For Matthew Shepard and his family

*I originally published this post on The Huffington Post on June 18, 2014.

I wrote and read this piece on June 3, right before a special performance of The Laramie Project that I co-produced with the U.S. Embassy and the Matthew Shepard Foundation at Mexico City’s Teatro Milán.

funeral de matthew2At the end of my first year in college, just when I began to come out to my family and friends, I read about a young man in the United States, Matthew Shepard, who had been brutally murdered for being gay. This shocked me for many reasons — first, because I identified with a few of Matthew’s traits: My age at that time was almost the same as his when he was killed. We were both university students studying international relations. We both enjoyed traveling and learning new languages. We were both gay.

But what caught my attention the most was the fact that he was a regular guy. Matthew was not a famous activist whose work made someone in power feel uncomfortable. He was not a politician getting in the way of another. Matthew was just at the wrong spot at the wrong time with the wrong people. This terrified me.

A couple of years after that, I was living in New York, and I met Judy Shepard, Matthew’s mom and the co-founder of the organization named after him. Judy spoke at the city’s LGBT Community Center. At the end of the event, I came up to say hello, mentioned how much I admired her work, and asked her a couple of questions. Judy gave me a purple plastic bracelet that I have worn every day since then, for five years now. It has two simple but very strong words on it: “ERASE HATE.”

The hate that took her son away. The hate that ended Matthew’s life in 1998 in Wyoming, Brandon Teena’s in 1993 in Nebraska, Daniel Zamudio’s in 2012 in Santiago, Agnes Torres’ in 2012 in Puebla, and the list goes on. The same hate that ends relationships between friends because of one’s sexual orientation, or between a mother and her transgender daughter because the mother doesn’t understand her daughter’s identity.

The message sent by people like Matthew’s murderers (and everyone else’s) is that being gay, lesbian, bisexual or transgender is wrong. It is a problem. It is dangerous. It’s best to get rid of them. Alarming, right? Far from the promises of campaigns like It Gets Better, for people like Matthew and many more it actually got worse.

The amazing thing is that, 16 years after that episode, and thanks to the work of many, many people, Matthew is still “alive.” His story and the story of the small town that knew him keep traveling, moving hearts and minds, inspiring playwrights, filling theaters around the world, pushing laws forward against discrimination, driving young men and women to promote respect for diversity.

Today I celebrate that Matthew’s life did not end for nothing. If he, a 21-year-old, ordinary student, is here tonight and has made us come and know his story, we now have the task of erasing that hate and replacing it with respect and understanding.


El Proyecto Laramie: invitación a función especial

La Embajada de Estados Unidos en México invita a una función especial de El Proyecto Laramie en el nuevo Teatro Milán este martes 3 de junio a las 20:00 horas, que Rodrigo Salazar y yo estamos produciendo.

Antes de la obra habrá un breve discurso de Laura Dogu, Ministra Consejera de la embajada, y Jason Marsden, director de la Fundación Matthew Shepard.

La obra es un texto documental (está basada en un caso real, en una serie de entrevistas y de piezas periodísticas) de Moisés Kaufman y el Tectonic Theater Project, es de mis favoritas y estoy muy contento de co-producir con

invitación 3jun2014MUY IMPORTANTE: Entrada gratuita. Cupo limitado. Recomendable confirmar asistencia al email que viene en la invitación o al 5080 2366. ¡Y habrá traducción para sordos!

 

 


Matthew Shepard Foundation viene a México

La Fundación Matthew Shepard difundió este comunicado el 8 de mayo. Ésta es primera llamada. :)

MSF announces work in Mexico


Día 1 en International LGBT Business Expo

Hoy (jueves 5 de septiembre) empezó la tercera International LGBT Business Expo que organiza LGBT Confex en Expo Guadalajara.

La primera presentación fue de Ian Johnson de la empresa Out Now, que empezó su trabajo de investigación, consultoría estratégica, comunicaciones y capacitación en Sydney, en 1992. Nos enseñó ejemplos de las primeras campañas de publicidad dirigidas a mercado gay, de marcas como Ikea y una aerolínea australiana, a mediados de los noventa.

Según resultados preliminares de su estudio sobre mercado LGBT en México, sólo 26% de las personas lesbianas, gays, bisexuales y transgénero están fuera del clóset en su trabajo. 48% están en el clóset por miedo a que su orientación sexual o identidad de género afecte su trabajo. Si quieren participar en este estudio, pueden contestar la encuesta en este enlace durante el mes de septiembre.

