An amateur’s reflection on racism, classism within LGBT communities

*This post was originally published on The Huffington Post‘s Gay Voices and Latino Voices.

Last month I was in Los Angeles for the first time. I attended GLAAD’s second edition of the National People of Color Media Institute, an awesome project GLAAD launched to bring together lesbian, gay, bisexual, transgender people of color working on different issues and in different communities, have them share their experiences, and enhance their potential as advocates and spokespeople for those communities. The aim of GLAAD through this institute and their Voices of Color program, led by Daryl Hannah, is to bring more Black, Latino, and Asian faces to our newspapers, magazines, blogs, radio and television shows. I was honored to be the first non-U.S. resident who participated.

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Brenda del Rio from Bienestar, GLAAD’s Monica Trasandes, and Enrique Torre Molina.

The work GLAAD has done to make media a more inclusive space for LGBT people (in the U.S. and increasingly elsewhere), and to make LGBT stories more present and powerful in that media for almost 30 years, cannot be understated. However, LGBT people of color are not visible enough on mainstream media. And I would say not even on LGBT media. Look at, for example, gay characters who are on TV shows right now: Louis on Partners, Kurt on Glee, Bryan on The New Normal, Cam and Mitch on Modern Family. All white guys.

According to The Opportunity Agenda’s Public Opinion and Discourse on the Intersections of LGBT Issues and Race 2012 report, LGBT issues are under-reported in Latino media in the U.S., although California’s Proposition 8 in 2008 drove those media to have a wider coverage of LGBT issues. Not surprising, considering the large population of Latinos in the state. The report also points out that much “of the anti-LGBT rhetoric, slurs, and derogatory language found in this media scan come from users’ online comments, not from the media themselves.” When I blogged for VivirMexico.com, I would often get very homophobic, moronic comments from readers, such as “Fags are shitty people. Fags themselves are to be blamed of being discriminated against. Their attitude is annoying and some times disrespectful. If they’re fags I don’t care. Fuck with each other and that’s it, but the sissy ones are disgusting.”

I have a hard time translating the concept of “people of color” with all its heavy, powerful meaning to our experience in Mexico. Race and racism are not topics present on the media, much less on off-screen daily conversations. We often think of Mexico as a racism-free society. But the strongest form of discrimination against black people, for example, is not ignoring their exclusion but actually thinking there aren’t any here, except for the occasional model on a Mexico City fashion week runway. The National Council to Prevent Discrimination (Conapred) has done research and spread information on discrimination against people of African descent. Other than that, they are practically invisible. According to Jonathan Orozco, a communication staffer at Conapred, there are no official numbers on the African descent community living in Mexico. Same goes for LGBTs, by the way: we don’t know exactly how many of us are there, working as what, living where, etc.

Except for a couple of pieces or documentaries on the muxes living in Oaxaca, I can’t recall seeing anyone who was LGBT and indigenous on screen. And I don’t foresee it happening any time soon, if even bouncers at some gay bars and clubs are responsible for leaving “indigenous-looking” people out.

Growing up in a privileged background, having a mostly harmless coming-out process, being surrounded by other gays and lesbians in my family, and living in the only city in the country where I can marry my boyfriend has let me experience a homophobic society. I can only imagine what things are like for someone on the other end of racist, classist Mexico.

Where are all those faces in the pages of gay magazines, on the ads of hookup websites, on TV shows? For a group that is such a target of bigotry, we as LGBT media could do a lot better to address those other types of exclusion happening within our community.


Medios LGBT en México

*Esta pieza se publicó en Voces de The Huffington Post.

Hace unas semanas convoqué a editores y periodistas de diferentes medios LGBT mexicanos a una reunión. Invité a miembros de televisión por cable y en línea, radio comercial y pública, blogs, revistas independientes y de alto perfil, periódicos tradicionales, comunicadores independientes, una agencia de noticias LGBT que acaba de celebrar su décimo aniversario, y un guionista de comedia. Asistieron todos con excepción de un par. Nos reunimos en el último piso del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación, que amablemente me prestó el espacio.

