ILGA 2014: periodistas plantean retos para la cobertura mediática sobre diversidad sexual

*Leonardo Bastida publicó originalmente esta nota en Notiese el 27 de octubre de 2014.

Brindar un enfoque de derechos humanos, mostrar casos positivos de integrantes de la comunidad lésbico, gay, bisexual, transexual, travesti, transgénero e intersexual, fomentar el periodismo de investigación y propiciar la equidad de género al interior de los medios especializados fueron algunos de los retos a resolver en los medios de comunicación enfocados en el tema de diversidad sexual, advirtieron periodistas participantes en la mesa Homofobia y medios de las preconferencias de la XXVII Conferencia Internacional de la Asociación Internacional de Gays y Lesbianas.

Elia Baltazar de la organización civil Periodistas de a Pie señaló que la diversidad sexual debe incorporarse por completo a la agenda de derechos humanos, a la garantía del derecho a la libertad de expresión y a la de los derechos de las audiencias de los medios de comunicación, pues hoy en día, los medios son estructuras monolíticas sin supervisión ciudadana y es difícil generar cambios a su interior.

La periodista independiente mencionó que a los medios, especializados y no especializados en la materia, les hace falta elaborar trabajos de investigación, los cuales también sirven como mecanismo de vigilancia del poder, de rendición de cuentas y de visibilización de realidades de los diferentes grupos que componen al sector LGBTTTI.

Añadió que también se requiere ampliar la agenda a la realidad de otros países y analizar los cambios sobre el tema en México de manera profunda.

Por su parte, Jonathan Orozco indicó que la homofobia en los medios es reflejo de que se antepone la condición sexual de la persona por sobre otras cosas y se puede considerar de tres diferentes maneras: publicación de información de manera irresponsable, falta de información sobre los temas y omisión de los mismos.

Alejandro Brito, director de Letra S Sida, Cultura y Vida Cotidiana AC indicó que dos factores han modificado la dinámica de los medios de comunicación: el paradigma de los derechos humanos, es decir, el surgimiento de leyes a favor de los grupos vulnerables, entre ellas las de no discriminación, y el surgimiento de medios electrónicos como blogs y redes sociales que permiten externar el rechazo hacia conductas discriminatorias por preferencia sexual o identidad sexogenérica en los contenidos mediáticos.

De esta manera, afirmó, cuando hay expresiones de tipo homofóbico, se generan reacciones que obligan a una disculpa pública por parte del medio, lo cual es indicativo, de que este tipo de acciones deben reforzarse y provocar el avergonzamiento público.

Enrique Torre Molina de Revolvers señaló que a pesar de que hay más apertura para hablar del tema en los medios es necesario hablar de los asuntos pendientes en la agenda de la diversidad sexual como son las personas de la tercera edad, la población en situación de calle o de pobreza, entre otras.

El periodista independiente Antonio Medina indicó que aún resta lograr la incorporación de las mujeres a la cobertura de los temas LGBTTTI e incidir de manera positiva en los medios de comunicación históricamente discriminadores.

Asimismo, representantes de Uganda y Sudáfrica externaron su preocupación por la constante politización del tema en los medios de sus respectivos países y la homofobia que fomentan al interior de las sociedades las posturas gubernamentales.

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Sobre el mensaje de fin de año de Presidencia de la República

El gobierno federal de México subió a YouTube un video con un mensaje de fin de año, con la diversidad como tema principal. Personas con discapacidad, personas indígenas y por lo menos una persona de la población de lesbianas, gays, bisexuales y transgénero nos desean un feliz 2014.

“Cada año nuevo es una oportunidad para respetar y valorar la diversidad de México”, dice Jonathan Orozco en los primeros segundos. Para la gran mayoría de la gente que verá el video, la diversidad que representa Jonathan está invisibilizada en este mensaje, como señaló mi amigo Alfredo Narváez en un comentario en Facebook. Porque no lo conocen ni saben que es un chavo gay, lo cual no es lo más importante sobre él pero importa mucho en el contexto de este video protagonizado por un cast que, entiendo, pretende ser una muestra de la diversidad mexicana.

Para quienes conocemos a Jonathan, su aparición en el video es, me parece, un guiño a la comunidad LGBT. Un guiño muy sutil (¡aquí estamos los gays, aunque sea camuflajeados!) e insuficiente (no se menciona nada concreto). Pero seamos optimistas: ojalá que sea señal de que en 2014 el gobierno de Enrique Peña Nieto se sumará al Día Internacional Contra la Homofobia más allá de un tweet el 17 de mayo (aquí vale la pena leer la carta que Genaro Lozano publicó en su momento en su columna del diario Reforma). O que el mismo Peña expresará su postura frente al matrimonio igualitario que este año ha tenido avances en el país, por poner un par de ejemplos.

Sin esas acciones concretas, sin tomar esa oportunidad de valorar y respetar la diversidad de la que habla Jonathan, los buenos deseos presidenciales son un caso más de atole con el dedo.


