Roberto Campos presentó algunas de sus fotos en una exposición colectiva de alumnos de la Academia de Artes Visuales (AAVI).

El primer acercamiento de este artista a la fotografía fue a través de imágenes del Archivo Casasola publicadas en un libro que hojeaba en casa de su abuela, donde también revisaba los álbumes familiares. Para Rob, la fotografía es

la posibilidad de capturar la realidad tal cual es y crear nuevas realidades, sueños, ideas y personajes, combinando belleza, seducción y deseo … para provocar placer, melancolía, gratitud, nostalgia, sorpresa o disgusto.

Durante sus recorridos por el mundo, “salir con mi cámara ha sido una puerta a la libertad y una manera de sentir independencia en medio de lo desconocido“. En su Flickr pueden conocer muchos lugares. Aquí algo de su viaje a Holbox, un lugar que recomiendo visitar y que -espero equivocarme- parece que pronto perderá el encanto de rusticidad y aislamiento del que gozaba la última vez que estuve ahí.

Rob y yo nos conocimos en enero cuando ambos coincidimos en Mérida. Además de un diplomado en AAVI, estudió con Rogelio Cuéllar (fotógrafo de desnudos) en la Fundación Pedro Meyer.


Bill: apasionado y feliz

Anoche fui a la presentación de Bill Cunningham New York, documental de Richard Press, en la Cineteca Nacional. El evento fue organizado por la publicación El Fanzine y me invitó el buen Johnny Carmona.

Bill es fotógrafo y periodista de moda en The New York Times. Su columna “On the street” se publica los domingos con imágenes de personas que retrata en distintas esquinas de Manhattan, por donde el octogenario artista se mueve en bicicleta. No se fija en quién sea. No le preocupa tanto obtener una buena foto. Su tirada, no más ni menos, es mostrar su versión de la belleza y el estilo de esos personajes.

Más allá de lo buena que está la cinta y de la excelencia del trabajo de Bill (hace tiempo que incluí un link a su columna en las recomendaciones del lado derecho de este blog), su forma de manejarse es lo que yo más admiro y considero digno de practicarse todos los días.

Bill es creativo y perfeccionista. No pretende más que hacer lo que genuinamente le apasiona. “Money is cheap, but freedom is the most expensive“, dice cuando le preguntan sobre el secreto de su éxito y de disfrutar su actividad diaria – lo cual es evidente. Y, en esa sencillez, ha logrado ser un auténtico pionero de su campo.

Los invito, queridos lectores, a echarle ojo si tienen oportunidad. Y si quieren saber más de él, aquí un artículo que publicó The New Yorker sobre Bill en 2009.