Hace tiempo que quería juntarlos a todos, pero no se me ocurría un propósito más claro que no fuera sentarnos en una misma mesa, hablar, y ver hacia dónde iba la discusión. Como bloguero y periodista enfocado en asuntos de personas lesbianas, gays, bisexuales y transgénero, me (pre)ocupa la manera en que diferentes medios abordan historias de mi comunidad. Los medios mainstream en México incluyen cada vez más contenido LGBT de manera positiva. Algunos ejemplos son AnimalPolitico.com, la revista Chilango, CNNMexico.com, E! Latin News, la revista M Semanal y el diario Reforma. En 2011, un diseñador de moda y su esposo encabezaron la historia de portada de las parejas más atractivas del país en la revista Quién (enfocada en periodismo soft). Por otro lado, tabloides y producciones de Televisa (incluyendo el programa Guau, dirigido a público gay) son responsables de constantes expresiones homofóbicas y personajes que refuerzan la intolerancia.

Me preocupa también la situación de los medios LGBT como una industria que se esfuerza por sobrevivir. Todos los días me pregunto quién está leyéndonos, viéndonos, escuchándonos. Me preocupa que seamos principalmente nosotros mismos poniendo atención a lo que nuestros colegas están haciendo, dándonos retroalimentación mutua. Y eso está padrísimo si queremos reportar e investigar sobre temas que sólo a nosotros nos interesen, darnos palmadas en la espalda unos a otros y levantar nuestros egos (o, siendo menos bondadosos, haciéndonos pedazos en críticas y chismes). Pero si queremos concienciar sobre la diversidad sexual, cambiar opiniones, hacer ruido, ser voz para quienes son callados por el clóset, si queremos ser una industria, un negocio, hay que ser más incisivos en la forma de mirar nuestro trabajo y de ejecutar nuestra labor de narradores de la realidad.

Brian Pacheco de la Alianza Gay Lésbica Contra la Difamación (GLAAD) comparte algunos de estos intereses y estuvo hace poco en la Ciudad de México. Desde el año pasado colaboro con él y Monica Trasandes del Departamento de Medios en Español de GLAAD en su proyecto LGBT en Español, y la visita de Brian fue otra excusa para invitar a mis colegas a una reunión.

Después de presentarnos, Brian habló del trabajo de GLAAD en Estados Unidos como defensor, relator y observador nada silencioso de lo que sucede en los medios. Después puse algunas preguntas en la mesa para detonar la conversación, y éstos fueron algunos resultados:

W Radio, que pertenece a Televisa, es la única estación comercial con un programa gay, Triple G, que ha estado al aire por más de diez años. Durante la reunión, el locutor Francisco Iglesias señaló la falta de profesionalización de medios tradicionales en cuanto a asuntos LGBT, pero nos recordó la contrastante falta de profesionalismo de medios LGBT en términos periodísticos: sólo algunos de nosotros producimos contenido noticioso, y con frecuencia los diarios nacionales se nos adelantan en la cobertura de acontecimientos LGBT. La razón principal es que la mayoría de los medios LGBT batallan con presupuestos insuficientes, por lo que tampoco tienen suficientes reporteros. “A muchos colaboradores de medios LGBT no les pagan, y ése es el primer nivel de discriminación que estamos permitiendo.” Todos en la sala permanecieron en silencio varios segundos cuando el periodista Alejandro Brofft señaló esa incómoda verdad.

Francisco mencionó otro asunto importante: muchos medios LGBT dependen de sólo dos o tres personas. Cuando éstas falten, ¿qué pasará con esos proyectos? Todos coincidimos en que las personas trans son prácticamente invisibles en nuestra profesión, y que tampoco hay tantas mujeres (yo sólo conozco a dos, y ninguna pudo ir). Una parte significativa de nuestras audiencias está en el clóset. A propósito de esto, no hay muchas figuras públicas abiertamente LGBT en México. También hay buenas noticias: mientras que la mayoría de los medios LGBT de alto perfil se han establecido en el Distrito Federal, cada vez hay más medios LGBT más pequeños surgiendo en otros estados, y haciendo una labor destacable en contra de la discriminación en sus comunidades.

Debatimos sobre si el gobierno debería financiar medios LGBT “porque es un trabajo que cumple una función social” versus pensar en los medios LGBT como iniciativas que deben ser rentables a través de inversionistas, publicidad y ventas, como nuestros pares los medios no LGBT.