Homofobia real contra políticas públicas en la Ciudad de México

*Cristian Galarza publicó esta nota en SDP Noticias el 4 de diciembre de 2013.

La mesa de debate sobre homofobia que organizó SDPnoticias contó con la presencia de Lol Kin Castañeda, Enrique Torre Molina, Alberto Demonio y Jonathan Orozco.

Desde sus diferentes perspectivas, los participantes puntualizaron que a pesar de las políticas públicas implementadas por los diferentes gobiernos de la Ciudad de México, la comunidad LGBT (lésbico, gay, bisexual, trans) capitalina aún es víctima de discriminación.

También propusieron algunas rutas de acción y compartieron vivencias sobre los temas tratados.

Las preguntas a responder fueron las siguientes:

¿La legalización del matrimonio igualitario disminuyó la homofobia en el DF?

Las familias homoparentales ya existen. ¿Por qué los ciudadanos del DF se siguen preguntando si están listos para aceptarlas?

¿Las lesbianas capitalinas se esconden por miedo o por su personalidad?

¿Cómo debe orientar el gobierno del DF sus esfuerzos para que los transexuales dejen de ser vistos únicamente como “objetos sexuales” o “monstruos incomprendidos”?

Según Conapred los homosexuales somos el segundo grupo social más discriminado en el DF. ¿A qué factor creen que se deba esto habiendo tantas políticas públicas que nos “apoyan”?


Día 1 en International LGBT Business Expo

Hoy (jueves 5 de septiembre) empezó la tercera International LGBT Business Expo que organiza LGBT Confex en Expo Guadalajara.

La primera presentación fue de Ian Johnson de la empresa Out Now, que empezó su trabajo de investigación, consultoría estratégica, comunicaciones y capacitación en Sydney, en 1992. Nos enseñó ejemplos de las primeras campañas de publicidad dirigidas a mercado gay, de marcas como Ikea y una aerolínea australiana, a mediados de los noventa.

Según resultados preliminares de su estudio sobre mercado LGBT en México, sólo 26% de las personas lesbianas, gays, bisexuales y transgénero están fuera del clóset en su trabajo. 48% están en el clóset por miedo a que su orientación sexual o identidad de género afecte su trabajo. Si quieren participar en este estudio, pueden contestar la encuesta en este enlace durante el mes de septiembre.

Dijo algo que me pareció padrísimo:

When gays hold hands in public, like at a restaurant or a hotel, they don’t want to offend people. They’re not being political. They’re just being people.

Al final de su conferencia, Andrés Reyes de LGBT Confex anunció el convenio de colaboración que han firmado ambas empresas para trabajar en México y otros países de Latinoamérica.

Después habló Cecilia de la Vega, Diversity Program Manager de IBM México y LGBT Project Manager para Latinoamérica. IBM fue la primera empresa, en 1994, en incluir identidad o expresión de género y orientación sexual en su política de inclusión y no discriminación, que es auditable y tiene objetivos numéricos.

En 2013, de acuerdo con el índice desarrollado por la organización Human Rights Campaign, 62% de las empresas Fortune 500 incluyen políticas de igualdad o pro-diversidad para personas LGBT en sus estatutos. Pero en general, las empresas con estas prácticas son minoría, por lo que IBM colabora en ese sentido con otras como American Express y Bank of America.

IBM tiene seis Business Resource Groups, grupos de empleados voluntarios que impulsan objetivos de diversidad e impactan en decisiones de negocios. Uno de estos grupos es Eagle (Employee Alliance for Gay & Lesbian Empowerment), que apareció en México en 2002 y desde 2005 tiene presencia en toda Latinoamérica.

Presentó datos de un estudio de Gnetwork360 que muestra que sólo 24% de los empleados LGBT en México sienten que pueden salir del clóset con todos sus compañeros de trabajo. El resto se divide entre quienes se sienten cómodos siendo abiertamente LGBT con algunos de sus colegas y quienes deciden no abrirse con nadie.

El talento de IBM es de todas las edades, géneros y orientaciones sexuales. Una persona en el clóset invierte mucho tiempo y energía en ese clóset tan solo al hablar de su fin de semana. Yo no contrato personas porque sean LGBT o tengan una discapacidad, sino por su talento. Y esa orientación sexual, identidad de género o discapacidad no debe ser un obstáculo para su talento o desempeño laboral.

Habló de casos en los que, a raíz de políticas pro-LGBT, hay ventajas no sólo para las personas lesbianas, gays, bisexuales o transgénero, sino para todos. Por ejemplo, los beneficios de domestic partners (parejas de hecho o que viven en unión libre, sin estar casadas) que otorgan empresas como IBM también aplican para empleados heterosexuales no casados.

La siguiente ponencia fue de Fernando Velázquez de American Express, compañía que en 1987 empezó con sus Employee Resource Groups. Ahora hay 16 de estos grupos incluyendo Pride, red de empleados LGBT, sexta en fundarse. Pride empezó en Nueva York en 1995 y ahora tiene más de 1200 miembros en 8 capítulos del mundo.