Dijo algo que me pareció padrísimo:

When gays hold hands in public, like at a restaurant or a hotel, they don’t want to offend people. They’re not being political. They’re just being people.

Al final de su conferencia, Andrés Reyes de LGBT Confex anunció el convenio de colaboración que han firmado ambas empresas para trabajar en México y otros países de Latinoamérica.

Después habló Cecilia de la Vega, Diversity Program Manager de IBM México y LGBT Project Manager para Latinoamérica. IBM fue la primera empresa, en 1994, en incluir identidad o expresión de género y orientación sexual en su política de inclusión y no discriminación, que es auditable y tiene objetivos numéricos.

En 2013, de acuerdo con el índice desarrollado por la organización Human Rights Campaign, 62% de las empresas Fortune 500 incluyen políticas de igualdad o pro-diversidad para personas LGBT en sus estatutos. Pero en general, las empresas con estas prácticas son minoría, por lo que IBM colabora en ese sentido con otras como American Express y Bank of America.

IBM tiene seis Business Resource Groups, grupos de empleados voluntarios que impulsan objetivos de diversidad e impactan en decisiones de negocios. Uno de estos grupos es Eagle (Employee Alliance for Gay & Lesbian Empowerment), que apareció en México en 2002 y desde 2005 tiene presencia en toda Latinoamérica.

Presentó datos de un estudio de Gnetwork360 que muestra que sólo 24% de los empleados LGBT en México sienten que pueden salir del clóset con todos sus compañeros de trabajo. El resto se divide entre quienes se sienten cómodos siendo abiertamente LGBT con algunos de sus colegas y quienes deciden no abrirse con nadie.

El talento de IBM es de todas las edades, géneros y orientaciones sexuales. Una persona en el clóset invierte mucho tiempo y energía en ese clóset tan solo al hablar de su fin de semana. Yo no contrato personas porque sean LGBT o tengan una discapacidad, sino por su talento. Y esa orientación sexual, identidad de género o discapacidad no debe ser un obstáculo para su talento o desempeño laboral.

Habló de casos en los que, a raíz de políticas pro-LGBT, hay ventajas no sólo para las personas lesbianas, gays, bisexuales o transgénero, sino para todos. Por ejemplo, los beneficios de domestic partners (parejas de hecho o que viven en unión libre, sin estar casadas) que otorgan empresas como IBM también aplican para empleados heterosexuales no casados.

La siguiente ponencia fue de Fernando Velázquez de American Express, compañía que en 1987 empezó con sus Employee Resource Groups. Ahora hay 16 de estos grupos incluyendo Pride, red de empleados LGBT, sexta en fundarse. Pride empezó en Nueva York en 1995 y ahora tiene más de 1200 miembros en 8 capítulos del mundo.

Una empresa no tiene que ser un gran corporativo para tener políticas de diversidad.

Esta red lleva dos años haciendo un foro para empleados, sus amigos y familiares, y participando en la marcha del orgullo LGBT de la Ciudad de México. En el Pride Summit 2013 de American Express en México participaron el flautista Horacio Franco, el cineasta Julián Hernández y el comunicador Jonathan Orozco.

También patrocinaron en 2010 una temporada de The Laramie Project, de Moisés Kaufman, una de mis obras favoritas. Es un texto de teatro documental sobre la vida de un pueblo a partir del asesinato por homofobia de Matthew Shepard.


¿Qué estás leyendo?

Un día como hoy en 1995 la UNESCO promulgó el Día Internacional del Libro. Ahora les comparto -y recomiendo- lo que estoy leyendo en estos días, siguiendo uno de mis propósitos del año.

Hero del recientemente fallecido Perry Moore. La primera novela que tomo en mucho tiempo – y se rumora que será adaptada a cine pronto.

Santo de la pata alzada (de nuevo) del buen Lorenzo Herrera y Lozano, sobre el cual comenté hace unos meses.

A writer’s workbook: daily exercises for the writing life de Caroline Sharp, para catalizar un poco la creatividad y cumplir con otro propósito.

Y la obra a la que vuelvo una y otra vez: The Laramie Project de Moisés Kaufman, inspirada en la historia del asesinato de Matthew Shepard.

¿Y ustedes qué están leyendo?