Esta reunión fue un piloto de, espero, más en el futuro. Un experimento que resultó provechoso. Confirmó lo que muchos sabíamos: enfrentamos retos similares. Conversarlo y compartir nuestras experiencias debe servir, más que como grupo de apoyo, como espejo de lo que podemos hacer de manera individual y colectiva para mejorar. Si bien no todos somos necesariamente activistas, los medios LGBT tienen un rol en hacer de la sociedad un lugar más seguro y respetuoso para las personas LGBT. Y para que eso suceda hay que ser mejores en nuestro trabajo.


LGBT media in Mexico

*An edited version of this post was published on The Huffington Post’s Gay Voices and Latino Voices.

Brian Pacheco and me. Photo: Johnny Carmona.

A few weeks ago I called a meeting with editors and journalists from different Mexican LGBT media. I invited members of cable and online television, commercial and public radio, blogs, independent and high-profile magazines, mainstream newspapers, freelancers, an LGBT news agency which just celebrated its 10-year anniversary, and a comedy writer. Everyone except a couple attended. We gathered at the top floor of the National Council to Prevent Discrimination, which kindly let me use its space.

I had wanted to get them all together for a while, but couldn’t think of a clearer purpose other than seating at a round table, talking, and seeing where the discussion lead us. As a blogger and journalist focused on lesbian, gay, bisexual, transgender issues, I am concerned with the approach different media have on members and stories of my community. Mainstream media in Mexico are increasingly including LGBT content in positive ways. Some examples are AnimalPolitico.com, Chilango magazine, CNNMexico.com, E! Latin News, M Semanal magazine, and Reforma newspaper. In 2011 a gay fashion designer and his husband were number one on Quién magazine’s (focused on soft journalism) cover story about the most attractive couples in the country. On the other hand, tabloids, and productions by mass media company Televisa (including gay-oriented TV show Guau) are often responsible for homophobic expressions and bigoted characters.

I am also concerned with the state of LGBT media as a striving industry. Every day I ask myself who is actually reading, watching, and listening to us. I worry that it’s mostly ourselves paying attention to what our colleagues are doing, and giving each other feedback. And that’s awesome if we’re in the business of addressing issues that only we care about, of patting each other’s backs and lifting each other’s egos (or, seen more meanly, bitching about each other’s work). But if we’re in the business of raising awareness on sexual diversity, of fighting discrimination against LGBT people, of sharing stories, of shifting opinions, of speaking up, of being the voices of those who are shut by the closet, or if we want our work to be a business at all we need to take an incisive look at what we do and how we are executing our work as narrators of reality.

Brian Pacheco from the Gay & Lesbian Alliance Against Defamation (GLAAD) shares some of these interests, and he was coming to Mexico City. I have been collaborating with him and Monica Trasandes from GLAAD’s Spanish-Language Media Department since last year in the project LGBT en Español, so Brian’s visit was another excuse to invite my colleagues to a meeting.

After we each introduced ourselves, Brian talked about the work of GLAAD in the United States as an advocate, storyteller and anything-but-subtle watchdog. Then I posed a few questions to trigger the conversation, and here are some of the outcomes:

W Radio, which belongs to Televisa, is the only commercial station with a gay show, Triple G, which has aired for over ten years. At the meeting, co-host Francisco Iglesias pointed out the lack of professionalization of many mainstream media in terms of LGBT issues, but reminded us of the contrasting lack of professionalization of LGBT media in journalistic terms: very few of us are producing newsworthy content, and it’s not us but often nation-wide papers the first to report on LGBT happenings in the country. The main reason is that most LGBT media struggle with their budget, and therefore are short-staffed. “Many reporters for LGBT media do not get paid, and that is the first level of discrimination we are allowing.” Everyone in the room remained silent for a few seconds after journalist Alejandro Brofft pointed out that awkward truth.

Francisco mentioned another important issue: many LGBT media depend on just two or three people. What happens to those projects when they’re gone? We all agreed that transgender people are practically invisible in our profession, and that there are not a lot of women (I only know two, and they were both unable to attend). A significant portion of our audience is closeted. Incidentally, there are not many openly LGBT public figures in Mexico. Some good news: while almost all high-profile LGBT media are based in Mexico City, we are increasingly noticing smaller LGBT media outlets in other states, which are doing great work to fight discrimination in their communities.