Una empresa no tiene que ser un gran corporativo para tener políticas de diversidad.

Esta red lleva dos años haciendo un foro para empleados, sus amigos y familiares, y participando en la marcha del orgullo LGBT de la Ciudad de México. En el Pride Summit 2013 de American Express en México participaron el flautista Horacio Franco, el cineasta Julián Hernández y el comunicador Jonathan Orozco.

También patrocinaron en 2010 una temporada de The Laramie Project, de Moisés Kaufman, una de mis obras favoritas. Es un texto de teatro documental sobre la vida de un pueblo a partir del asesinato por homofobia de Matthew Shepard.


Reflexiones amateur sobre racismo y clasismo en comunidades LGBT

*Este texto se publicó originalmente en The Huffington Post.

El mes pasado estuve en Los Ángeles por primera vez. Fui a la segunda edición del National People of Color Media Institute de GLAAD, un proyecto que la organización lanzó para reunir a personas lesbianas, gays, bisexuales y transgénero de color que trabajan en diferentes temas y comunidades, permitir que compartan sus experiencias, e impulsar su potencial como defensores y voceros de esas comunidades. El objetivo de GLAAD con este instituto y con su programa Voices of Color, a cargo de Daryl Hannah, es que haya más rostros negros, latinos y asiáticos en nuestros diarios, revistas, blogs, programas de radio y televisión. Tuve el honor de ser el primer participante extranjero.

brenda monica enrique

Brenda del Río (Bienestar), Monica Trasandes (GLAAD) y Enrique Torre Molina.

El trabajo que GLAAD ha hecho durante casi 30 años para que los medios sean un espacio más inclusivo con personas LGBT (en Estados Unidos y cada vez más en otros lugares), y para que las historias LGBT tengan más presencia y poder en esos medios, no debe subestimarse. Sin embargo, las personas LGBT de color no tienen suficiente visibilidad en medios tradicionales. Yo diría que ni siquiera en medios LGBT. Veamos, por ejemplo, algunos personajes gays en series de televisión actuales: Louis en Partners, Kurt en Glee, Bryan en The New Normal, Cam y Mitch en Modern Family. Todos hombres blancos.

De acuerdo con el reporte de 2012 Opinión y Discurso Público sobre las Intersecciones de Asuntos LGBT y Raza, publicado por The Opportunity Agenda, los asuntos LGBT tienen pocas menciones en medios latinos en Estados Unidos, aunque la Proposición 8 de California en 2008 detonó una cobertura más amplia de asuntos LGBT en dichos medios. No sorprende, considerando la gran población de latinos en el estado. El reporte también señala que mucha de “la retórica, los insultos y el lenguaje despectivo anti-LGBT encontrados en este monitoreo de medios viene de comentarios de usuarios en línea, no de los medios como tales.” Cuando blogueaba para VivirMexico.com, era común recibir comentarios absurdos y homofóbicos como “Los jotos son una mierda de personas. Los jotos mismos tienen la culpa de que se les discrimine. Su forma de actuar es cagante y llega a ser en ocasiones irrespetuosa. Si son putos me vale madres, que se cojan entre ellos y punto, pero los amanerados me dan asco.”

Me cuesta trabajo traducir a nuestra experiencia en México el concepto de “personas de color” (“people of color“) con el peso y el significado que tiene. Raza y racismo no son temas presentes en los medios, mucho menos en conversaciones diarias fuera de la pantalla. Con frecuencia pensamos en México como una sociedad libre de racismo. Pero la discriminación más fuerte contra personas negras, por ejemplo, no es ignorar esa exclusión sino asumir que no existen aquí, excepto por uno que otro modelo en pasarelas de semanas de la moda. El Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) ha investigado y difundido información sobre discriminación contra afrodescendientes. Fuera de eso, son prácticamente invisibles. De acuerdo con Jonathan Orozco, del área de comunicación de Conapred, no hay números oficiales sobre la comunidad afrodescendiente en México. Lo mismo que las personas LGBT, por cierto: no sabemos exactamente cuántos hay, en qué trabajan, dónde viven, etc.

Excepto por un par de piezas periodísticas o documentales sobre los muxes de Oaxaca, no recuerdo haber visto a nadie que sea LGBT e indígena en pantalla. Y no pronostico que suceda pronto, si incluso los cadeneros de algunos bares y antros gays son responsables de dejar fuera a personas con “apariencia indígena”.

He crecido en un contexto privilegiado, tuve un proceso de salir del clóset prácticamente libre de drama, tengo familiares gays y lesbianas, vivo en la única ciudad del país donde puedo casarme con mi novio, y aun así he experimentado una sociedad homofóbica. Apenas puedo imaginarme cómo son las cosas para alguien en el otro extremo del México racista y clasista.

¿Dónde están todas esas caras en las páginas de revistas, en anuncios de sitios de ligue por internet, en programas de televisión? Para un grupo que es blanco de tanta intolerancia, los medios LGBT podemos hacer un mejor trabajo abordando esos otros tipos de discriminación que existen al interior de nuestra comunidad.