There was a debate on whether government should fund LGBT media “because their work is sort of a public service” versus thinking of LGBT media as initiatives that must survive and become profitable through investors, advertising, and sales, just like the rest of our non-LGBT peers.

This meeting was a pilot of more to come, I anticipate. An experiment that turned out fruitful. It confirmed what many of us knew: we face many of the same challenges. Talking about them and sharing our experiences serves not so much as a support group, but as a mirror of what we can do individually and collectively to improve our work. While we are not all necessarily activists, LGBT media do have a role in making society a safer, more respectful place for LGBTs. And in order to do that we must get better at our job.

The most tangible conclusion we arrived at regarding how to work collectively was the possibility of setting up an observatory in Mexico with tasks similar to GLAAD’s, of running it with volunteers versus obtaining funds to make it a more sustainable project. I am now in the process of talking to media representatives who where invited but couldn’t come, and I have committed to gather the group from that meeting again in the upcoming weeks, and to add some key allies from non-LGBT media who might want to join us. I will keep you posted.


LGBT en Español: jóvenes transgénero, Ricky Martin en Honduras y telenovelas gays

Del blog de GLAAD copio y pego la más reciente edición de LGBT en Español en la cual colaboré (más información de este proyecto aquí):

Sensibilización sobre jóvenes transgénero en medios en español

Recientemente, Univision.com publicó un ensayo fotográfico de 22 páginas titulado “Las 7 señales de un hijo transgénero” partiendo de la historia de Chaz Bono (hijo transgénero de Sonny y Cher), explicó su papel en el movimiento para ampliar la visibilidad de las personas transgénero. La nota profundizó en el tema al hablar de las personas transgénero en la historia y los retos legales enfrentados. Además se destacó por desmentir mitos y por ofrecer consejos para padres sobre cómo apoyar a un hijo transgénero. A finales de septiembre, CNN México publicó un artículo titulado “Niños transgénero, el difícil camino hacia su verdadera identidad” que contó en detalle la historia de dos jóvenes transgénero estadounidenses, Tammy Lobel y Mario. Aunque tuvo inconsistencia en la utilización de pronombres, el artículo fue importante por educar acerca de la lucha que enfrentan los jóvenes transgénero.

Ricky Martin se enfrentó a la oposición anti-gay en Honduras

La llegada de Ricky Martin a Honduras en octubre para dar un concierto fue objeto de una gran controversia luego de que activistas ultraderechistas demandaron al gobierno que le negara la visa. Durante las semanas precedentes al concierto, líderes religiosos anti-LGBT buscaron la ayuda de Africo Madrid, Ministro del Interior de la nación, quien afirmó que la familia de Martin “no es el tipo de familia que la ley y sociedad hondureña quieren construir y promover entre la juventud.” Como resultado de estas protestas, se impuso una restricción de entrada al concierto a menores de 15 años. Aun así, el concierto que se dio en la ciudad capitalina de Tegucigalpa resultó exitoso. Esta historia fue cubierta por los medios hondureños así como estadounidenses, en Univision.comImpre.com, Al Rojo Vivo en Telemundo y Paparazzi Magazine en Mega TV, entre otras fuentes de noticias y entretenimiento.

Avances en telenovelas incluyentes de temas LGBT

En la última edición de LGBT en Español les presentamos a Harold y Alcides, los dos protagonistas gays de la retransmisión en Telemundo de la telenovela colombiana El último matrimonio feliz. Las cosas son cada vez más complicadas, en vista de que ambos se encuentran en un triángulo de amor con Daniel (Felipe Calderón), el ex novio mucho más joven y económicamente dependiente de Harold, quien aún no supera el fin de su relación. Mientras tanto, Alcides se encuentra en un dilema en cuanto a querer manifestar su orientación sexual a sus amigos y también en cuanto a sus sentimientos por Harold. El último matrimonio feliz se transmite de lunes a viernes a las 8:30 p.m. ET/OT  y 7:30 p.m. CT. En México, la fuente de noticias El Gráfico mencionó en una nota que la cadena de televisión TV Azteca está en pleno proceso de desarrollar una telenovela, Cada quien su santo, que incluirá un personaje gay y la relación con su padre homofóbico. En el artículo no se mencionó fecha de estreno ni si se transmitirá en Estados Unidos.

LGBT en México: la Iglesia Católica enfrenta críticas acerca de la igualdad LGBT; blogueros LGBT. El periódico de circulación nacional en México Milenio publicó un artículo señalando los esfuerzos de la comunidad LGBT al hacer llamadas a Catolitel, la línea telefónica de la Arquidiócesis de México, para quejarse de la exclusión de la comunidad LGBT por parte de la iglesia católica, en particular la referente a su oposición a la adopción y el matrimonio entre parejas del mismo sexo. Reforma, otro periódico nacional con una circulación masiva, lanzó un nuevo blog del columnista Genaro Lozano, quien escribe acerca de temas LGBT de forma positiva. Lozano publicó recientemente una nota sobre igualdad LGBT en América Latina. El portal de información política Animal Político publicó un artículo del escritor y periodista Miguel Cane, en el que relata su experiencia como víctima de homofobia.

Ocupación LGBT de Wall Street, adopción y Hollywood

El periódico La Opinión, con sede en Los Ángeles, publicó un artículo de Yurina Melara Valiulis sobre la inclusión de personas y organizaciones LGBT en la versión angelina del movimiento nacional Occupy Wall Street. Otro artículo de Valiulis apareció en El Mensajero, periódico de San Francisco, sobre la campaña del Condado de Los Ángeles “Raise a child (“Cría y educa un niño”), que pretende promover la adopción por parte de parejas LGBT. Con motivo del Día Nacional de la Salida del Armario, la revista en inglés Latina Magazine publicó un artículo con el top seis de celebridades latinas abiertamente gays en Hollywood. Y Univision.com mencionó en un artículo que las escenas íntimas de Eva Longoria con Kate del Castillo en la película Without men fueron censuradas en España. El artículo también enlaza a una entrevista en video que Univisión le hizo a la directora del filme Gabriela Tagliavina, quien habla sobre algunos elementos LGBT en la cinta.

-Daniel Alvarenga, Enrique Torre Molina y Monica Trasandes contribuyeron a este reporte.


Transnational unity: Latin America went purple for Spirit Day

From GLAAD’s blog:

This year saw an outpouring of support for Spirit Day (October 20) from community members, organizations, media outlets, corporations and celebrities like Jenni Rivera, Elvis Crespo, Paulina Rubio and Kate del Castillo. But notably, this year also witnessed the messages of LGBT youth empowerment and anti-LGBT bullying spreading throughout LGBT communities across Latin America. What started last year as a Facebook event created by teenager Brittany McMillan is now turning into an annual transnational movement, signaling that anti-LGBT bullying is not just a U.S. issue.

Brazil’s oldest LGBT organization, Grupo Gay Da Bahia, notable for being the South American nation’s source for LGBT human rights statistics, teamed up with GLAAD to promote Spirit Day and translated GLAAD’s Spirit Day content into Portuguese. Two Costa Rican organizations—one a college LGBT organization and the other a media outlet —created a Facebook event in honor of Spirit Day that called for people throughout the world to wear purple; the event received 30,000 RSVPs. Guatemalan LGBT online portal GayGuatemala.com spread the word via Twitter and published instructions on how to go purple. Other organizations that teamed up with GLAAD for Spirit Day include Transfeministas (Ecuador), Movimiento por la Diversidad Sexual (Chile) and Lazos Solidarios En Acción (El Salvador).

Major and grassroots media in Latin America also covered the global Spirit Day efforts. Terra.com, a Brazilian-based web portal in the U.S., Spain and 16 Latin American countries, published an article about Ivonne Ortega, governor from the state of Yucatan in Mexico and her public support for Spirit Day. The Mexican lifestyle magazine, Quién, one of the most widely-read magazines of that genre in the country, ran a story on Ricky Martin and his support for Spirit Day. In the blogosphere, Brazilian LGBT blog Gmais covered Grupo Gay Da Bahia’s collaboration with GLAAD on Spirit Day. Mexico-based blogger Enrique TorreMolina blogged about Spirit Day, and the piece was picked up by Mexican LGBT website Enehache. Spirit Day also received online support from Mexican Internet TV network Canal G, who changed their website to purple; Online Mexican LGBT magazine MidOpen changed their Twitter and Facebook profile pictures to a Spirit Day badge; and Mexican visual artist Francisco Coronado changed his blog to purple.

-Brian Pacheco, Monica Trasandes and Enrique Torre Molina contributed to this report